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El comité de Faurecia reconoce las dificultades pero ve «un hilo de esperanza»


El comité de empresa de Faurecia de Burlata (Grupo Faurecia-Lear), tras el encuentro que mantuvo ayer con la dirección, reconoció las dificultades que existen para evitar el cierre de la fábrica, que afectaría a 190 trabajadores, pero considera que queda «un hilo de esperanza» porque «no han dicho que no» al plan de viabilidad alternativo que ha presentado la parte social.

Según indicó Alfredo Sanz, presidente del comité de empresa, los representantes de la multinacional se mostraron «abiertos a estudiar» el plan en lo referente al mantenimiento de los puestos de trabajo hasta finales de 2016.

Pese a este «hilo de esperanza», al que el comité se agarra «como a un clavo ardiendo», Sanz reconoció que, a día de hoy, la dirección «lo único que quiere es cerrar la planta y nada más».

De hecho, Sanz explicó que, en la reunión mantenida ayer, la multinacional les dijo que era «prácticamente imposible» trasladar la producción a la de Orkoien, pero «no han dicho que no» al mantenimiento de los puestos de trabajo. También elevaron de 70 a 80 las recolocaciones ofrecidas por la empresa, aunque Sanz las calificó de «ficticias» porque, de ellas, 13 serían en la comarca de Iruñea, 21 en Tutera y 46 fuera de Nafarroa, situación esta última que ven «muy difícil» por la situación familiar de los trabajadores.

Esto eleva los 100 despidos directos que pretenden a 146, agregó Sanz, quien, respecto a las bajas incentivadas, señaló que han subido la oferta de 28 días por 16 mensualidades a 31 días por 18 mensualidades, y, sobre las prejubilaciones, informó de que la empresa las plantea a partir de los 58 años y el comité a partir de los 55.

En cualquier caso, reconoció que esperaban de la dirección un plan «más desarrollado. Pero hemos visto que van a salto de mata», comentó Sanz, quien se mostró esperanzado en que en la reunión prevista para el próximo martes «empiecen a clarificar un poco más la situación».