2014 ABEN. 08 El aumento de las publicaciones digitales es más lento de lo previsto El foro «Alternativas al circuito literario tradicional» ha aportado estadísticas y testimonios relacionados con el consumo de libros impresos y el sector de las publicaciones digitales. Destaca la necesidad de abrir nuevos cauces en el mercado y, sobre todo, el modelo digital. Koldo LANDALUZE DONOSTIA Finalizado el seminario «Alternativas al circuito literario tradicional« que ha tenido lugar en Madrid, se han extraído una serie de conclusiones a tener en cuenta en relación a la situación de un sector, el modelo tradicional de consumo de libros impresos, que vende entre 90 y 100 millones de ejemplares al año en el Estado español, y su lenta evolución hacia el panorama digital pese a la entrada masiva de dispositivos en el mercado actual. En relación al rumbo hacia el que deriva el futuro electrónico del sector editorial, el socio fundador de la plataforma de libros on line 24Symbols, Justo Hidalgo, ha revelado que ese futuro se dividirá en tres áreas: «grandes editoriales que se van a ocupar de best sellers, grandes nichos que explotarán muy bien sectores muy específicos y un gran grupo de libros autopublicados». Hidalgo ha reconocido que con la venta masiva de dispositivos es difícil «competir con aparatos que ofrecen múltiples opciones... es más atractivo jugar al `angry birds' que ponerse a leer un libro» y por ello ha abogado por una convergencia que aúne dispositivos y literatura y que supere el limitado 5 por ciento de lectores digitales que hay actualmente en el estado español. Diana Al Azem, una escritora que, tras contactar con diferentes editoriales y comprobar que «las condiciones que ofrecían no eran lógicas para el tiempo que conlleva publicar una novela», decidió autopublicar en Amazon su libro. Al Azem ha destacado las ventajas de este sistema porque «yo lo controlaba todo, dónde se vendía, cuántos ejemplares..., además, mi libro se podía adquirir en su versión de papel físico o en la digital en todas partes del mundo y en dos meses, gracias al apoyo en redes, estaba la número uno de mi categoría en `Amazon». Otro caso de escritor lo aporta Bruno Nievas a quien «todas las editoriales me dijeron que no, así que colgué mi ovela gratis en internet..., y 42.000 descargas después fueron las mismas editoriales quienes se acercaron a mí». Finalmente, el director general de la biblioteca electrónica Nubico, David Fernández Poyatos, ha añadido que hay que «mostrar al mundo las diferentes formas que existen de disfrutar un contenido, porque estamos destruyendo el mercado editorial tradicional con una grúa y construyendo uno nuevo con un palillo». Uno de esos nuevos formatos son los «modelos empaquetados de contenidos, como por ejemplo, dar un servicio de lectura incorporado dentro de una tarifa telefónica.