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TEL AVIV - CIUDAD DE GAZA

Israel sigue deshojando la margarita de la tregua mientras masacra Gaza

Con una propuesta de acuerdo de paz sobre la mesa a la que sigue sin responder y mientras su Ejército masacra a la población en la Franja de Gaza, Netanyahu reunió a su gabinete de seguridad para estudiar el plan de ocupación total del enclave y analizar la propuesta presentada por Qatar y Egipto.

Un hombre carga el cuerpo de un menor al que Israel mató cuando huía de su casa en Jabalia.
Un hombre carga el cuerpo de un menor al que Israel mató cuando huía de su casa en Jabalia. (Bashar TALEB | AFP)

El gabinete de seguridad israelí seguía reunido al cierre de esta edición para estudiar el plan del régimen sionista para expandir la invasión y ocupar totalmente la Franja de Gaza, que todo apuntaba a que iba a recibir luz verde, mientras el Gobierno de Benjamin Netanyahu sigue ajeno a las tímidas presiones para que ponga fin a la brutal ofensiva y al bloqueo a la entrada de ayuda humanitaria en el enclave palestino.

Ayer, decenas de miles de personas salieron a las calles de Israel para exigir un alto el fuego inminente que lleve a la liberación de los cautivos. Lo hicieron a las 6.29 de la mañana, la hora a la que Hamas comenzó sus ataques del 7 de octubre de 2023. Y volvieron a las calles mientras el gabinete de seguridad estaba reunido.

Encabezada por el Foro de Familiares de Rehenes y Desaparecidos, la protesta de la mañana cortó carreteras y autopistas, además de acudir a la Embajada de EEUU como forma de señalamiento directo. «Ahora es obvio que Netanyahu tiene miedo a una única cosa: la presión pública», dijo Einav Zangauker, madre de Matan Zangauker, uno de los israelíes que siguen en Gaza.

Sin pronunciarse sobre el doble ataque que Israel lanzó el lunes contra dos hospitales de Gaza, la fragmentada oposición sigue centrada en la vuelta de los cautivos, que -a diferencia de los más de 60.000 palestinos a los que ha matado- parecen ser su único motivo para exigir un alto el fuego.

Medios locales apuntaban que el gabinete podría estudiar también la propuesta de alto el fuego mediada por Egipto y Qatar, que Hamas ya ha aceptado y que está sobre la mesa de Netanyahu. El Ministerio qatarí de Exteriores afirmó ayer que Israel «parece no querer llegar a un acuerdo» y reclamó a la comunidad internacional que «presione» a Tel Aviv. «Lo que Hamas ha aceptado es idéntico a lo que Israel aceptó», aseguró.

JUSTIFICACIÓN DEL EJÉRCITO

La cascada de condenas sin medidas efectivas por el doble ataque al hospital Nasser, donde Israel mató el lunes de forma deliberada a cinco periodistas continuó ayer, mientras el Ejército volvía a recurrir a Hamas para justificar su acción. Otras veces ha difundido previamente acusaciones sin pruebas contra los informadores a los que después ha matado. Ayer alegó que habían hallado «una cámara colocada por Hamas» en la zona del hospital para observar a los soldados y «dirigir actividades terroristas» contra ellos.

Un portavoz castrense dijo a Efe no poder explicar si el Ejército se refería a un combatiente de Hamas que habría huido tras dejar una cámara en el último piso del edificio o si acusaba al camarógrafo Hussam al-Masri, que trabajaba para Reuters y murió en el ataque, de pertenecer a la organización palestina. Hamas calificó de «infundada» la versión.

Mientras tanto, Israel sigue masacrando a la población. Los últimos ataques mataron ayer de al menos 51 personas.

Según el Ministerio de Sanidad gazatí, el régimen sionista ha matado ya a al menos 62.819 personas, aunque sigue habiendo cuerpos bajo los escombros y tirados en las calles, por lo que la cifra es mucho mayor. A 2.140 de ellas, cuando buscaban comida, mientras que la hambruna provocada por Israel ha acabado con la vida de al menos 303 personas, 117 de ellas niños y niñas. Las tres últimas muertes se registraron el lunes.