2015 MAR. 12 Revolución y baile soul/funk con el neón de Anai Arrebak Para muchos jóvenes descubrir el rock suele ser el primer impacto emocional con la música, pero todo no concluye en las grandes áreas del pop, rock o folk. Anai Arrebak, la experiencia de los hermanos Altolagirre, Matxet y Margarita, demuestra que el soul y el funk también es vital. Pablo CABEZA BLBO Anai Arrebak, ha sido partícipe de una larga mezcla de estilos desde sus bandas anteriores. El rock y el jarkore han estado ligados a las experiencias de Matxet y Marga, pero también la electrónica y la música negra, terreno que se afianza en esta nueva producción que uno imagina sin problemas nacida en los bajos de un baserri en Harlen, Detroit... o Memphis, por mucho que, después de todo, la historia se quede entre Pasai Donibane, el origen, y Oiartzun, donde tienen el local de ensayo y el estudio de grabación, el resolutivo Portugal Txiki. Externamente Anai Arrebak es luz de neón y reflejo de una bola que gira en el centro de la pista, pero, ante todo, es el trabajo de unos inconformistas que resuelven sus inquietudes sin ojear tendencias ni entornos favorables. Existen numerosas bandas (dentro de lo que cabe) orientadas hacia el soul/funk en la península, pero ninguna se parece a Anai Arrebak, o a la inversa Es posible que entre los discos favoritos de los hermanos Altolagirre no falte «Fiebre del sábado noche» junto con clásicos de los sesenta y algunas bandas británicas de baile surgidas en los ochenta, pero Anai Arrebak suena muy suyo, en especial por el añadido de las programaciones. donde Iñigo Etxarri se defiende muy bien. Del sonido Filadelfia se pasa a los Bee Gees filtrados por la electrónica, como ocurre en «Astindu ezazu», si se quiere también ambientada en cierto soul sicodélico que dejaba la mente en blanco para pasar su poder al cuerpo. Podrían centran más el mensaje, pero al cuarteto le gusta añadir riesgo, un punto de singularidad.. Los responsables de la película «Shaft», cine negro con protagonista negro, delegaron en Isaac Hayes la responsabilidad de crear «Theme from Shaft» en 1971, directo al Óscar, nuestros protagonistas no habían nacido aún, pero «Agurtu nazazu» podría haberse colado en alguna de sus escenas. «Zorte ona opa dizut» podría venir de los clubes de música del Londres más «in». Las notas de piano, las guitarras, las voces de Matxet y Marga colman una de las mejores canciones del disco. Ese piano nos deja con las ganas, aunque se retome después del fade out. Gran tema. El funk robótico se prolonga en «Mug. Aerobikoak 2», desde donde nos sugieren, de nuevo, que miran al pasado, pero desde el mañana. Chaca, chaca, chaca, chaca... marca la guitarra y todo gira, incluso con tiempo para divagar. Con «Ez dut erori nahi» llega otro de los temas más fértiles de «Anaia arrebak», de nuevo anda por aquí el espíritu disco de los Bee Gees, pero el falsete se lo lleva la movidita y contagiosa «Astindu ezazu». Ni siquiera cuando mezclan su jolgorio con un coro de niños («A-tik a-ra, a-tik a-ra Anai Arrebak gara») pierden contexto e intención. «Anai arrebak» es un disco diferente, inhabitual, una propuesta de baile revoltosa que proyecta un directo físico, de meneo creativo y fiesta. Directos que les lleva, de momento, mañana a la sala Dabadaba de Donostia; el 18 al gaztetxe de Gasteiz: el 26 al de Arrasate; el 9 de abril a Kafe Antzokia de Bilbo y el 30 a Bonberenea de Tolosa.