
El preso de Galdakao Jon Crespo Ortega ha quedado en libertad condicional con carácter firme, tras 20 años y medio en prisión.
Según ha informado Etxerat, en enero de 2021 fue trasladado desde la prisión de Murcia a la de El Dueso, en Cantabria, y posteriormente clasificado en tercer grado.
La progresión de grado partió de la propuesta favorable de la Junta de Tratamiento de la prisión cántabra y que fue aprobada por Instituciones Penitenciarias. Y conllevó su traslado a Basauri, que se materializó unos días después, justo en la semana en que el Gobierno de Lakua asumió la competencia.
Sin embargo, en febrero de 2022 recibió una orden de reingreso en prisión tras revocar la Audiencia Nacional española el tercer grado a petición de la Fiscalía. La decisión fue adoptada por el Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria.
Crepo fue el segundo preso vasco devuelto a prisión, después de que el mismo tribunal anulara la progresión de grado Unai Fano. A estos casos se suman los de Joseba Arregi Erostarbe, Xabier Atristain, Mikel San Argimiro, Aitor Esnaola e Iñigo Gutierrez, entre otros.
En abril de 2022, hace ahora un año, el Departamento de Justicia de Lakua volvió a clasificar a Crespo en tercer grado.
Una medida que llega tarde
Cabe señalar que Crespo debería haber estado en libertad condicional en febrero de 2022 por haber cumplido la parte correspondiente de la condena, al igual que otras decenas de presos y presas vascas.
La propia nota de Instituciones Penitenciarias que comunicó el tercer grado en septiembre de 2021 explicitaba que había superado los tres cuartos de cumplimiento un mes antes, en agosto.

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