Elkarrizketa
Erika Conrado Arredondo
Secretaria general de CNT

«La sentencia de La Suiza es un aviso claro y directo a todas las organizaciones sindicales»

Erika Conrado Arredondo valora la sentencia contra ‘Las Seis de La Suiza’, que corren el peligro de entrar en prisión por participar en un piquete informativo. La secretaria general de CNT lo tiene claro, van a seguir en la calle, «porque está en nuestro ADN», y recurrirán a Estrasburgo.

Erika Conrado Arredondo, secretaria general de CNT.
Erika Conrado Arredondo, secretaria general de CNT. (Dani Codina)

La secretaria general de CNT, Erika Conrado Arredondo, considera que la decisión del Tribunal Supremo español de ratificar la condena contra seis sindicalistas asturianas en el marco de un conflicto laboral en la Pastelería La Suiza de Xixón le hace temer «que entramos en una era en que la criminalización del sindicalismo y activismo social será nuestro día a día». Por ello, manifiesta que van a seguir en la calle, ya que «sin sindicalismo, la clase trabajadora no tiene manera de hacer cumplir sus derechos».

¿Qué supone la condena para las seis sindicalistas de La Suiza?

Las implicaciones que puede comportar para las compañeras son múltiples y diversas. Si, además de la condena, tenemos en cuenta la posibilidad de que deban entrar en prisión, podemos imaginar la hecatombe que puede implicar tener que hacer un parón en la vida por una decisión unilateral: cuestiones familiares por tener a personas a cargo, laborales, económicas y formativas y, a partir de aquí, las implicaciones que puede comportar tener una sentencia a tus espaldas (dificultades para reincorporarse al mundo laboral, cuestiones económicas derivadas de la falta de ingresos, estigma social... de esto mucho se ha hablado a lo largo de la historia).

Si tenemos en cuenta la implicación de esta condena, ya no a nivel particular, sino al resto de la ciudadanía, es un «cuidado con lo que dices y haces, estamos vigilando». De todas maneras, ante la adversidad, consideramos que es una oportunidad para unir a la clase trabajadora, que solamente nos defendemos entre nosotras.

Tras siete años de lucha, ¿temían un pronunciamiento del Supremo como este?

La aceptación del recurso al Supremo nos dio esperanza. Ciertamente, en casos como estos, debes contar con todas las variables, y éramos plenamente conscientes que cabía la posibilidad de ser rechazado parcial o totalmente. Por ello, desde hace prácticamente un año, ya entablamos contacto con especialistas constitucionalistas por si, como ha sucedido, se diera este caso. Estamos preparadas para afrontar la situación, sentimos este conflicto como algo propio y somos conscientes que el rechazo supone un antes y un después para el sindicalismo.

Su organización ya apuntó al papel jugado por el juez Lino Rubio y que la empresa fuera de una familia vinculada a la derecha política.

Bueno, es una información pública, está en todos los medios y no hace falta un investigador privado para conocer. Los medios estáis haciendo un trabajo muy importante en estos momentos visibilizando y poniendo las cosas en contexto, a veces sin esta información puede resultar complicado entender el alcance de esta situación.

¿El que las protagonistas de la lucha sean mujeres ha podido condicionar este proceso judicial?

Creemos que es un tema meramente circunstancial. Cierto es que cuando la que era en ese momento trabajadora llegó al sindicato, relató situaciones que nos pueden tocar a todas y nos empujan a posicionarnos: una amenaza de aborto tras desarrollar tareas pesadas, un trato reprobable por parte del empresario, la falta de abono de horas extras...

No tenemos evidencias, pero la realidad es que las mujeres, de un tiempo a esta parte, estamos participando de una manera más activa y visible en la vida política en general. El sindicalismo es otra manifestación de este activismo, sueño y deseo de revolución social. Las mujeres nos posicionamos por la lucha de nuestros derechos, contra el patriarcado y el capitalismo. No gusta, pero tampoco estamos aquí para gustar.

«No somos un sindicato al uso, que podemos ser considerados como incómodos porque no le bailamos el agua a nadie»

¿Y que CNT haya liderado esta lucha?

Está claro que no somos un sindicato al uso, que podemos ser considerados como incómodos porque no le bailamos el agua a nadie.

Para poner en contexto el nacimiento del conflicto, es necesario remontarse a 2017, cuando CNT Xixón estaba en un proceso de crecimiento, especialmente en el sector de la hostelería.

A la patronal no le gusta ni que se gane presencia en la calle, ni que se dé respuesta a las necesidades de la clase trabajadora ni que los conflictos y abusos aparezcan en los medios. A partir de aquí podemos sacar las conclusiones...

Usted ha manifestado que esta sentencia «es un bombazo al sindicalismo», ¿cómo lo van a afrontar?

Primeramente acompañando a las compañeras afectadas, como hace siete años que se ha venido haciendo, estamos en contacto constante con nuestro Gabinete Técnico Confederal y abogados especialistas porque lo que no podemos permitir es hacer como si nada.

Trabajamos en la línea jurídica y sopesando las posibilidades que tenemos ante nosotras. Pediremos la suspensión de la condena, no podemos olvidar que los tres años y medio de condena son la suma de dos delitos, por lo que ninguno de los dos es superior a dos años. A partir de aquí, lo que sí que podemos adelantar es que vamos a recurrir a todas las instancias posibles: Constitucional y, como ya hicimos en Estrasburgo si fuera necesario.

Vamos a seguir en la calle, porque está en nuestro ADN. Vamos a visibilizar la situación y explicar las consecuencias que una sentencia como esta tiene para todas las que alzamos la voz, actos para la autodefensa de las trabajadoras, las que no cuentan con una abultada billetera, pero que tienen mucha más dignidad. Somos muchas y vamos a estar en contacto con organizaciones similares porque esto es por y para todas.

Ruedas de prensa y movilizaciones con los colectivos que nos están mostrando su apoyo serán los próximos actos en los que estamos trabajando. No tenemos fechas planificadas, pero estas informaciones vamos a hacerlas llegar de manera clara y directa para que todas participemos en la denuncia de este atropello.

«Vamos a recurrir a todas las instancias posibles: Constitucional y, como ya hicimos en Estrasburgo si fuera necesario»

¿Estima que puede fijar un precedente peligroso en otras luchas similares a la de las trabajadoras de esta pastelería de Xixón? ¿Va a condicionar su acción sindical?

Una sentencia como la dictada es un aviso claro y directo a todas las organizaciones sindicales.

Si entendemos que la acción sindical es un derecho fundamental, según el artículo 28 de la Constitución española, y aunque se haya dictado esta sentencia, no podemos dejar de hacer sindicalismo. Sin sindicalismo, la clase trabajadora no tiene manera de hacer cumplir sus derechos, no debemos olvidar que gracias a las denuncias y reivindicaciones de las sindicalistas a lo largo de la historia, se han conseguido mejoras laborales. Es la ciudadanía la que empuja para conseguir los cambios reales.

¿Han recibido algún tipo de apoyo por parte de otras organizaciones sindicales, políticas y sociales?

Son muchas las organizaciones que han mostrado su apoyo y disponibilidad para realizar comunicados conjuntos y acciones, tanto a nivel nacional como internacional. Muchas de ellas han mostrado su apoyo públicamente y, otras nos han contactado de manera más formal. Nuestro funcionamiento interno, basado en la toma de decisiones de manera horizontal y a través de asambleas, nos marca unos tempos que, a veces, nos obligan a destinar más tiempo que otras organizaciones; pero también nos ofrece la posibilidad de medir y meditar cuál será la estrategia más adecuada.

Estamos trabajando en la confluencia porque la sentencia dictada sienta un precedente preocupante para todas; no solamente las organizaciones sindicales, sino para el conjunto de la sociedad.