
Antes de partir de Sicilia tras tomar tierra los últimos 50 migrantes rescatados, la tripulación del atunero vasco, reconvertido en embarcación de salvamento, se ha sometido a los test de coronavirus que exigen las autoridades italianas pero sin guardar cuarentena, como estaban obligadas a hacer estas organizaciones hasta ahora.
«#AitaMari ¡Volvemos a casa! Tras el desembarco y los test covid, cumpliendo con la legalidad, las autoridades otorgan el despacho de salida con destino Burriana (Castellón) sin tener que realizar cuarentena. Gracias a tod@s los que hacéis esto posible», ha escrito la ONG Salvamento Marítimo Humanitario (SMH), responsable del buque, en las redes sociales.
Levamos anclas. Un mes después de embarcar, volvemos a casa. Por delante, 5 días de travesía. #AitaMari @maydayterraneo pic.twitter.com/0us2pe9HfC
— Antonio Trives (@AntonioTrives) June 2, 2021
El buque había rescatado a estas personas el 27 de mayo y el 1 de junio llegó al puerto de Augusta, en sur de Sicilia, para proceder al desembarco.
Hasta ahora las autoridades italianas exigían a los migrantes y a los miembros de la tripulación de las ONG que salvan migrantes en el mar a guardar dos semanas de cuarentena como medida de prevención por la pandemia, a pesar incluso de que las pruebas anticovid hubieran dado negativas.
La delegación del Gobierno de Siracusa (Sicilia) confirmó que los migrantes adultos y los menores acompañados sí tendrán que respetar esta cuarentena en una embarcación italiana próxima a la costa, mientras que los menores que viajaban solos iban a ser trasladados a un centro de acogida de migrantes.
Entre los rescatados, todos hombres, había cuatro menores (tres de 17 años y otro de 16). Habían partido desde Libia y navegaban por el Mediterráneo central en una embarcación sobrecargada cuando fueron localizados.

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