GARA
SAN SEBASTIAN

Sorzabal y Pla, que ejecutaron la decisión de 2011

Según la Policía, en 2011 se leyó una declaración en la que ETA anunciaba el cese definitivo de la lucha armada: David Pla, nacido en el barrio pamplonés de Etxabakoitz, y la irunesa Iratxe Sorzabal. Tanto uno como otro han sido encarcelados anteriormente, y en los tiempos que han estado en libertad han tenido una militancia política bastante conocida en Euskal Herria.

Así, Pla fue miembro de la organización Jarrai en los años 90 y también cargo electo de HB. Fue detenido por primera vez en 2000 por su pertenencia a ETA y condenado a seis años. Poco antes de que Aitor Lorente agotara esa cárcel, la Fiscalía intentó construir una nueva imputación contra ellos para que siguieran presos, pero finalmente salieron a la calle.

David Pla se instaló en Lapurdi y en 2010 volvió a ser detenido en Hendaia en una redada contra abogados y demás personas que trabajaban a favor de los presos. El Ministerio del Interior le acusó de ser uno de los dirigentes del aparato político de ETA, pero los tribunales de París concluyeron que no había ninguna prueba en su contra y lo pusieron en libertad.

Huellas de electrodo

Javier Gómez Bermúdez, acusado de haber inventado la acción contra la Audiencia Nacional, ordenó su procesamiento contra Pla hace un año. Más graves son las imputaciones que se le dirigen a Iratxe Sorzabal, entre ellas varios atentados. Lleva más años huido, pero antes también estuvo preso tres años, a finales de los 90, en el Estado francés.

Finalizada su condena, Iratxe Sorzabal residió en Gipuzkoa y fue representante, entre otros, de las Comisiones Pro Amnistía. Su denuncia de torturas tuvo una gran repercusión tras su detención en Hernani por parte de la Guardia Civil en 2001. De hecho, cuando fue trasladado al Hospital San Carlos de Madrid se le tomaron unas fotos representativas por indicación del forense. Tanto en la cintura como en la espalda se podían ver heridas graves, como quemaduras.

Con la ayuda del Grupo Contra la Tortura, Sorzabal denunció públicamente que en su camino de Hernani a Madrid se le colocaron electrodos casi constantemente. También dijo haber sufrido golpes y abusos sexuales. El irundarra añadió que le habían puesto una bolsa en la cabeza hasta casi estrangularla. A pesar de ello, el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno autorizó la prolongación de la incomunicación mientras se estaban completando los exámenes médicos. Tras todo esto, admitiendo que no había pruebas en su contra, Iratxe Sorzabal quedó en libertad.

Pese a las evidentes huellas de la tortura, su denuncia fue archivada pronto por la Audiencia de Madrid, en el año 2002. La imagen, en cambio, se ha quedado en la cabeza de muchos vascos, hasta hoy.

 

Currin, hoy con Lakua, PNV y Sortu en un tenso clima

La operación policial da un plus añadido de interés a la visita hoy del máximo responsable del Grupo Internacional de Contacto (GIC), Brian Currin. Euskal Herria para reunirse primero con el Gobierno de Lakua, PNV y Sortu, y desplazarse mañana a Ipar Euskal Herria para mantener más contactos.

Uno de los objetivos de la nueva ronda del facilitador sudafricano fue testar el estado de las relaciones entre los diferentes agentes políticos vascos y la posibilidad de consensos que allan el camino a las cuestiones pendientes. Antes del verano PNV y Sortu cruzaron propuestas para sondear un acuerdo sobre las consecuencias del conflicto, pero sin resultado positivo hasta la fecha. Al contrario, sus posiciones resultan ahora más divergentes, como quedó claro con las reacciones ayer a la redada de Baigorri.

Mucho mejor es la cooperación entre el arco político vasco, casi de un extremo a otro, al norte del Bidasoa. Allí también ha trascendido la existencia de reuniones con el Gobierno de París para abordar la situación de los presos. Currin se ha mostrado públicamente más esperanzado sobre la posibilidad de avances hacia la pacificación en el Estado francés, al menos hasta las elecciones españolas.

Currin estuvo acompañado en esta visita por el también miembro del GIC Alberto Spektorowski. Por parte de Lakua se reúne con Jonan Fernández. SOMOS