El remozado Helloween sigue sin dar calabazas a sus fans y publica nuevo disco homónimo

Las guitarras de Hansen, Weikath y Gerstner, el bajo de Grosskopf, la batería de Löble y las voces de Deris y Kiske ponen la música en el nuevo disco de estudio del grupo alemán que se publica el próximo 18 de junio. Este año se cumplen 33 años del videoclip de "I Want Out" grabado en Nafarroa.

Andi Deris y Michael Kiske ponen las vioces en este nuevo Helloween.
Andi Deris y Michael Kiske, además de Kai Hansen –con la guitarra roja–, ponen las voces en este nuevo Helloween.

Los amantes del power metal están de enhorabuena. Una de las bandas pioneras en este estilo musical está de regreso, con el grupo reagrupado y un nuevo disco de estudio que verá la luz el próximo 18 de junio. Se trata de Helloween y el trabajo homónimo.

Pocos grupos han tenido tantos cambios en su nominación y entre sus miembros como las calabazas alemanas. Y es que hasta cuatro nombres distintos ha tenido la banda: Gentry, Second Hell, Iron Fist y, por último, Hell O Ween. La letra “o” se reemplazó por una calabaza y esto, con el paso de los años, se convertiría en el símbolo más importante del grupo, que ha contado hasta la fecha con 13 músicos distintos –con sus idas y venidas, como se aprecia en la imagen inferior, a la que se le debe incorporar también a Mikkey Dee– desde su creación en 1978 y tras más de 10 millones de álbumes vendidos alrededor del mundo.

Pero ahora, desde 2017 exactamente, siete de ellos parece que han llegado a un entendimiento por el bien de sus fans. Las guitarras de Kai Hansen, Michael Weikath y Sascha Gerstner, el bajo de Marcus Grosskopf, la batería de Daniel Löble y las voces de Andi Deris y Michael Kiske –y el propio Hansen– ponen la música en este nuevo trabajo que llega con retraso debido a la pandemia del covid-19 y después de una gira denominada “Pumpkins United Reunion World Tour”.

«Simplemente sucedió; estábamos haciendo los shows y alguien nos dijo que teníamos que grabar single de Pumpkins United, y lo grabamos. Luego hicimos los conciertos de Pumpkins United, y todo salió muy bien, hasta había gente llorando en las primeras filas. Fue todo tan bien, que seguimos adelante. Fue divertido y alguien nos sugirió que ya que habíamos hecho la grabación del single Pumpkins United y habíamos demostrado que fuimos capaces, teníamos que hacer un álbum. Los fans lo dijeron, los medios lo dijeron, la compañía discográfica lo dijo y nuestro mánager lo dijo y al final nosotros dijimos que sí».

Son palabras extraidas de una entrevista realizada al guitarrista Michael Weikath sobre cómo surgió la idea de hacer este álbum.

Según ha podido adelantar Weikath en ese encuentro con la prensa, en el nuevo trabajo «hay un poco de Judas Priest, suena un poco a Queen…». Y es que, según ahonda sobre la banda británica liderada por el fallecido Freddie Mercury, «Kai Hansen tiene un conector de audio (un cable) de Brian May que usó siempre que pudo y esa es la conexión con Queen que siempre olvidamos mencionar».

En cuanto a los también británicos Judas Priest, señala que «quería imitar los riffs de guitarras de Priest y cosas por las que son conocidos en sus álbumes más antiguos porque son muy compatibles con nuestro estilo de Helloween». En definitiva, el álbum es «mágico», subraya Weikath. Canciones como “Out for the Glory” o “Fear of The Fallen” son la muestra de que Helloween sigue siendo una de las bandas más vigentes del género.

No hay que olvidarse de “Skyfall” –el videoclip acompaña a esta noticia–, el primer single del álbum. Escrita por Hansen, esta épica pista de 12 minutos –recortada a siete y que cuenta con making of– habla sobre un aterrizaje extraterrestre en la tierra y una persecución dramática, mientras Kai, Michael y Andi se enfrentan en duelo entre sí de una manera impresionante y crean una aventura de banda ancha, que incluye una hoja de letras con bloques de colores que identifican a los cantantes. Producido por Martin Häusler, «es el clip más elaborado en la historia de la banda», admiten los propios miembros.

El álbum se compone además de estas otras canciones: “Best time”, “Mass Pollution”, “Angels”, “Rise Without Chains”, “Indestructible”, “Robot King”, “Cyanide”, “Down in the dumps” y “Orbit”, además de dos bonus, “Golden Times” y “Save My Hide”.

Tres guitarras, tres voces

Es el disco más esperado del heavy metal en varias décadas. Para dar vida a este producto se suma a su actual formación el vocalista de su época de mayor éxito, Michael Kiske, y el guitarrista Kai Hansen, dando lugar a un disco que la prensa considera el mejor en una carrera de 37 años.

Las voces de Deris, Kiske y Hansen aportan distintos colores a un conjunto de canciones que devuelven a los fans a los mejores momentos de la época clásica de la banda.

Hansen regresa como guitarrista y voz, aunque esta vez respaldado por otros dos cantantes. Y es que en 1986 quedó de manifiesto la dificultad de este para cantar y tocar la guitarra al mismo tiempo, por lo que fue el momento en el que el grupo contrató a Kiske. Más tarde el propio Hansen fundaría Gamma Ray (1989), donde es voz principal y guitarrista. Y aún más tarde llegaría Deris (1994). 

Con Kiske se retoma la voz tradicional con la que muchos fans se identifican con Helloween. Incluso grupos vascos han mamado de ese power metal o metal alemán, como puede ser Idi Bihotz –sobre todo se aprecian detalles en el disco “Negarraren amorrua”, “Amaigabe Berria” u “Odola Sutan”–, creado por los hermanos Bizar (Mikel y Gorka) que, después de otros proyectos como Flyin’ Freak o Jare, ahora se encuentran sumidos en Auritz y "Laino Eder Hori", una ópera metal de 14 temas cantados en euskera y con una amplitud de estilos con el heavy metal como punto de partida.

«Hemos juntado elementos con diferentes backgrounds. Hay baladas y partes muy potentes. Es una mezcla entre Idi Bihotz y Ost. Es heavy metal con un toque moderno y también clásico», explica el también componente de Auritz Kapi Guarrotxena. Incluso han surgido voces que les han comparado con Avantasia o el propio Helloween. No es de extrañar. Ya están trabajando en el segundo libro-álbum.

En setiembre, además –si la pandemia no lo evita por segundo año consecutivo–, Dimetal Fest reunirá, de nuevo, once años después de su último concierto de despedida, a Idi Bihotz. Será el viernes 24 de setiembre, en la localidad vizcaina de Dima.

Helloween y “I Want Out” en Nafarroa, por solo 2.500 pesetas

Aunque no son muchas, Helloween tiene más relaciones con Euskal Herria. Hay que retroceder hasta 1988 para ver una de las primeras. En su visita al “Monsters of Rock” que tuvo lugar el 17 de setiembre de ese año en Iruñea, donde actuaron junto a Iron Maiden, Metallica y Anthrax, el grupo de las calabazas aprovechó para grabar el videoclip de “I Want Out”.

Esta canción ha sido versionada por múltiples grupos como Sonata Arctica, Hammerfall o Wings Of Destiny. Actualmente Kai Hansen tiene los derechos de la canción –fue él quien escribió el tema–, por lo que puede hacer uso de ella con su otro grupo, Gamma Ray, como lo ha solido hacer a lo largo de estos años. Aun así, Helloween sigue utilizándola en muchos de sus directos.

El videoclip de este himno para los seguidores del power metal se grabó íntegramente en Nafarroa. En el vídeo se ve a su vocalista Michael Kiske en el mítico Café Iruña situado en la Plaza del Castillo, famoso entre otras cosas por ser el lugar donde Ernest Hemingway empezó a escribir algunas de sus obras de mas repercusión como «Fiesta» o «El Viejo y el Mar».

El Café Iruña recuerda en sus redes sociales este acontecimiento de hace casi 33 años.

La banda alemana también se desplazó más al sur para obtener ese trasfondo tan ochentero de “grupo-tocando-en-fábrica-abandonada”. El emplazamiento elegido fue la azucarera de Martzilla, actualmente desaparecida tras más de cien años de servicio. Hasta el Ayuntamiento de la localidad recoge en su web esta curiosidad.

Además, las Bardenas hicieron de fondo para este pildorazo de speed metal. El videoclip termina con imágenes en vivo durante el Festival Monsters of Rock celebrado en la Plaza de Toros iruindarra. La entrada, como se puede apreciar en la imagen inferior, costaba por aquel entonces 2.500 pesetas.

Después Helloween ha visitado más veces Euskal Herria, como el 31 de mayo de 1996, en el Pabellón Anaitasuna de Iruñea dentro de la Gira “The Time ofe the Oath Tour”; el 15 de diciembre de 2005, en Santana 27 de Bilbo; o el 30 de julio de 2006, en el campo de fútbol de Santa Lucía de Gernika-Lumo, estas dos últimas veces dentro de la Gira “Keeper of The Seven Keys - The Legacy World Tour”.

El nuevo disco viene con una gira europea incluida junto a Hammerfall. En realidad la gira estaba prevista para 2021, pero la pandemia obligó su retraso a 2022, aunque la banda no hará escala en Euskal Herria. En el Estado español solo tocarán en Madrid (8 de abril) y Barcelona (9). Esta vez darán calabazas a sus fans vascos, que deberán conformarse con escuchar el álbum.