
Llega enero, y como cada año la NFL afronta la recta final de su corta temporada con unos play offs que desembocarán en la Super Bowl, la noche del domingo 2 de febrero en Miami.
Baltimore Ravens se presenta como el mejor equipo de la temporada regular, con 14 victorias y solo 2 derrotas, sufridas ambas allá por el lejano setiembre. Kansas City Chiefs (12-4), Green Bay Packers (13-3) y San Francico 49ers (13-3) también ha conseguido esquivar la primera ronda de eliminatorias (Wild Card), que se juegan este fin de semana.
Conferencia Americana
Abrirán el fuego, este sábado a las 22.35 (hora de Euskal Herria), Houston Texans y Buffalo Bills, ambos con un balance de 10-6. Los primeros han ganado la AFC Sur, pero sin enamorar. Deshaun Watson lidera un ataque en el que tiene a DeAndre Hopkins y Will Fuller como mejores aliados. Carlos Hyde lleva el peso de la ofensiva terrestre.
Con la marcha a Seattle del número 1 del draft de 2014, Jadeveon Clowney, y JJ Watt nuevamente lesionado, su defensa ha bajado muchos enteros y es la 19ª en el ranking de puntos encajados: 24,1 por partido.
Buffalo ha terminado segundo en la AFC Este, por detrás de los intocables Patriots. Los Bills han hecho de la defensa su santo y seña. Son el segundo equipo que menos puntos encaja (16,2) y el tercero que menos yardas concede (298,2).
En ataque, Josh Allen deja dudas en su segunda campaña como quarterback. El joven californiano, de 23 años, no había nacido la última vez que su equipo ganó un partido de play offs, allá por diciembre de 1995.
New England Patriots (12-4) y Tennessee Titans (9-7) afrontarán en la noche del sábado al domingo (2.15) la otra eliminatoria de la Conferencia Americana (AFC). Los vigentes campeones arrancaron como un tiro, con un balance de 8-0, pero no faltaron las voces que lo atribuyeron a un calendario sencillo, con rivales de baja alcurnia.
La segunda mitad de la campaña les ha dado la razón a estos analistas (4-4). El equipo que entrena Bill Belichick vive de una terrible defensa, la que menos puntos y yardas recibe: 14,1 y 275,9, respectivamente. Collins, Hightower, Gilmore, Van Noy, Butler… Nombres, en su mayoría, con muchas horas de vuelo.
Y qué decir del ataque, con el incombustible Tom Brady (42 años) a los mandos y Edelman como principal receptor (33). La retirada de Gronkowski y el ‘affaire’ de Antonio Brown –forzó su salida de Oakland para fichar por New England, pero fue cortado tras unas acusaciones de acoso sexual– debilitaron el arsenal de los de Boston, pero aún así sus tres títulos en los cinco últimos años les convierten en aspirantes a todo.
El primer escollo serán unos Titans a los que el cambio de quarterback sentó de maravilla. El hawaiiano Mariota agotó la paciencia de su técnico, tras un balance inicial de 2-4, y desde que el puesto de titular es para Ryan Tannehill los de Nashville han acumulado 7 victorias y 3 derrotas.

Aunque el nombre propio que destaca es el de Derrick Henry. El running back suma 1.540 yardas de carrera –el que más de la NFL– y 16 touch downs, a lo que cabe sumar otras 2 anotaciones en jugadas de pase. Por su parte, el novato AJ Brown acumula 1.051 yardas como receptor.
En la ronda divisional de la AFC aguardan Kansas City y Baltimore. Cincuenta años después de su único título, los Chiefs fían sus opciones al brazo mágico de Patrick Mahones y a su conexión con sus receptores, una nutrida lista encabezada por el tight end Travis Kelce. Hasta nueve jugadores diferentes han anotado al menos un TD de pase.
Baltimore cuenta con un arma de destrucción masiva llamado Lamar Jackson. El quarterback de segundo año es un «dos en uno», ya que ejerce también como running back. Puede pasar o correr, un quebradero de cabeza para las defensas rivales. Así, ha sumado 3.127 yardas de pase y 36 touch downs, y 1.206 yardas de carrera y 7 anotaciones.
Jackson es el sexto jugador en yardas de carrera, por delante de muchos running back estrella. Si a ello sumamos las 1.018 yardas de su compañero Mark Ingram, tenemos a unos cuervos que lideran de largo el ataque terrestre, con 206 yardas de media por encuentro. San Francisco, segundo en esta estadística, promedia 144 yardas. La receta, en teoría, parece clara, pero nadie da con la tecla para frenar a un equipo que anota más de 33 puntos por encuentro.
El cuadro no estaría completo si olvidáramos el otro lado de la trinchera, ya que los Ravens son el tercer mejor equipo en puntos encajados, con 17,6.

Conferencia Nacional
En la Conferencia Nacional (NFC), la primera ronda se disputa el domingo. A las 19.05, New Orleans Saints (13-3) recibe a Minnesota Vikings (10-6). Los locales parten como favoritos, después de pelear hasta última hora por quedar exentos de esta eliminatoria.
El veterano QB Drew Brees –40 años– sigue batiendo récords y se mantiene como buque insignia de los sureños, aunque la estrella indiscutible este curso es el receptor Michael Thomas, con 1.725 yardas ganadas, aventajando en más de 300 al segundo en esta estadística, Julio Jones (Atlanta).
El que ha perdido algo de protagonismo respecto al año pasado es el corredor Alvin Kamara. Pero los Saints tienen mucha gente capaz de pisar la end zone –Latavius Murray, Jared Cook, Tyson Hill…– y es un equipo que anota con facilidad. En defensa destacan los 15,5 sacks de Cameron Jordan.
Los Vikings se presentan como un equipo equilibrado, en el top-10 de puntos anotados (8º) como encajados (6º). Kirk Cousins no es un QB que despierte pasiones, pero ha cumplido con su trabajo, surtiendo de balones a nombres como Diggs, Rudolph o Thielen. Por tierra, Dalvin Cook es el amo y señor, con 1.135 yardas y 13 TD.
Philadelphia Eagles (9-7) y Seattle Seahawks (11-5) cierran el fin de semana, el domingo a partir de las 22.40. Los primeros se han impuesto en la NFC Este en un duelo con Dallas Cowboys por ver quién era el menos irregular. Una racha final de cuatro victorias seguidas les ha servido para maquillar su balance.
Los de la ciudad del amor fraternal, muy castigados por las lesiones, han contado este año en sus filas con el receptor ‘rookie’ José Joaquín Arcega-Whiteside. Aragonés de nacimiento, es hijo de los exbaloncestistas Joaquín Arcega –que militó en el Caja Bilbao en la temporada 88-89– y Valerie Whiteside, aunque los aficionados conocen más a sus tíos Fernando y Pepe, dos históricos del CAI Zaragoza. En su primera campaña, JJ ha firmado 169 yardas y un touch down, ante Miami Dolphins.
Seattle también ha peleado hasta última hora por ganar su conferencia, la NFC Oeste, aunque su cara a cara con San Francisco sí ha sido de altos vuelos. Las dos últimas derrotas mandaron a los del noroeste a la ronda de Wild Card.
El escapista Russel Wilson continúa impartiendo clases de cómo sacar petróleo mientras huye de los rivales –la dupla de receptores que conforman Metcalf y Lockett da fe de ello–, y han repescado de su retiro a ‘La Bestia’ Marshawn Lynch para jugar como running back tras la lesión de cadera del titular Chris Carson. Los de Pete Carroll son un equipo que siempre da la cara, y no sería de extrañar que estuvieran en la siguiente ronda.

Allí esperan Green Bay y San Francisco. Los queseros han logrado el pase directo a la Ronda Divisional en el estreno de Matt LaFleur como entrenador principal. Su quarterback Aaron Rodgers continúa despertando pasiones y controversias, pero el protagonismo se lo ha llevado su tocayo Aaron Jones.
En su tercera temporada, el running back de El Paso se ha consagrado con 19 touch downs –líder de la competición–, 16 de carrera y 3 por vía aérea, para un total de más de 1.500 yardas.
Por su parte, los Niners han dado la vuelta como un calcetín al 4-12 del año pasado. Con la temprana lesión de Garoppolo, el técnico de los mineros, Kyle Shanahan, se dedicó a sembrar, y en las dos primeras rondas del draft eligió al defensive end Nick Bosa y al wing receiver Deebo Samuel, que han rendido desde el minuto uno. Aunque su hombre más destacado en la ofensiva ha sido el tight end George Kittle.
Mucho se ha hablado a lo largo del curso de la defensa de San Francisco –la segunda que menos yardas concede, 281,8–, pero su ataque solo se ve superado por Baltimore en puntos anotados (29,9). Precisamente, ambos equipos se vieron las caras en su última Super Bowl, la de 2013, que podría repetirse dentro de un mes. Entonces ganaron los Ravens, 34-31.

Baile de entrenadores y próximo draft
Mientras doce equipos aspiran aún a levantar el trofeo Lombardi, otros veinte ya piensan en la próxima temporada. El baile de entrenadores se ha puesto en marcha, y por ejemplo Ron Rivera, cesado por Carolina Panthers durante la campaña, ha sido anunciado como próximo técnico de Washington Redskins.
El número uno del draft será para Cincinnati Bengals, con solo 2 victorias en 16 partidos. Todo apunta a que el elegido será Joe Burrow, quarterback de la universidad de Louisiana State (LSU) y flamante ganador del Trofeo Heisman al mejor jugador de una competición que vivirá su gran final el próximo 13 de enero. Todo va de Tigers, LSU contra Clemson.

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