
La inscripción a través de la web, con un precio de cinco euros, permite crear un perfil que se colocará en la clasificación global una vez compartidas las marcas obtenidas en las diferentes opciones: correr o caminar, cinco o diez kilómetros, de forma individual o en compañía.
Cada inscripción recibirá por correo un dorsal virtual imprimible, y una vez cumplido el reto, un diploma de participación.
«El objetivo de la marcha es que la población se implique en visibilizar la situación que viven las personas refugiadas», ha explicado el coordinador del evento, Pedro Vacaflor.
Esta iniciativa nació en 2014 gracias al reto del ultrafondista vasco Óscar Pasarín, quien durante 10 días corrió casi 600 kilómetros por los montes vascos, hasta terminar en Bilbo, para visibilizar de forma simbólica el «duro camino cargado de obstáculos que las personas refugiadas tienen que superar hasta llegar a un lugar seguro».
Los fondos que se obtengan irán destinados a los programas y proyectos que Cear-Euskadi desarrolla a favor de los refugiados que atiende.

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