2015 MAR. 23 ELECCIONES EN ANDALUCÍA El PSOE mantiene su gran feudo y el sistema aguanta pese al declive del PP Más que terremoto hubo temblor. Las elecciones andaluzas dejaron un escenario de cambio pero sin transformaciones sustanciales. Aguanta el PSOE, que mantiene su liderazgo y no se deja ni un solo escaño. El PP se hunde, perdiendo 17 asientos. El bipartidismo, sin embargo, aguanta el envite de Podemos y Ciudadanos, que irrumpen como tercera y cuarta fuerza. IU se viene abajo y apenas logra cinco representantes, un tercio de los que obtuvo en 2012. Alberto PRADILLA SEVILLA No hubo terremoto. Si acaso, temblor, que sirvió para mover los elementos en el Parlamento andaluz e introducir nuevos actores pero sin llegar a producir cambios profundos. Así pueden interpretarse los resultados de las elecciones andaluzas que tuvieron lugar ayer. Se trataba de la primera cita electoral de un año llamado a transformar el panorama político del Estado pero que, al menos en lo que respecta a Andalucía, se quedó en amago. Se impuso Susana Díaz, la actual presidenta, manteniendo al PSOE en los 47 escaños que ya obtuvo su antecesor, el imputado José Antonio Griñán. El PP se hundió, perdiendo 17 asientos. Juntos se dejan 20 puntos pero mantienen una hegemonía que no ha sido amenazada por las formaciones emergentes. Podemos, con 15 escaños, podrá afirmar que está satisfecho pero los números finales han quedado por detrás de lo esperado. Ciudadanos, el último fenómeno mediático, irrumpe con 9 y le pega una buena «mordida» al PP. Paradójicamente, la primera víctima del anunciado fin del bipartidismo español es IU, que se quedó con 5 escaños, poco más de un tercio de lo que obtuvo en 2012. Ahora tocará hablar de pactos aunque con los resultados en la mano no parece complicado que Susana Díaz pueda gobernar en minoría. Basta con que el PP se abstenga en la sesión de investidura o vote a su propio candidato para que la presidenta tenga garantizado un año con los presupuestos aprobados. La suerte se reparte entre un triunfador (PSOE), dos partidos satisfechos (Podemos y Ciudadanos) y otras dos formaciones (PP e IU) que sufren sendos correctivos. Al final, Díaz podrá decir que acertó adelantando las elecciones ya que, pese a que los escándalos han perseguido a su formación casi hasta las urnas, apenas se dejó 150.000 votos y no pierde un solo escaño. Sí que tendrá menos estabilidad, a no ser que logre un pacto de Gobierno poco probable y su principal dolor de cabeza podría ser una comisión de investigación sobre la corrupción que solo podría evitar con el concurso del PP. Sin embargo, Díaz aparece como la única líder en Ferraz capaz de mantener los muebles ante un partido en decadencia en el Estado. Una amenaza para la autoridad de Pedro Sánchez, que trata de apuntarse el tanto pese a su distancia con Díaz. Entre los satisfechos, Podemos y Ciudadanos, aunque de modo distinto. La formación de Pablo Iglesias se ha quedado por debajo de lo esperado, pese a la euforia de sus simpatizantes en el teatro sevillano en el que intervino su candidata, Teresa Rodríguez. Ciudadanos, por su parte, se mostraba exultante. Recién llegados a Andalucía, con un candidato desconocido y tirando de la popularidad de Albert Rivera, se planta con 9 escaños y con un papel clave, ya que podría convertirse en pata del PSOE a la hora de gobernar. La cruz está en PP e IU. Tanto Juanma Moreno como Antonio Maíllo no tuvieron otro remedio que reconocer el fracaso. Un golpe que, aunque es más acusado en el caso de la derecha, tendrá mayor efecto en la formación que lidera Cayo Lara puesto que en su caso la línea descendente sí que puede ser más proyectada hacia el Estado que en el caso de Génova. Hoy será el momento en el que las direcciones hagan valoración. Díaz se apunta el tanto a la espera de las valoraciones de Madrid, que llegarán hoy «Es una victoria histórica e indiscutible, que me llena de responsabilidad ante el nuevo tiempo». Eufórica, la presidenta andaluza, Susana Díaz, se presentó como gran triunfadora de una noche electoral que ella misma adelantó precisamente para obtener otro resultado. En Ferraz, donde se intenta asegurar que este es un triunfo de toda la formación, se analizarán los resultados hoy mismo, tras la reunión de la Ejecutiva. Lo mismo ocurrirá con el PP. De hecho, Mariano Rajoy ha convocado a la dirección en Génova para discutir los porqués de un batacazo histórico. Desde el Ejecutivo español, no obstante, ya se apuntó ayer al PSOE como responsable de un golpe que intenta ubicar más en términos de bipartidismo. «Ha metido a Podemos en el parlamento por cálculos electorales», argumentaban fuentes del Ejecutivo. Hoy habrá análisis más sosegados. A.P. FRAGMENTACIÓN. De tres formaciones (PSOE, PP e IU) representadas en el parlamento andaluz se pasa a cinco con la irrupción de Podemos y Ciudadanos.