Margot Friedlander, el Holocausto contado en primera persona

La centenaria Margot Friedlander perdió a toda su familia en el Holocausto. Siendo aún una mujer joven sobrevivió gracias a alemanes cristianos que no simpatizaban con Hitler. Finalmente terminó en el campo de concentración de Theresienstadt, donde supo del destino de los enviados a Auschwitz.

La youtuber catalana Judith Tiral ha viajado a Berlín para conocer a Margot Friedlander, superviviente del Holocausto que el 5 de noviembre cumplió 100 años. 100 años que celebró con 100 amigos, «no conocidos», una hazaña de la que pocas personas pueden presumir. Justamente el día de su cumpleaños vio la luz el vídeo ‘La historia de Margot, superviviente del holocausto’, un homenaje que ha tomado forma de documental.

En el vídeo, Margot cuenta cómo fueron sus primeros años en la Alemania nazi como una joven judía, relata cómo vio sus derechos mermados poco a poco y describe –aún llena de emoción pero con todo lujo de detalles– el día en que se llevaron a su madre y su hermano a Auschwitz. Jamás los volvería a ver, aunque ella no lo supo hasta mucho después.

Consciente de que hay pocos supervivientes vivos, considera que es su trabajo explicar a las nuevas generaciones lo que pasó para que no se repita, aunque todos los días las noticias nos enseñan que la historia tiene poca memoria. En el vídeo Margot habla de un pueblo al que le quitaron su tierra por motivos religiosos, habla de racismo, de homofobia… y recuerda el caso de un barco lleno de emigrantes judíos a los que se les negó la entrada en Estados Unidos tras días en el mar. ¿Os suena? «Si nos hubieran permitido emigrar, no habrían muerto 6 millones de personas», dice en un momento la mujer centenaria.

La superviviente insiste en que no tiene rencor a nadie porque en todas las personas puede haber algo bueno. A ella misma la ayudaron alemanes cristianos jugándose el tipo, pues estaba prohibido ayudar a los judíos. Se operó la nariz para «no parecer tan judía» y se escondía en casas de gente que acababa de conocer. Cuando comenzaron los bombardeos se quedaba en casa, puesto que sin pasaporte no podía refugiarse en los búnkeres. Finalmente la atraparon y la enviaron al campo de concentración de Theresienstadt.

Un canal de viajes diferente

Han pasado 4 meses desde que Judith Tiral publicó su anterior vídeo. La edición de las imágenes sobre Margot le ha llevado mucho tiempo y le ha dejado una huella emocional importante.

Esta catalana comenzó su andadura en las redes sociales hace más de una década en un blog sobre Historia del Arte en el que aseguraba que su sueño era hacer reír a la gente. Lo conseguía con facilidad. Su carisma la llevó a YouTube, donde unía su pasión por viajar con la destreza para contar las cosas con gracia y de forma amena. Poco a poco se ha ido haciendo un hueco hasta llegar a merece esa etiqueta, la de ‘influencer’, gracias a sus 215.000 seguidores de YouTube y los 74.000 de Instagram.

Con la pandemia tuvo que dejar de viajar (por las restricciones y también porque ella misma se contagió con covid), y se dedicó a hacer contenido más enfocado en las curiosidades históricas. Se reinventó con similar, si no más, éxito. 

Cuando tuvo ocasión de volver a coger un avión se marchó a Berlín para conocer a Margot en persona, algo que le producía nerviosismo, según ella misma explica en el vídeo. Tal y como contó en Instagram, no ha querido monetizar el vídeo añadiendo anuncios pues no le parecía lícito, por lo que su trabajo es un regalo a todos sus seguidores. Un pedazo de historia resumido en 45 minutos que, a pesar de ser un relato duro, resulta educativo y necesario.