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Borrell niega que llamar «jungla» a ciertas partes del mundo sea un discurso colonialista

El alto representante de la UE, Josep Borrell, ha asegurado que referirse a Europa como «jardín» y a algunas partes del resto del mundo como «jungla» no es un mensaje colonialista. Hace unos años, el exministro español redujo el exterminio de indígenas en EEUU a la muerte de «cuatro indios».

Josep Borrell, durante el acto del pasado jueves en Brujas, antes de una reunión con representantes de la OTAN.
Josep Borrell, durante el acto del pasado jueves en Brujas, antes de una reunión con representantes de la OTAN. (Kenzo TRIBOUILLARD | AFP)

El alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, ha negado este lunes que su discurso de la semana pasada, en el que comparó a algunas partes del mundo con una «jungla», sea «un mensaje racista, colonialista o etnicista o de supremacías del hombre blanco».

«Faltaría más que a mi avanzada edad me convirtiera en el defensor de las tesis de los neoconservadores. Hasta ahí podemos llegar», dijo Borrell, de 75 años, en una rueda de prensa al término de la reunión que celebraron hoy en Luxemburgo los ministros de Exteriores de la UE.

El jueves pasado, durante la inauguración del curso piloto de la nueva Academia Diplomática Europea en el Colegio de Europa en Brujas, el exministro español comparó a la Unión Europea con un «jardín» mientras que consideró que «la mayor parte del resto del mundo es una jungla».

El jefe de la diplomacia europea ha señalado que lleva tiempo afirmando que «después de la Segunda Guerra Mundial, la aventura europea, la Unión Europea, nos ha permitido crear», ha dicho, un sistema político que «he calificado modestamente como la mejor combinación de libertad política, de progreso económico, de bienestar económico y de cohesión social».

Y en Brujas, quiso trasladarles la semana pasada a los estudiantes que «en otras partes del mundo, la gente no disfrutaba de él porque no tenían libertades políticas o porque no tenían suficiente bienestar económico o porque no tenían suficiente cohesión social».

Era un mensaje, ha añadido, contra la idea de Europa como «fortaleza», una «invitación» para que «los jóvenes estudiantes europeos se comprometieran con el mundo como, perdone, creo que mi generación ha hecho y yo mismo he hecho», ha dicho Borrell.

Llueve sobre mojado

Era un «mensaje de solidaridad», el mismo que envía a sus nietos diciéndoles que «tienen la suerte de vivir en un mundo que está organizado en torno a la libertad, en torno a la capacidad económica y en torno a la solidaridad social». «Los europeos nos tenemos que comprometer más porque es la garantía de que nuestro modelo va a sobrevivir», ha recalcado.

La portavoz comunitaria Dana Spinant ha asegurado que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, mantiene su «confianza» en Borrell tras la polémica que ha generado su discurso en Brujas, y eso que no es la primera vez que las palabras del exministro se entienden como un alegato colonialista.

En noviembre de 2018, cuando aún era ministro de Asuntos Exteriores del Gobierno español, Borrell aseguró en un foro organizado por la Universidad Complutense que el «mayor nivel de integración política» de Estados Unidos se debe a que «tienen muy poca historia detrás», limitándose ésta a «matar a cuatro indios».