Naiz

Cuando se bautiza la dispersión como «turismo carcelario»

El periodista madrileño Antonio Maestre, conocido por sus artículos en ‘La Marea’ y por su presencia en diferentes debates sobre política en televisión, desató el domingo una intensa polvareda en Twitter al definit como «turismo carcelario» una fotografía publicada por la escritora Empar Moliner en la que se ve a un grupo de personas en el TAV de regreso a Catalunya tras visitar a los presos Carme Forcadell, Quim Forn y Raül Romeva.

En la imagen se ve a un grupo de allegados de los políticos presos que posan sonrientes y que han consumido combinados de ginebra con tónica, según explica la propia Moliner.

Ante ello, Maestre escribió: «Menos mal que que son sus presos y se supone que los respetan. Turismo carcelario, AVE, Gin Tonics y foticos en redes».

Su comentario desató una oleada de respuestas por parte de personas, muchas de ellas vascas, que conocen de primera mano lo que supone la dispersión carcelaria. Unos pocos botones sirven como muestra.

Las críticas arreciaron cuando se conoció el nuevo accidente de allegados de presos vascos causado por el alejamiento.

Horas después, y frente a todas las críticas, Maestre insistía en que la foto subida por Moliner era «postureo» y una «burla a las familias de los presos dispersos».