2015 OTS. 13 AZKEN PUNTUA Hielo negro Hielo negro es el nombre por el que se conoce a la capa delgada de hielo -aparentemente oscura- que aparece sobre el pavimento asfaltado cuando se produce lluvia helada Gloria LATASA gloriameteo@hotmail.com La caída de las condiciones de la alta montaña hacia cotas más bajas, donde no estamos preparados -por estos pagos- para este tipo de acontecimientos, nos ha tenido recientemente encogidos y sobresaltados. Pueblos enterrados en la nieve, animales atrapados (increíble la fotografía del osezno en la entrada de una vivienda en León), aeropuertos afectados, carreteras intransitables, numerosos accidentes de peatones a cuenta del hielo negro... Hielo negro es el nombre por el que se conoce a la capa delgada de hielo -aparentemente oscura- que aparece sobre el pavimento asfaltado de las carreteras cuando se produce lluvia helada. Curiosamente, es el mismo nombre por el que se conoce a otra capa de hielo, gruesa y de color verde oscuro, que se forma en los glaciares gracias a la congelación del agua de percolación (la que cae a través del glaciar). La lluvia helada es conocida también como lluvia engelante, lluvia sobreenfriada, verglas... Un hielo que igualmente puede aparecer si las temperaturas descienden por debajo de los 0ºC y se congela el agua que hay en el suelo. En ambos casos, la formación se produce in situ; la diferencia está en que hace falta precipitación para que sea lluvia helada. Algo que puede ocurrir en una situación anticiclónica -y fría- invernal, con la llegada de humedad que traiga lluvia o nieve. Tanto las gotas de agua como los copos caen en estado de subfusión (a bajísimas temperaturas -hasta 20ºC bajo cero o más- pero en estado líquido). Tras precipitarse por un aire más «cálido» (hay inversión térmica) chocan contra un suelo muy frío y se congelan espontáneamente. El resultado es esa capa de hielo transparente, duro como la piedra y liso como un espejo que nos da tantos quebraderos de cabeza. Cuando la precipitación es muy importante todos los objetos que se encuentran próximos al suelo (torres eléctricas, vegetación, mobiliario urbano...) quedan totalmente rodeados de una gruesa capa de hielo. Una situación muy temida en zonas como Norteamérica o el Norte de Europa, donde, cuando ocurre algo similar, se habla de tormenta de hielo.