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La Diputación de Bizkaia arrancará este mes el viaducto de Bolintxu de la Supersur

Este mismo mes de setiembre se iniciarán en Bolintxu las obras del viaducto de la Supersur sobre Bolintxu, tal como ha anunciado el diputado de Infraestructuras y Desarrollo Territorial, Imanol Pradales. El proyecto sigue despertando las quejas de organizaciones ecologistas.

Recreación de los viaductos de la Supersur en Bolintxu. (DIPUTACIÖN DE BIZKAIA)
Recreación de los viaductos de la Supersur en Bolintxu. (DIPUTACIÓN DE BIZKAIA)

El diputado vizcaino de Infraestructuras y Desarrollo Territorial, Imanol Pradales, ha anunciado este lunes que este mes de septiembre la Diputación de Bizkaia iniciará el tramo del viaducto de Bolintxu de la Supersur sin «impactar» en la zona ni intervenir en el arroyo ni en la presa ubicada en ese área, dado que se colocarán sobre el arroyo dos estructuras independientes, una por cada sentido de circulación, de 162 metros de longitud y que no necesitan apoyarse en la vaguada.

Pradales ha ofrecido este lunes en Bilbo un balance del grado de avance de los trabajos de construcción de la segunda fase de la Variante Sur Metropolitana y ha anunciado los nuevos hitos de la infraestructura. Según ha indicado, este mes de septiembre, se comenzará con la construcción del tramo de Bolintxu, con un método constructivo «ad hoc» para «atravesar la zona de Bolintxu sin impactar en ella o cuando menos minimizando al máximo el impacto».

De este modo, según ha indicado, con la construcción de ese tramo, estarán «a pleno rendimiento» todos los tramos de la Variante Sur Metropolitana.

Diseño específico

Pradales ha asegurado se ha ideado un «diseño específico» para lo que se denomina como viaductos de Bolintxu, un paso sobre un arroyo que se ha proyectado mediante dos estructuras independientes, una por sentido de circulación, cada una de las cuales mide 162 metros de longitud y que «no necesitan pilas intermedias que se apoyen en la vaguada ni definitiva ni provisionalmente». De este modo, según ha destacado, no se va a intervenir en el entorno del arroyo ni de la presa, que «son los elementos más significativos del valle y a proteger especialmente».

El diputado ha destacado que la segunda fase de la Supersur es una «obra de gran magnitud y de una gran complejidad añadida», al tiempo que ha subrayado que todos los trabajos «vienen condicionados desde el inicio por la especial importancia medioambiental que tiene especialmente el entorno de Bolintxu y los requisitos legales medioambientalmente establecidos en la Declaración de Impacto Ambiental para que se proteja y se conserve adecuadamente ese entorno».

Pradales ha asegurado que «ese compromiso» se ha «venido concretado en cómo se han abordado los túneles, tanto Seberetxe como Arnotegi», que se han excavado «atacando solo una de sus bocas», para «no entrar en Bolitxu».

Según ha destacado, el citado compromiso ha llevado a la institución foral a buscar un método constructivo para atravesar la zona de Bolintxu «sin impactar en ella o minimizado al máximo el impacto», al tiempo que ha indicado que este mes de septiembre comenzará la construcción de ese tramo.

Sin embargo, las organizaciones ecologistas se muestran contrarias a este proyecto, ya que creen que «esta obra es el reflejo de un modelo de movilidad basado en grandes infraestructuras y modos de transporte insostenibles, como es el caso del automóvil privado. Además, el sector del transporte es uno de los sectores que más gases de efecto invernadero emite, y, por ello, la Supersur contribuye claramente al cambio climático», tal como denunciaba la Plataforma ‘Ampliación Supersur Ez’ hace unos meses.

Otros colectivos, como Sukar Horia, ya se han pronunciado respecto al anuncio de Pradales. «Que destruyan una zona de gran valor ecológico como el Bolintxu es criminal», han criticado.