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El presidente de Corporación Mondragon llama a «mirar el futuro» potenciando la industria

Iñigo Ucín, presidente de Corporación Mondragon, intervino ayer en la Comisión de Reconstrucción Social y Económica del Congreso, a propuesta de EH Bildu. Destacó el papel de las cooperativas como filosofía de buen trabajo y dejó claro que el mundo «está conectado» y añadió que «debemos fijar planes de contingencia para resistir en esta crisis pero, sobre todo, mirar hacia el futuro con una industria fuerte». 

Mertxe Aizpurua, diputada de EH Bildu, habla con el presidente de Corporaciópn Mondragon, Iñigo Ucín, ayer en el Congreso. (NAIZ)
Mertxe Aizpurua, diputada de EH Bildu, habla con el presidente de Corporaciópn Mondragon, Iñigo Ucín, ayer en el Congreso. (NAIZ)

En su intervención, Iñigo Ucín mostró que el futuro pasa por la «colaboración público-privada, centrándonos en los proyectos estratégicos de futuro y con presupuestos y compromisos consensuados». Y también se refirió al papel clave que debe jugar Europa, un proyecto común fuerte y unido «que debe reforzar los mecanismos de cooperación y exigir estándares comunes de calidad para sus estados miembros».

Porque, como explicó Ucín, «debemos ser conscientes que nos hemos empobrecido, que no habrá salida rápida a esta situación y que se necesita una Europa generosa, que crea en un  liderazgo común de todos sus actores».

Así, hizo un llamamiento para que Europa resurja «con fuerza, unida y a reforzar los mecanismos de cooperación», pero añadió que son «necesarios mecanismos de cooperación y tener una tecnología propia, en inteligencia artificial, en I+D, etc». En este sentido, puso el ejemplo de colaboración entre países en el modelo Airbus.

El presidente de Corporación Mondragon pidió a los políticos en esa comisión del Congreso de los Diputados que «no pierdan el tiempo en discusiones. Todos estamos de acuerdo en no dejar a nadie atrás, pero el problema empieza cuando vemos cómo y quien paga el coste. Solidarios sí, pero no debemos caer en simplificaciones equivocadas». 

Por ello, insistió en la necesidad de llegar a «un acuerdo de unidad y diagnóstico, entre los políticos, los agentes económicos y sociales y la sociedad civil».

También subrayó el papel de la empresa como generadora de riqueza y pidió instrumentos concretos para la reestructuración de sectores económicos clave, «fomentando la agrupación de empresas para ganar en competitividad e incentivando la colaboración entre ellas» y desarrollando «nuevas industrias», porque la crisis va a generar «cambios en las cadenas globales  y habrá nuevos nichos con oportunidades de creación de empleo y de actividad».

Producción y consumo más sostenibles

Aludió de manera explícita a la necesidad de transitar hacia modelos de producción y consumos más sostenibles y solicitó instrumentos para apoyar la eficiencia energética, la producción de energía renovable, la reducción del consumo de plásticos, el fomento de la economía circular, y soluciones para una movilidad más descarbonizada. A este respecto, pidió un plan específico de apoyo al sector automoción «que saque de nuestras carreteras a los vehículos antiguos que tanto contaminan, subvencionando también a los vehículos con motorización convencional menos contaminantes».

En este caso, recordó lo que ocurre con Nissan y explicó que «en las cooperativas cada uno tenemos un voto y decidimos aquí [en la CAV], no se toman las decisiones lejos y ajenas al sentir de la sociedad».

Enfatizó su apuesta por la industria como «eje de dinamización de los mecanismos de generación de riqueza» apuntando que las regiones con mayor presencia industrial presentan «una mejor posición de partida para hacer frente a la recuperación económica».

Ucín puso el acento en la necesidad de proteger el planeta y en caminar hacia un mundo más solidario, «comprometido con la mejora del bienestar de las personas en todo el mundo».

De hecho, apeló a valores como «la creatividad, la solidaridad, la autorresponsabilidad, el compromiso intergeneracional, los comportamientos democráticos y el trabajo colectivo. Estos son los valores que representa el cooperativismo y la economía social, ámbitos en los que Mondragon sigue siendo un claro referente a nivel mundial».

Como ejemplo reciente, citó que la Corporación Modragon logró traer en pocos días desde su filial en China, Mondragron Assembbly, tres máquinas que producirán mascarillas para el Ministerio español de Sanidad a Etxebarria, donde otra empresa de la Corporación, Bexen Medical, se encarga de producir mascarillas para hacer frente al covid-19. Ha llegado una cuarta unidad.

Iñigo Ucín remarcó que «fabricaremos más de 50 millones de mascarillas. Además de esas, hay otra que se quedó en el Hospital Militar de Burgos».

También anunció nuevas instalaciones de líneas de producción de mascarillas en el sur del Estado español, «donde han comprometido cinco líneas más» con otra empresa.