
ELA, LAB y una decena de organizaciones sociales han dejado patente con una cacerolada en Iruñea su postura contra las medidas del Gobierno español, desde la convicción de que la movilización es «la única alternativa» a lo que consideran «unos recortes brutales».
Los reunidos en la plaza del Ayuntamiento de Iruñea han expresado su malestar haciendo sonar cacerolas, silbatos, carracas y cualquier objeto capaz de hacer ruido. Se han podido leer pancartas bajo lemas como ‘para la banca el dinero, para el pueblo la pobreza’ o ‘¡no a los recortes!’.
Imanol Pascual, de ELA, ha explicado que el objetivo de la cacerolada ha sido «denunciar que esta política de recortes lo único que va a crear es más paro y más pobreza».
También Igor Arroyo, de LAB, ha defendido la movilización social para protestar contra «unos recortes brutales, sin precedentes en las últimas décadas».
«Vamos a seguir la vía griega de movilización, en el sentido de tomar las calles y hacer frente a la clase política, pero también la vía islandesa, en lo referente a la capacidad de decidir», ha agregado Arroyo, quien ha reivindicado que «el pueblo tenga la palabra».
Las movilizaciones contra los recortes se han expandido por toda Hego Euskal Herria.

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