2015 MAR. 14 EDITORIALA El delito que ya existe, más allá de Osasuna EDITORIALA En la Audiencia de Iruñea, ante la expectación mediática que siempre rodea al fútbol y a los futbolistas, se sigue tratando de desentrañar qué hay de verdad y qué de mentira en las declaraciones del exgerente de Osasuna Ángel Vizcay. El asunto requerirá su tiempo; en este momento incipiente de la instrucción, se prevén entre uno y tres años para llevar a juicio las dos cuestiones que centran la investigación, que son las salidas de dinero del club («apropiación indebida» y delitos conexos) y los presuntos amaños de partidos (definidos como «corrupción entre particulares»). Pero el escándalo de momento ya sirve para destapar por completo algo que curiosamente no figura ni en este sumario ni en ningún otro: el despilfarro incontrolado e inmoral del dinero público. Porque lo que tiene delito, si no penal (que ya se verá también) sí en términos coloquiales y de sentido común, es que los gobiernos de UPN permitieran a Osasuna acumular más de 50 millones de deuda con la Hacienda Foral. El relato que hoy reconstruye GARA no deja género de duda sobre la permisividad de la institución durante una larga década. Una tolerancia que no se quebró siquiera cuando desde dentro del sistema se lanzaron avisos claros, y que se complementó con el ocultismo. Hasta hoy no había trascendido que la dimitida directora de Hacienda, Idoia Nieves, elaboró un informe muy crítico con la actitud de los exdirigentes de Osasuna ahora imputados. Es ahora cuando empiezan a encajar todas las piezas del gran misterio de la debacle del club: las económicas y las políticas. Esos 50 millones largos aplastan hoy el futuro del club. Pero son además los mismos 50 millones largos que el Gobierno navarro no quiso usar para mejorar la sanidad, la educación, las políticas sociales o el deporte de base. Ciertamente una actitud generalizada en la que UPN siempre encontrará coartada en los favores de anteriores diputaciones guipuzcoanas a la Real, en los de la Lakua y la Diputación de Bizkaia al Athletic, y en tantos otros a lo largo y ancho del planeta fútbol. Un debate siempre pendiente y, a la vista está, perentorio.