
El proyecto, presentado ese jueves en Bilbo, contempla además la colaboración con dos estudios científicos, uno interdisciplinar sobre el efecto del cambio climático en el glaciar del Baltoro y otro médico de investigación acerca de la falta de oxígeno en condiciones extremas.
Además, se desarrollará una iniciativa humanitaria para la formación de personal sanitario en la zona y el reparto de la entrega de media tonelada de productos médicos y nutricionales junto a la Fundación Félix Baltistán.
En el aspecto deportivo, Txikon ha destacado que tratará de aprovechar su experiencia en los intentos fallidos de ascensión invernal al Everest, en 2017 y 2018, para tratar de conseguir una cima que aún no ha sido aún conquistada en esa época del año.
De hecho solo se han realizado cuatro intentos (1998, 2003, 2012 y 2018) y la cota más alta fueron los 7.650 metros a la que ascendieron Denis Urubko y Piotr Morawski en 2012. Txikon estará acompañado por el gallego Félix Criado, con quien ya intentó el K2 en 2013, y un grupo de ocho sherpas.
El vizcaino ha confesado que aún tiene «dudas» entre llevar a cabo su intento por la pared este, »más protegida del viento», o por la más tradicional de la ruta de los Abruzzos.

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