Mariona Borrull
PERFIL: JAMES MARSH

Un documentalista con enjundia

James Marsh.
James Marsh. (WIKIPEDIA)

Aunque sus películas han ganado Oscars, premios Emmy y BAFTA, a James Marsh (1963) no le conoceréis por su nombre, sino por los que lo acompañan. El anonimato tiene su qué, claro, para alguien que se ha prodigado en el documental, la ficción con estrellas y la publicidad. En la pequeña pantalla, (no) lo habréis visto detrás de anuncios para Audi, Coca Cola, la BBC, Samsung, ‘The Guardian’ e ITV. En definitiva, ya sean películas o refrescos, James Marsh sabe lo que quieres y no se pondrá de por medio.

El cineasta británico creció yendo y viniendo entre el campo en Cornualles y un «miserable piso» en Woolwich, Londres. Cuando Marsh tenía diez años, su padre –cristiano, muy estricto– le prohibió ver películas, por lo que justo el pequeño se esforzó por consumir todo el cine que hubiera a su alrededor, sobre todo si tenían dosis aceptablemente altas de sexo y violencia (‘Taxi Driver’ es, cómo no, una de sus películas favoritas).

James Marsh brilla cuando mira a los demás. Tras graduarse, becado en Oxford por sus brillantes resultados, empezó su carrera dirigiendo reportajes para la BBC. Pero lo rutinario no marchaba, así que a poco de cumplir treinta decidió instalarse en Nueva York y empezar de nuevo, ahora dirigiendo documentales con más enjundia. Y, realmente, sus películas de la época (entre los ochenta y principios de siglo) son dignas de contemplar. Entre ellas, ‘The Burger & the King: The Life & Cuisine of Elvis Presley’ de 1996, sobre el amor incondicional del rey del rock (y de las hamburguesas), y ‘Wisconsin Death Trip’ de 1999, true crime entre terrorífico e hilarante sobre la locura que se apoderó de un pueblo entero de Wisconsin a finales del siglo XIX: posesiones, fantasmas y demás.

Eran grandes obras «aunque no demasiado rentables», admite en una entrevista. El éxito vino en 2008, cuando ganó el Oscar por su documental sobre la hazaña del funambulista francés Philippe Petit, que el 7 de agosto de 1974 logró caminar sobre un alambre tendido entre las torres gemelas del World Trade Center de Nueva York. La película también recibiría el BAFTA a la Mejor Película británica y un Independent Spirit. Del Marsh de principios de siglo es muy recomendable ‘Proyecto Nim’ (2011), sobre los cambios de un chimpancé al que criaron como humano.

Entre sus obras de ficción (encargos que no escribe), destaca por un lado ‘La teoría del todo’, el biopic de Stephen Hawking que dio el Oscar a Eddie Redmayne en 2015, junto con otros tres Globos de Oro y el otro BAFTA de Marsh. Por otra parte, está la adaptación de la novela de Tom Bradby ‘Agente doble’, que compitió en los festivales de Sundance, Berlín y Gijón y que estuvo protagonizada por Andrea Riseborough y Clive Owen. Nunca serán tan buenas como sus obras documentales, claro. Al final, decíamos, James Marsh vive para mirar a los demás.