
Israel exige ahora la «desmilitarización completa de la Franja de Gaza» para pasar a la segunda fase del acuerdo de tregua con Hamas que entró en vigor en enero, una exigencia que no recogía el pacto de alto el fuego y que se suma a los obstáculos que sigue poniendo el Gobierno israelí para romperlo.
«No hay acuerdo sobre la segunda fase», confirmó el ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar. De hecho, sí hay acuerdo firmado por ambas partes –y que recoge la retirada de tropas israelíes de la Franja y el intercambio final de prisioneros– aunque Israel se niega a cumplirlo.
«Exigimos la desmilitarización total de Gaza, que se vayan Hamas y la Yihad Islámica y que nos devuelvan a nuestros rehenes. Si lo aceptan, mañana podremos poner en marcha la segunda fase. Simplemente tendremos que discutir la proporción de terroristas que quieren ver liberados de nuestras cárceles por cada nuevo rehén liberado», añadió. El Gobierno israelí debía haber empezado a negociar la segunda fase el 3 de febrero y a aplicarla el pasado 2 de marzo. Por el contrario, ha dado pasos atrás, retrasando la salida de prisioneros, bloqueando la ayuda que entraba en Gaza y ahora añadiendo nuevas condiciones.
«No es negociable»
Sami Abu Zouhri, miembro de la dirección de Hamas, rechazó estas exigencias. «Hablar de armas de la resistencia es una tontería. Las armas de la resistencia son una línea roja para Hamas y todos los grupos de resistencia», afirmó. «Es una cuestión no negociable» y «cualquier discusión sobre la deportación de los resistentes o de nuestro pueblo es rechazada de antemano», añadió.
Volvió a apelar a los mediadores y a la comunidad internacional «a utilizar la coerción contra la ocupación para impedir que Netanyahu eluda sus compromisos retrase (la continuación del proceso de tregua) o reanude» la guerra.
Israel anunció el domingo su decisión de cortar la entrada de ayuda humanitaria y combustible a la Franja, donde las necesidades siguen siendo extremas. Así, mientras impide la entrada de casas móviles y elementos para levantar refugios, siguen llegando bebés muertos por frío a los hospitales, siete en la última semana.
Netanyahu baraja cortar también el suministro eléctrico en toda la Franja para agravar más esta situación como medida de presión para que Hamas acepte sus condiciones. Un chantaje avalado por los planes del presidente de EEUU, Donald Trump, para expulsar a la población gazatí.
Respaldo árabe al plan de reconstrucción de Egipto
Frente a estos planes de Trump, la cumbre de la Liga Árabe celebrada en la Nueva Capital Administrativa egipcia, en la que participaron la ONU, la UE y la Unión Africana, adoptó el plan de reconstrucción de la Franja de Gaza presentado por Egipto.
En su discurso inaugural, el secretario general de la Liga, Ahmed Abulgueit, afirmó que reconstruir Gaza «es posible si las armas dejan de sonar e Israel se retira completamente de la Franja». El plan de Egipto precisaría más de 5 años y 53.000 millones de dólares.
La propuesta contempla una fase de «recuperación temprana» de seis meses en la que se invertirán 3.000 millones de dólares para realizar los trabajos iniciales de desescombro y habilitar siete zonas para acoger a más de 1,5 millones de palestinos de forma temporal.
Posteriormente, habría una fase de dos años para terminar con el proceso de desescombro y la restauración de unas 60.000 residencias destruidas parcialmente, así como una segunda fase, que durará dos años y medio, y para la que se necesitarán otros 30.000 millones de dólares.
Durante este proceso, un «comité de administración de Gaza» se encargaría de gestionar los asuntos del enclave durante seis meses y estaría compuesto por «tecnócratas» no afiliados a ninguna facción «que trabajarán bajo el paraguas del Gobierno palestino».
Hamas pidió que la iniciativa árabe se centre «principalmente en detener la agresión israelí y apoyar al pueblo palestino», y aceptó la creación de este comité para «contar con un marco palestino que trabaje para aliviar el sufrimiento del pueblo de Gaza».
Por su parte, el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, dijo estar listo para celebrar elecciones generales, presidenciales y legislativas el año que viene «si se dan las condiciones adecuadas» en Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este. Estos comicios son otro de los puntos del plan egipcio.
Amenaza en EEUU
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