
El Real Madrid y el Manchester City se suman a los cuartos de final, donde ya están desde el martes Bayern Munich y Liverpool. Los ingleses dirigidos por Pep Guardiola, a pesar del 0-0 de esta noche, han pasado el trámite sin ningún apuro tras el 0-5 de la ida ante el Sporting de Portugal.
Pero mucho más emocionante ha estado el choque del Santiago Bernabéu, en el que Mbappe ha puesto el 0-1, lo que obligaba a los blancos a marcar dos goles para empatar la eliminatoria. No solo dos, sino un «hat-trick» es lo que ha marcado Karim Benzema en la segunda parte para poner el definitivo 3-1 (3-2 en el global) y darle el pase a cuartos de final a su equipo y dejar, una vez más, al PSG de los petrodólares y su tridente estrella Mbappe-Neymar-Messi con la miel en los labios.
De la eliminación al éxtasis gracias a Benzema
Cuando parecía que Kylian Mbappe, que puede ser el próximo jugador del Real Madrid, le había triturado, cuando parecía que su festival había acabado con el Real Madrid, el conjunto de Carlo Ancelotti se ha levantado de la lona de la forma más imprevista y, en un alarde de coraje, de recuerdo de aquellas noches de remontada, al amparo de un triplete de Karim Benzema, ha liquidado al todopoderoso PSG del tridente.
La última remontada europea se produjo ante el Wolfsburgo con un triplete de Cristiano Ronaldo. Esta vez de su delfín y compañero en tantas batallas, Benzema, que ha ido a por un balón imposible, ha forzado el fallo de Donnarumma en la salida del esférico y ahí ha comenzado una remontada tan fulgurante que ha dejado amilanados a Mbappe y sus compañeros, incapaces de frenar el vendaval que de repente se había levantado en el coliseo blanco.
Hasta el momento del primer gol madridista todo era fiesta y alegría en el PSG. Había mandado en el césped y tácticamente. Y Mbappé había brillado como han hecho otras grandes figuras con el morbo añadido de que su futuro puede pasar por el Real Madrid, que le ha demostrado que nunca se rinde y que por algo tiene en sus vitrinas trece coronas continentales, por noches y reacciones como esta.
Mbappe, que ya marcó en la ida el 1-0, ha sido letal hoy. Ha tenido dos aproximaciones de entrada e incluso se le ha anulado un gol por fuera de juego de Nuno Gomes. A la tercera ya no ha perdonado y ha parecido sentenciar la eliminatoria.
Pero ha aparecido la magia. Ya sin Kroos ni Asensio en el campo y con Camavinga y Rodrygo el Madrid ha recuperado vigor, pero sobre todo fe y esperanza con la presión y el gol de Benzema, que ha recibido a un Vinicius que tras cuajar un partido muy apagado ha acabado por desmelenarse, como todo su equipo.
Con media hora por delante, el Real Madrid ha creído y el PSG ha desaparecido. En dos minutos, entre el 76 y el 78, Benzema ha completado su triplete y la remontada. El cuadro de Pochettino, completamente desbordado, parecía otro. Ni la salida de Di María y los intentos postreros de Mbappe han conseguido forzar la prórroga. El Real Madrid, que estaba KO ante el que puede ser su futuro ídolo, había hecho lo que parecía casi una utopía.
El City cumple un trámite
En el otro encuentro de la noche, el Manchester City ha alcanzado los cuartos de final tras cumplir un trámite frente al Sporting (0-0), incapaz de alterar lo más mínimo la eliminatoria tras el inalcanzable 0-5 de la ida a favor del equipo dirigido por Pep Guardiola.
No ha habido ni el más mínimo atisbo de rebeldía en las filas del conjunto portugués. Sabía de antemano que se encontraba ante una misión imposible. Necesitaba un milagro que jamás ha llegado y que no ha sorprendido a nadie. Y Guardiola tampoco se habría dejado, porque él y sus jugadores se han tomado el partido en serio.
El Manchester City siempre ha controlado el duelo, jamás ha bajado los brazos y, aunque no ha habido excelencia como en otras ocasiones, los hombres de Guardiola nunca han dejado alguna rendija abierta para hacer soñar a su rival. Y menos algunos jugadores que pelean por hacerse con un hueco en el once cada partido. Guardiola ha apostado por algunos de ellos bien por obligación o bien por simple elección.
Por ejemplo, ha dado la titularidad a un joven lateral derecho de 19 años, Conrad Jaden Egan-Riley, que apenas había disputado con anterioridad un partido oficial en las filas del City. La ausencia de Kyle Walker, que ha cumplido el segundo de sus tres partidos de sanción, le ha abierto la puerta de la titularidad.
Además, Guardiola ha colocado al ucraniano Oleksandr Zinchenko para sustituir a Joao Cancelo, tocado tras el duelo frente al United del pasado fin de semana. Ilkay Gündogan ha sentado a Kevin De Bruyne, amenazado de sanción; Fernandinho ha entrado por Rodri Hernández y Gabriel Jesús y Sterling han jugado arriba por Mahrez y Grealish.
En total, seis novedades respecto al pasado fin de semana que han carburado con precisión durante todo el choque.

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