
El mismo día en que se conocía que el Fiscal Superior del País Vasco ha abierto diligencias de investigación para tratar de determinar si Txarli Prieto incurrió en delitos de fraude o falsedad documental en las obras que la empresa Escoiba, participada junto con su hermano, realizó en sedes del PSE en Araba, el candidato a diputado general de ese partido por Bizkaia, Carlos Totorika, pedía comprensión con su compañero y justificaba sus presuntas irregularidades en las «circunstancias históricas» en las que se produjeron los hechos denunciados.
Según asumió el alcalde de Ermua, «a la luz de los ojos de hoy, no se vería bien» aquello de lo que se acusa a Prieto, pero argumentó que «la persecución» de ETA en aquella época «no tiene nada que ver» con la situación actual. «Es muy injusto y poco lógico hacer análisis en escenarios políticos absolutamente distintos», sostuvo Totorika en un desayuno organizado por el Fórum Europa, en el que también intervino la candidata y secretaria general del PSE en Araba, Cristina González, compañe- ra de Prieto. Al ex secretario general del PSE alavés se le acusa de contratar a su propia empresa obras con dinero público en los años 2010 y 2011, periodo en el que, por otra parte, ETA anunció consecutivamente el cese de sus acciones armadas de carácter ofensivo, un alto el fuego permanente, general y verificable y, en octubre de 2011, el final de su actividad armada.
El cabeza de lista vizcaino, en todo caso, insistió en que «hoy la transparencia, la falta de transparencia, la lucha contra la corrupción son elementos absolutamente imprescindibles», pero, añadió, «en aquel momento no creo que hubiese ese tipo de lógicas». «Estamos hablando en escenarios distintos, eso hay que entenderlo, y lo que entonces era razonable, a la luz de los ojos de hoy y sin tener en cuenta entonces, no se vería bien», insistió, y pidió a la sociedad que «entienda las diferentes circunstancias históricas».
La Fiscalía abre diligencias
Con todo, y a pesar de esas «circunstancias históricas», la Fiscalía ha abierto diligencias para investigar lo ocurrido. Según informaron a Europa Press fuentes del ministerio público, las pesquisas se centran en la adjudicación de las obras a la empresa de Prieto pero, sobre todo, en si realmente se realizaron los trabajos que se cobraron, «sospecha» que expone el comunicante anónimo que remitió su denuncia al fiscal de Araba Josu Izagirre el 23 de marzo.
El escrito del denunciante anónimo señala que el PSE alavés –entonces liderado por Txarli Prieto– habría adjudicado más de 70.000 euros para obras que mejoraran la seguridad en las sedes de Ribabellosa, Amurrio, Labastida, Laudio y Agurain. Entre las empresas a las que se adjudicaron esta obras se encuentra Escoiba. La denuncia aporta fotocopias de talones de banco con los que se habría abonado a estas empresas las cantidades provenientes de fondos públicos. Para el denunciante anónimo, esto podría «enmascarar sobrecostes» e incluso el cobro de obras no realizadas.
Los gastos de las obras se habrían pagado con fondos públicos, ya que los Presupuestos Generales del Estado recogían una partida del Ministerio del Interior denominada “Asignación anual a partidos políticos para sufragar gastos de seguridad”. La Fiscalía trata de determinar ahora si realmente Txarli Prieto incurrió, con su actuación, en algún ilícito penal, como fraude o falsedad documental.
González, sobre el autor de la denuncia: «está todo dicho»
La secretaria general del PSE en Araba y candidata a diputada general en ese herrialde, Cristina González, intervino en la misma conferencia que Totorika, donde mostró la disposición de su partido a «colaborar con la investigación» para esclarecer «cuanto antes los hechos» que afectan a su antecesor en el cargo. Lo que no hizo González fue profundizar en la posible autoría de la denuncia remitida a la Fiscalía. Preguntada al respecto, eludió «entrar en especulaciones» sobre la posibilidad de que la denuncia pueda proceder de las filas del PSE alavés. «Está todo dicho y la Fiscalía tendrá que resolverlo», concluyó. La víspera, sobre este mismo asunto el propio Prieto comentó a los periodistas que «todos le ponen cara y ojos y no se equivoca ninguno».
Es conocida la agria disputa existente en el seno del PSE de Araba, donde el sector oficial, liderado por Prieto primero y su compañera González después, mantiene una relación tormentosa con los críticos, que ha dado cauce a numerosas polémicas. GARA

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