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Alta tensión en el Congreso peruano y 18 muertos más en las calles

Recepción en el Congreso al nuevo primer ministro, Alberto Otárola, al grito de «asesinos»; nuevas iniciativas judicial contra la presidenta Dina Boluarte por la represión; y 18 muertes más en la calle, incluida la de un policía. Este es el cuadro de este martes en el conflicto de Perú.

El diputado de izquierdas Wilson Quispe muestra fotos de las víctimas de la represión en el pleno del Congreso.
El diputado de izquierdas Wilson Quispe muestra fotos de las víctimas de la represión en el pleno del Congreso. (Sebastian Castaneda | Foku)

El primer ministro de Perú, Alberto Otárola, y su equipo ministerial han sido recibidos este martes en el pleno del Congreso con gritos de «asesinos» y pedidos de renuncia por parte de legisladores izquierdistas, tras una jornada de protestas violentas en el sur del país que dejan un saldo de 17 fallecidos.

Otárola ha ingresado poco antes de las 13:00 hora local (18:00 GMT) al hemiciclo peruano, donde presenta las líneas generales de su gestión y pide el voto de los parlamentarios a la hora de redactar esta información.

En ese momento una decena de congresistas lo increpó hasta provocar su salida del hemiciclo y la suspensión temporal del pleno.

Los parlamentarios gritaban y exhibían carteles con consignas como «Renuncien, asesinos», «Alto a la militarización», «Gabinete de la muerte» y «Ni un muerto más».

En el centro del hemiciclo, los diputados de grupos de izquierda, los más críticos con la gestión de la presidenta Dina Boluarte, han colocado una bandera negra con fotografías de algunos de los manifestantes fallecidos en las protestas que exigen la renuncia de la presidenta, el cierre del Congreso, adelanto de elecciones en 2023 y una nueva constitución, entre otros reclamos.

Antes de la llegada de Otárola a la sede del Legislativo, el pleno propuso suspender la sesión de investidura, pero el planteamiento fue finalmente rechazado por la mayoría de los congresistas.

Toque de queda en Puno

Precisamente Otárola ha anunciado este martes que el Gobierno de la presidenta Dina Boluarte ha aprobado declarar un toque de queda nocturno por tres días en la sureña región de Puno, el epicentro de las protestas antigubernamentales que el lunes dejaron un saldo de 18 fallecidos.

«Hemos aprobado en el Consejo de Ministros un decreto supremo que declara la inmovilización social obligatoria (toque de queda) en Puno por el plazo de tres días desde las 20:00 horas hasta las 4:00 de la mañana. Esto en salvaguardia de la vida, la integridad y libertad de todos los ciudadanos de Puno», ha declarado Otárola ante el pleno del Congreso.

Asimismo, el presidente de la Corte Suprema y el Poder Judicial de Perú, Javier Arévalo, ha denunciado que se han producido dos atentados contra sus sedes en el departamento de Puno. Precisamente, una patrulla de la Policía ha sido atacada este martes de madrugada en la ciudad peruana de Juliaca, también en Puno, en un incidente que se ha saldado con al menos un fallecido al que las autoridades locales identifican de forma preliminar como un agente.
 
La patrulla, formada por dos agentes de la Policía Nacional, realizaba labores de vigilancia en una urbanización cuando un grupo de más de 300 personas asaltó e incendió el vehículo y se hizo con las armas de los uniformados.

El Gobierno tiene constancia de un policía herido y de la desaparición de un segundo, si bien cerca del lugar de los hechos «se halló un cuerpo carbonizado que, hasta el momento, no ha sido plenamente identificado».

El jefe del Comando Operativo de la Policía, Jorge Angulo, ha reconocido en declaraciones a la emisora RPP que los indicios apuntan a que este cuerpo sería el del agente desaparecido, si bien las autoridades no han dado aún una confirmación oficial a la espera de la autopsia.