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Hasta 500 personas intentan a diario ascender al Aneto en verano, lo que dispara los rescates

La imagen de las colas en la antecima del Aneto, en el paso de Mahoma, reflejan cada verano el creciente afán por ascender a las cumbres más altas. Hasta 500 personas intentan a diario ascender la cumbre más alta del Pirineo durante los meses de verano.

Unos montañeros ascienden Aneto.
Unos montañeros ascienden Aneto. (EUROPA PRESS)

El Aneto registra un alto porcentaje de rescates debido a que es el pico con mayor afluencia. Según el teniente jefe del Grupo de Rescate e Intervención en Montaña (GREIM) de la Guardia Civil, Baín Gutiérrez, hasta 500 personas intentan a diario ascender la cumbre más alta del Pirineo (3.404 metros) durante los meses de verano, un dato que se ha duplicado desde hace dos años, cuando el récord de 2020 se registró el 20 de agosto con 268 montañeros.

Este fin de semana ha dejado una decena de rescates en el Pirineo, en el que destacan las intervenciones por el accidente sufrido por dos jóvenes franceses en el glaciar del Aneto y el rescate de una montañera de Barcelona, de 51 años, tras una caída de 100 metros en el pico La Pez, en Bielsa. La mujer sufrió politraumatismos, con heridas abiertas y pérdida de movilidad. Fue trasladada en helicóptero hasta el hospital Miguel Servet de Zaragoza.

Este año la ruta del glaciar del Aneto tiene las peores condiciones que se recuerdan y el 80 por ciento de los accidentados en la zona se produce por deslizamiento en pendiente, tal y como les ha sucedido este fin de semana a dos jóvenes franceses que tuvieron que ser rescatados.

A lo largo de este verano, en el Pirineo han fallecido tres personas y el número de rescates supera los 150. El 40% se producen en actividades de senderismo, el 32 por ciento en alta montaña y un 16 por ciento corresponden a barranquismo. Benasque con 22 y Panticosa, con 16 son los municipios que han registrado mayor número de siniestros.

En 2020, según un estudio sobre las cimas del Estado español, más de 18.000 personas subieron a Monte Perdido de junio a setiembre, el doble que al Aneto. Sobre estos datos, la directora del Parque Nacional, Elena Villagrasa, indicó el año pasado que «son cifras muy elevadas».

«No hay registros anteriores para comparar y por eso vamos a continuar con los contadores, para ver la evolución», señaló Villagrasa, insistiendo en que en el valle de Ordesa ya existe una regulación.