Natxo Matxin

Osasuna logra ante el Levante su segunda victoria foránea que le aleja del descenso (0-1)

Osasuna suma su segundo triunfo a domicilio que le aleja a cuatro puntos del descenso en un partido muy táctico, sin grandes ocasiones, pero en el que Budimir ha acertado a la primera y Herrera ha parado un penalti.

Ante Budimir ha vuelto a dejar claro que es un delantero muy efectivo. (LA OTRA FOTO)
Ante Budimir ha vuelto a dejar claro que es un delantero muy efectivo. (LA OTRA FOTO)

Tercer triunfo en cuatro partidos para un Osasuna que vuelve a vencer lejos de El Sadar –no lo hacía desde la primera jornada ante el Cádiz–, esta vez ante el Levante, lo que permite abrir una mayor brecha con el descenso –cuatro puntos– y colocarse en la duodécima plaza.

Dos futbolistas han resultado claves en el triunfo rojillo: Budimir y Sergio Herrera. El primero ha marcado –minuto 74– en el primer balón que ha tocado tras sustituir a Calleri y el segundo, apenas cinco minutos después, le ha parado una pena máxima a Morales.

Ha sido en ese último cuarto de hora cuando se ha resuelto un choque marcado por una férrea táctica de dos conjuntos que no querían perder, especialmente el navarro. Para ello, su técnico, Jagoba Arrasate, ha vuelto a pertrechar el medio campo con un trivote –Torró, Moncayola e Iñigo Pérez– y frenar así el talento granota.

Ello ha traído consigo un envite sin tregua, pero también sin brillo. En el que se ha peleado cada metro, aunque a los rojillos les ha costado coordinar una buena presión arriba y han vuelto a sentirse más cómodos replegados en propio campo.

Tampoco el Levante ha puesto mucho de su parte, sí es verdad que ha llevado la iniciativa, pero se ha mostrado muy lento en sus evoluciones. Ni siquiera cuando su preparador, Paco López, ha decidido poner en liza para la última media hora a sus teóricos titulares le ha funcionado el plan.

El primer tiempo ha sido un tanto anodino y Osasuna solo lo ha pasado mal mediado ese periodo, con dos lances consecutivos de los locales –cabezazo de Malsa y remate de Duarte– a los que ha respondido con sendas brillantes intervenciones un Sergio Herrera que iba camino de convertirse en protagonista del duelo.

Sí que se han activado bastante más los rojillos tras el descanso, buscando con mayor criterio la meta de Aitor Fernández y mejorando notablemente en ataque con los cambios. De hecho, el único gol de la contienda ha llegado de una asistencia de Kike Barja y del meritorio remate ya comentado de Ante Budimir.

A partir de ahí, los anfitriones han apretado al verse por detrás en el electrónico y Juan Cruz ha cometido un penalti absurdo, único borrón del lateral durante un partido en el que se estaba desenvolviendo muy bien por su zona.

La enorme estirada de Sergio Herrera ha impedido la igualada en el luminoso y Osasuna se ha dedicado desde ese momento a achicar balones, reforzando el eje de la zaga Arrasate con la entrada de Unai García.

El equipo navarro firma así un triple que confirma su línea ascendente de las últimas jornadas y le permite afrontar el futuro con una mayor dosis de autoconfianza en sus posibilidades de conseguir el objetivo de la permanencia.

Arrasate: «Este partido lo hubiésemos perdido hace dos meses»

El técnico rojillo, Jagoba Arrasate, ha calificado el valor de la victoria lograda ante los granotas de «incalculable», a la par que ha admitido que «este partido hace dos meses lo hubiésemos perdido seguro».

«El fútbol es un estado de ánimo y ahora el equipo se siente capaz de ganar. Ha cambiado la dinámica para bien y tenemos que aprovecharlo. El equipo de cabeza es fuerte, hay cosas que han cambiado y nos hace ser más competitivos», ha insistido.

Pese a reconocer que «no ha sido un partido brillante», sí que ha resaltado que «defensivamente hemos estado muy bien, hemos concedido muy poco hasta el penalti con un trabajo muy generoso y con la fortuna necesaria», obteniendo un triunfo que mete «a un montón de equipos por detrás».

Además, ha puesto de manifiesto que los cambios en la segunda parte han resultado «determinantes», con un Budimir que «tiene gol y eso es muy difícil. Lo está demostrando y la primera, al saco. Está en estado de gracia y a ver si sigue aportando goles», ha concluido.

Por otro lado, el mejor por parte de los rojillos, Sergio Herrera, ha señalado que este triunfo «nos da aire y muchisima confianza para los siguientes partidos» y supone otro «paso de gigante» para revertir la situación en la que vivía hasta ahora el equipo, «de la que hemos conseguido levantarnos».

El cancerbero burgalés ha comentado que su cometido es «ayudar», en referencia a la pena máxima que le ha detenido a Morales, una acción que se la ha querido dedicar «a Yago, un chico que falleció hace una semana, así como también a nuestra afición».

«Sabemos quiénes somos y por lo que luchamos a principio de cada temporada. Es cierto que ha habido partidos en los que nos ha costado encontrar nuestra esencia, pero creo que ya la estamos recuperando, siendo efectivos en ambas áreas», ha subrayado.