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Geoalcali no podrá reabrir la mina de Erreniega tras caducar los permisos concedidos

Geoalcali no podrá reabrir la mina de potasas de Erreniega al caducarle los permisos de investigación que tenía concedidos, según ha informado la Plataforma contra las Minas de Potasas de la Val d'Onsella y el Perdón.

Balsa de residuos de potasa en Undio, al pie de Erreniega. (Iñigo URIZ/ARGAZKI PRESS)
Balsa de residuos de potasa en Undio, al pie de Erreniega. (Iñigo URIZ/FOKU)

Geoalcali no podrá reabrir la mina de Erreniega tras caducar los permisos otorgados por la Dirección General de Industria, Energía y Minas, según ha informado la Plataforma contra las Minas de Potasas de la Val d’Onsella y el Perdón.

Ante esta situación, los ayuntamientos de Adios, Eneritz, Obanos y Gares y los concejos de Astrain, Undio y Zarikiegi han presentado al Gobierno navarro un escrito apoyando la resolución de caducidad. «Hace dos años la misma Dirección General ya caducó los permisos Adios y Quiñones, por lo que a día de hoy Geoalcali ha perdido la posibilidad de reabrir la Mina del Perdón», destaca la plataforma.

Geoalcali ha recurrido esta nuevas resolución, tal y como hizo con las dos caducidades precedentes. Según señala la plataforma, la decisión corresponde al nuevo consejero de Desarrollo Económico y Empresarial, Mikel Irujo.

Los pueblos de Erreniega se han personado en el expediente «para poner de manifiesto la falsedad de las excusas sin fundamento de Geoalcali, que pretende encubrir su falta de capacidad técnica y empresarial, achacando el retraso, a causas ajenas».  

«La realidad es que después de ocho años de la concesión de los permisos, Geoalcali no ha realizado las tareas a las que se comprometió para recibir los permisos de investigación. El Servicio de Minas ya concedió a Geoalcali una primera prórroga, en contra de la opinión de los pueblos del Perdón, y el tiempo ha dado la razón a los Concejos y Ayuntamientos del Perdón», añade la plataforma.

«Minas del Gobierno de Navarra, por fin se ha dado cuenta, de la incapacidad y falta de interés de Geoalcali por llevar a cabo los trabajos que prometían y que pone de manifiesto el objetivo real de toda esta tramitación, que es la especulación de la potasa navarra en la bolsa de Sídney. Desde el primer momento los pueblos del Perdón han denunciado que Geoalcali no era una empresa minera, sino una empresa creada para la especulación. Una empresa nacida en 2011 con 3.000 euros de capital, y ninguna mina de experiencia detrás. Sin embargo con esta trayectoria, consiguió del Servicio de Minas de Navarra la adjudicación de tres permisos de investigación en el Perdón en 2012 y 2014, sin ninguna experiencia de explotación minera.  Esto permitió que los accionistas fundadores vendieran Geoalcali a la empresa australiana Highfield Resources, a cambio de miles de acciones de esta empresa.  Curiosamente esos padres fundadores han terminado marchándose, vendiendo sus acciones y ganando unos 35 millones de euros a cambio de los 3.000 iniciales, un negocio redondo», recuerda la plataforma.

Similar situación en Muga

La plataforma destaca que una situación similar a la de Erreniega se vive en la mina Muga, situada entre Nafarroa y Aragón, en el entorno del embalse de Esa. «La Plataforma exige una nueva tramitación del Estudio de Impacto Ambiental de Mina Muga. Igual que ya dijimos en 2015, los graves problemas identificados y la ausencia de adecuación a los riesgos existentes en el territorio, hace de dicho proyecto una auténtica escopeta de feria», destacan.

En este sentido, subraya la incapacidad de Geoalcali para acometer este proyecto minero. «Durante años en la empresa han ido desfilando directivos, técnicos, cambios de la propia estructura empresarial y supeditando el desarrollo del proyecto a consultoras externas distintas en cada tramitación. En estos momentos los nuevos técnicos de Geoalcali plantean sistemas, cálculos y métodos diferentes que los presentados en el Proyecto inicial, lo que supone su incompatibilidad con la DIA otorgada por el Ministerio».