
El joven catalán Adrià Carrasco ha regresado a Catalunya tras más de 1.000 días exiliado en Bélgica. Su caso se ha archivado, tal y como él mismo ha confirmado, junto a su grupo de apoyo, en una rueda de prensa frente al Tribunal Superior de Justicia de Catalunya.
La Guardia Civil acudió a detener a Carrasco el 10 de abril de 2018, cuando también arrestó a Tamara Carrasco, que fue puesta en libertad dos días después y absuelta en octubre de 2020 (la Fiscalía ha puesto un recurso contra la absolución). Ambos, miembros de los CDR, estaban acusados de «terrorismo», «rebelión» y «sedición», por los cortes de carretera y la apertura de peajes en Catalunya.
Adrià Carrasco se refugió en Bélgica y hoy ha podido regresar a Esplugues de Llobregat. «Vivimos en un país donde cada día vemos como se vulneran derechos fundamentales como el derecho a manifestación, la libertad de expresión o el derecho a una vivienda digna. Y hoy, más que nunca, decimos que, pese a todo, seguiremos luchando y seguiremos desobedeciendo», ha señalado el propio Carrasco.

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