NAIZ

La Mesa del Congreso alude a la «cuestión de un particular» para dar portazo a las cartas-bomba

El ministro español del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y su predecesor en el cargo José Luis Corcuera (1988-1883) no comparecerán para dar explicaciones sobre las cartas-bomba a militantes de HB. La Mesa del Congreso considera que la iniciativa, en el caso de Corcuera, trata de un «particular».

El ministro Corcuera y la portavoz Conde, en una rueda de prensa de aquel gobierno.
El ministro Corcuera y la portavoz Conde, en una rueda de prensa de aquel Gobierno.

La Mesa del Congreso español ha tumbado las peticiones de EH Bildu para que comparecieran  el actual ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, y su predecesor en el cargo entre los años 1988 y 1993, José Luis Corcuera. La formación soberanista exigió explicaciones a ambos sobre las cartas-bomba enviadas en 1989 a militantes y simpatzantes de Herri Batasuna después de que salieran a la luz las conversaciones desveladas entre el Director del CESID, Emilio Alonso Manglano, y el exministro de Interior Antoni Asunción, que señalaban a Corcuera como implicado.

Según ha podido saber NAIZ, la solicitud de comparecencia de Corcuera no ha prosperado, ya que la Mesa del Congreso ha considerado que la iniciativa «pretende un control o rendición de cuentas respecto de un particular en relación con determinadas actuaciones desarrolladas durante su mandato como alto cargo». Se da la circunstancia que ese «particular» es el propio exministro de Interior al que su predecesor en el cargo señaló como implicado en el caso.

Sobre la presencia de Marlaska para dar explicaciones, la Mesa ha comunicado al grupo parlamentario de EH Bildu que «no procede su admisión a trámite por solicitar explicaciones en relación con actuaciones de un Gobierno de una legislatura anterior» porque, según este órgano, «versaría sobre materia ajena a la comparecencia del Gobierno» actual.

Por lo tanto, el ministro Marlaska y el exministro Corcuera no redirán cuentas por las cartas-bomba que, tal como confirman las grabaciones entre Manglano y Asunción, salieron de los aparatos del Estado español. Una de ellas causó la muerte en 1989 del cartero Antonio Cardosa, cuando se disponía a entregar la carta a Ildefonso Salazar, en Errenteria.

EH Bildu: «El manto de impunidad sigue intacto»

Tras conocer la decisión de la Mesa, EH Bildu ha calificado de «incomprensible» que investigar la participación e implicación directa de exmiembros del Gobierno español en el envío de cartas bomba sea considerada por el Congreso «materia ajena a la competencia» del Ejecutivo.

Ello evidencia, según EH Bildu, el nulo interés por aclarar y investigar lo ocurrido, así como el silencio mediático entorno a un escándalo que señala a Corcuera: «Durante estos años no solo no se ha investigado el Terrorismo de Estado, sino que se ha ocultado lo ocurrido tratando de torpedear cualquier investigación. No es un caso aislado. Es un hecho grave que pone de relieve lo ocurrido en Euskal Herria durante décadas. Debe esclarecerse. Es el momento de que el Estado español levante las alfombras y garantice verdad, justicia y reparación a todas las víctimas».

Asimismo, la formación soberanista se ha dirigido a quienes en la última semana han asegurado que «para demostrar lo ocurrido, primero hay que investigar y aclarar» lo que pasó. «Una vez más ha quedado claro que no tienen ningún interés en conocer y sacar a la luz toda la verdad, sino que pretenden seguir ocultándola pasando página y poniendo palos en las ruedas a cualquier intento de esclarecer lo ocurrido», ha advertido, tras recordar que «hay más capítulos de la guerra sucia pendientes de esclarecer».