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El frontón Beti Jai de Madrid, reabierto al público casi un siglo después de su último partido

Beti Jai, el último frontón que queda en Madrid, ha reabierto sus puertas al público permanentemente este jueves tras casi un siglo desde que acogió su último partido de pelota y al filo de su 130 aniversario.

El frontón Beti Jai de Madrid se ha reabierto este jueves tras un siglo del último partido.
El frontón Beti Jai de Madrid se ha reabierto este jueves tras un siglo del último partido. (J. DANAE)

El frontón Beti Jai ha reabierto sus puertas al público permanentemente este jueves tras casi un siglo desde que acogió su último partido de pelota y al filo de su 130 aniversario.

En declaraciones a Europa Press Televisión, Santiago Huertas, guía de Beti Jai, ha explicado que se reinaugura «después de 130 años de historia, más de 100 años cerrado como frontón deportivo». «Inauguramos para que el público de Madrid y los visitantes lo conozcan, lo descubran y aprendan la historia de la pelota en el frontón y lo maravilloso que fue este deporte en la ciudad», ha enfatizado.

Este edificio es el último frontón que queda en la capital y ha sido recuperado por el Ayuntamiento para que los ciudadanos y ciudadanas puedan apreciar su arquitectura ecléctica.

En sus cuatro plantas con balconadas corridas combina el estilo neomudéjar presente en sus arcos con la arquitectura del hierro en sus barandillas de orfebrería que hace cerca de 100 años «podían albergar hasta 4.000 espectadores» en los partidos que acogía.

«Nos encontramos en un frontón industrial de finales del siglo XIX, monumental, con capacidad para 4.000 espectadores. Es uno de los frontones más espectaculares que había en el momento y el único desde el siglo XIX que sigue en pie con una historia larga», ha afirmado Huertas.

Pero esto solo duró tres años y el Beti Jai mutaría a lo largo de las décadas «reconvirtiéndose en taller de Citröen, en concesionario de Harley Davidson», en testigo de cómo el inventor Leonardo Torres Quevedo daba a luz al dirigible o al telequino –el primer precursor del mando a distancia–, o en vivienda.

«Ha pasado por muchas etapas e incluso ha servido para hacer espectáculos musicales, instrucciones militares, laboratorio de aeronáutica, ha servido para hacer mítines políticos o incluso reuniones sindicales», ha precisado el guía.

Con el paso del tiempo, este frontón de 1894 situado en el madrileño distrito de Chamberí ha sido reconocido como Monumento Nacional en 1991 y como Bien de Interés Cultural (BIC) en 2011.

En 2015 el Ayuntamiento lo expropiaba y comenzaba el proceso para rehabilitarlo y poder abrirlo a los madrileños.

Visitas guiadas e historia

En una primera fase, para facilitar la información sobre este bien cultural a los ciudadanos que se acerquen a contemplarlo, se ofrecerán visitas guiadas todos los días y se abrirá al público para visita libre los fines de semana, con un equipo de mediadores culturales y auxiliares a disposición de los visitantes.

Además, se distribuirán dípticos informativos y se ha diseñado una página web sobre la historia del Beti Jai, el proceso de recuperación y la programación de actividades que acogerá.

En una segunda etapa, durante el tercer trimestre del año, se inaugurará un centro de interpretación in situ que narrará la historia y devenir del inmueble, desde sus inicios como espacio deportivo, pasando por sus diferentes usos, su deterioro y abandono, así como la recuperación del edificio.