Arantxa MANTEROLA

Se abre la campaña de las departamentales en un ambiente apático

Los 152 candidatos de los 12 cantones vascos tendrán que esforzarse mucho para animar al electorado a acudir a las urnas el 22 y 29 de marzo con el fin de elegir a los 24 consejeros que los representarán en el Consejo Departamental de Pau hasta el 2020. Se prevé gran abstención y, además del desconocimiento del nuevo sistema electoral y de la reforma de los cantones que han sido reducidos a la mitad, las competencias de la institución aún no están definidas.

La campaña para elegir en las dos citas del 22 y 29 de marzo a los 54 consejeros departamentales (de ellos 24 vascos) que conformarán el Consejo Departamental (antes General) de los Pirineos Atlánticos comenzó ayer. El ambiente que la ha precedido ha sido un tanto atípico ya que las novedades respecto al sistema electoral y el desconocimiento de las cuestiones concretas que tendrá que gestionar la institución han acentuado la confusión y la apatía existente entre el electorado cuya abstención se anuncia importante.

El número de cantones se ha reducido casi a la mitad y son, por tanto, más extensos geográficamente y tienen más población (entre 20.000 y 29.000 habitantes). Sin embargo, no por ello menguará la representación en el Parlamento de Pau. Más bien al contrario, ya que al tener que presentarse por binomios mixtos hombre-mujer, habrá dos consejeros por cantón y, además, por primera vez la paridad estará garantizada. Actualmente de los 21 consejeros vascos, solo dos son mujeres.

Para pasar a la segunda vuelta en caso de no ser elegidos en la primera por mayoría absoluta de los votos válidos, será necesario recabar por lo menos el apoyo del 12,5% del censo electoral, algo que resulta más complicado en los cantones con muchos candidatos.

Respecto a este extremo, el de Biarritz se lleva la palma con nueve binomios, algunos de ellos de tendencias similares. La derecha y el centro han cerrado un acuerdo de mutuo apoyo y/o de candidaturas mixtas en casi todos los cantones. En el PS se ha percibido falta de ánimo y y le ha costado arrancar, quizás porque las previsiones para quien está hoy en el gobierno departamental son desfavorables. De hecho, han decidido no nombrar hasta la segunda vuelta el posible candidato a presidente que sustituiría al actual, Georges Labazée, que no se vuelve a presentar.

Los abertzales tienen donde elegir. Los de izquierda tienen opción en todo el territorio, puesto que EH Bai ha presentado sus tándems en todos los cantones. Los de centro-derecha solamente en los cuatro donde lo ha hecho EAJ-PNB.

Incógnita del FN

El FN ha presentado por primera vez candidaturas en todos los cantones vascos. A nivel estatal los sondeos presuponen que será la fuerza más votada. Los resultados que podría conseguir en Ipar Euskal Herria son una incógnita aunque, por lo constatado en anteriores comicios, sería en la zona del BAB y en la costa donde más votos tendría.

Esta posibilidad y la importante abstención prevista que favorecería al partido ultraderechista serán temas recurrentes en las dos semanas de campaña en las que el contexto político general solapará las problemáticas específicas que atañen a la institución departamental, ya de por sí enturbiadas por la incertidumbre de si por fin serán competencia o no del Consejo.