Joseba Salbador

Por un sector sanitario sin acoso sexual

El sindicato de Enfermería Satse Euskadi ha puesto en marcha una campaña contra el acoso sexual y por razón de sexo en el ámbito laboral, a través del cual reclama espacios de trabajo libres de acoso sexual y por razón de sexo.

El 90% de las enfermeras del sector sanitario son mujeres.   Andoni LUBAKI | FOKU
El 90% de las enfermeras del sector sanitario son mujeres. (Andoni LUBAKI/FOKU)

La campaña se llevará a cabo en centros de trabajo de Osakidetza, en espacios sociosanitarios y en la sanidad privada de la CAV. El objetivo es sensibilizar y dar a conocer situaciones «habituales» que sufren las profesionales por el hecho de ser mujeres y que se producen en sus espacios de trabajo.

Satse ha señalado que está demostrado que las situaciones de mayor vulnerabilidad son factores que «aumentan el riesgo de las mujeres ante el acoso sexual y por razón de sexo». Estos factores, ha advertido, están también «muy presentes en Osakidetza, por ejemplo, donde la proporción de mujeres/hombres trabajadores es de un 80/20 a favor de las mujeres, pero son más vulnerables al estar infrarrepresentadas en los puestos de mando, decisión, y dirección, tener mayor precariedad laboral, sufrir más contratos eventuales y temporales y estar subcontratadas en un mayor porcentaje».

Satse Euskadi lleva años trabajando por la erradicación de la violencia machista, y por ello, con motivo de este 25 de noviembre, se va a impulsar una campaña de sensibilización bajo el lema “Por espacios libres de acoso sexual y por razón de sexo”.

Esta campaña, que se va a exponer en redes sociales y en los centros de trabajo sanitarios, busca dar a conocer situaciones «habituales» que se dan en los centros de trabajo y que «no suelen ser consideradas como acoso pero que sí lo son, ya que el primer paso para erradicar esta violencia es saber identificarla».

También se quiere visibilizar que «generaciones de mujeres han sido, y son aún, sometidas a conductas de naturaleza sexual derivadas de las desiguales en las relaciones de poder y a conductas hostiles por razón de sexo en su entorno laboral que comprenden miradas, comentarios, tocamientos, requerimientos sexuales e incluso en algunos casos, violación».

«Porque esta violencia invisible que las mujeres llevan padeciendo desde su incorporación al mundo laboral lleva demasiados años obstaculizando su participación laboral y contribuyendo en numerosas ocasiones a expulsarlas del puesto de trabajo. Precisamente las enfermeras son mujeres en un 90%», subrayao Satse.

Empresa y administración

Satse ha indicado que todas las empresas están obligadas por ley a implantar medidas y protocolos contra el acoso sexual y por razón de sexo.

Ante la reciente aprobación de protocolos en Osakidetza y otros ámbitos, el sindicato afirma que la existencia de estos es «imprescindible, pero por sí mismos no son una garantía para las mujeres que sufren esta violencia». Para que funcionen, ha advertido, «deben ser accesibles, garantistas y ágiles y se debe proteger a la víctima». Pero además, ha añadido, «hay que adoptar medidas para sensibilizar, prevenir e identificar factores que fomentan el acoso, investigar sus causas e implantar acciones para erradicarlo, entre las que se encuentre la sanción o el despido de quien acosa».