El cross y el ciclocross podrían ser deportes olímpicos, pero de invierno
Se está estudiando una modificación de la Carta Olímpica para permitir dar cabida a deportes que no se practiquen necesariamente sobre nieve y hielo. Esta modificación podría abrir el camino también al traslado del judo, en un intento del COI por equilibrar las dimensiones de ambos eventos.

Hacía tiempo que se venía especulando sobre esta noticia, pero unas declaraciones del presidente de World Athletics, Sebastian Coe, la convirtieron en un secreto a voces: el cross y el ciclocross tienen serias opciones de ser deportes olímpicos, pero en los Juegos de Invierno de los Alpes Franceses de 2030. Coe reconoció haber mantenido varias conversaciones con David Lappartient, presidente de la UCI. Habló también de que se utilizaría el mismo circuito para ambos deportes, sin que tenga que ser necesariamente sobre nieve. De hacerse oficial, sin embargo, exigiría cambios importantes.
La Carta Olímpica establece que «solo se consideran deportes de invierno los practicados sobre nieve y hielo». En este sentido, aunque se trata de deportes que se practican mayormente en invierno, ni el cross, ni el ciclocross cumplen estrictamente las normas del COI. Entre 2021 y 2023, la Copa del Mundo de ciclocross incluyó la prueba de la estación de Val di Sole, en el Trentino italiano, que se disputaba sobre nieve. Se hizo con idea de expandir la prueba, pero también para convencer al COI de que este deporte podía formar parte de los Juegos Olímpicos de Invierno.
Ahora, en cambio, se abre una nueva vía, porque el propio Coe reconoció que se está estudiando una modificación de la Carta Olímpica para permitir dar cabida en los Juegos de Invierno a deportes que no se practiquen necesariamente sobre nieve y hielo, incluyendo algunos que se celebran bajo techo. Esta modificación podría abrir el camino también al traslado del judo a los Juegos de Invierno, en un intento del COI por equilibrar las dimensiones de ambos eventos y asegurar su rentabilidad.
Se trataría de un cambio de paradigma al que está abierta la nueva presidenta del COI, la zimbabuense Kirsty Coventry y que aliviaría la presión sobre las ciudades organizadoras. Ya en Pyeongchang 2018, el 90% de la nieve utilizada fue artificial y todavía se recuerdan las imágenes de los últimos Juegos de Invierno de Pekín, celebrados, por primera vez, con nieve 100% artificial y con los esquiadores descendiendo por pasillos blancos, rodeados de montañas de colores pardos en las que no se veía un solo copo de nieve. El cambio climático va limitando las ciudades con posibilidades de acoger unos Juegos de Invierno y abrirlos a deportes que no se disputen sobre nieve o hielo facilitaría la tarea y aportaría nuevas audiencias.
Interesantes beneficios
En ese sentido, el cross y el ciclocross aportarían interesantes beneficios. En el caso del cross, sería una oportunidad para que los países africanos encontraran un interés y un protagonismo que actualmente no tienen en los Juegos de Invierno. Kenia y Etiopía han sido históricamente los países dominadores en cross, aunque, en categoría masculina, Uganda se ha llevado los últimos títulos mundiales, de la mano de Kiplimo y Cheptegei, Otros países, como Marruecos o Argelia, también tendrían una buena oportunidad de lucirse en la cita olímpica.
El ciclocross, por su parte, es un deporte con mayor afición en el norte de Europa, aunque es en Bélgica donde verdaderamente tiene un gran arraigo. En los últimos años, en cambio, la categoría masculina está dominada con mano de hierro por Mathieu Van der Poel y en la femenina, igual que ocurre con el ciclismo en ruta, los Países Bajos son la principal potencia. Contar con la participación de deportistas de la talla de Van Aert, Pidcock o el propio Van der Poel sería un atractivo añadido para los Juegos de Invierno.
Para los deportistas vascos también se abriría una nueva vía de participar en unos Juegos Olímpicos, ya que se trata de dos deportes con una larga tradición en Euskal Herria. Aunque en las últimas décadas ambos han perdido importancia, en beneficio de otros deportes en crecimiento, como el trail-running o el mountain-bike, a lo largo del siglo XX, Euskal Herria llegó a acoger hasta siete veces el Campeonato del Mundo de ciclocross y Zornotza fue sede del Mundial de cross en 1993. Ya en el siglo XXI, el Ciclocross de Igorre todavía formó parte de la Copa del Mundo durante varias ediciones.
Curiosamente, el cross ya fue disciplina olímpica en los Juegos de Verano de 1912, 1920 y 1924, aunque fue retirado después de que varios atletas sufrieran colapsos por las altas temperaturas bajo las que se disputó la prueba. Tampoco serían los primeros deportes en haber formado parte de ambos tipos de Juegos Olímpicos, ya que el patinaje artístico y el hockey-hielo se celebraron dentro de los Juegos de Verano hasta que si dio inicio a los de Invierno en 1924.
Por el momento, el COI ya ha confirmado que se incluirán cuatro nuevos deportes para la edición de los Alpes Franceses 2030. La decisión final sobre cuáles serán se conocerá en febrero de 2026 durante la celebración de los Juegos de Milán-Cortina, pero el cross y el ciclocross van por buen camino.

El relevo de Xabier Lapitz por Miriam Duque en ‘En Jake’ genera controversia en redes

El revuelo en la diócesis de Donostia por el veto a las cenas solidarias llega a Insausti

Duelo por el niño vizcaino fallecido tras ser atropellado por un tractor en Burgos

Sabino Ormazabal, Euskal Herria maite zuen bakezale amorratua, zendu da

