
Miles de chavistas han dado cita este domingo en el centro de Caracas en una «gran marcha» para exigir la libertad del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, secuestrados por EEUU y encerrados en Brooklyn, después de que fuerzas especiales de ese país realizaran en la víspera un ataque militar en Caracas y otras zonas del país.
Con banderas de Venezuela en mano, los chavistas han denunciado el «secuestro» del mandatario y la primera dama, al tiempo que han lanzado arengas en defensa de la revolución y la independencia de su país.
Los participantes también han mostrado pancartas y coreado consignas contra la injerencia estadounidense. «Venezuela en firme combate», «El imperio lo secuestró. Lo queremos de vuelta», «Regrésenos a nuestro presidente obrero» o «Con Maduro siempre leales. La soberanía no se negocia» han sido algunos de los lemas de las pancartas.
En la manifestación participan varios dirigentes oficialistas como Pedro Infante, primer vicepresidente de la Asamblea Nacional (AN, Parlamento), la magistrada Tania Díaz y la hija del fallecido gobernante Hugo Chávez (1999-2013), Rosa Inés Chávez, presidenta del Instituto Nacional de Parques de Venezuela (Inparques).
Los chavistas anunciaron el sábado, tras el ataque, que se mantendrían en las calles «permanentemente» y un nutrido grupo de personas se aglomeró en zonas cercanas del palacio presidencial de Miraflores, en el centro de la capital venezolana, donde también se ubican las sedes de los poderes públicos.
Rodríguez presidenta y Rubio presiona
A nivel político, el Tribunal Supremo de Justicia ha encargado a la vicepresidenta primera, Delcy Rodríguez, asumir las competencias de la jefatura del Estado, una decisión que ha sido ya respaldada por el jefe de la Fuerza Armada, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino.
Entretanto, el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, ha insistido en el chantaje este domingo, asegurando que su país trabajará con los actuales líderes de Venezuela si toman «las decisiones adecuadas».
«Sí sé esto: que si no toman las decisiones adecuadas, Estados Unidos mantendrá múltiples palancas de presión para garantizar la protección de nuestros intereses», ha añadido, en declaraciones a CBS News.
Posteriormente, en la NBC, Rubio ha indicado que su país está trabajando ya en un proceso de transición con momentos clave en las «próximas dos o tres semanas», pero ha expresado su deseo de que, con Maduro fuera de la ecuación, es posible que mejoren las relaciones.
«Esperamos ver más cumplimiento y cooperación que antes. Ahora hay otras personas a cargo del aparato militar y policial en Venezuela. Tendrán que decidir qué rumbo tomar. Y esperamos que elijan un rumbo diferente al que eligió Nicolás Maduro.
En último término, esperamos que esto conduzca a una transición integral», ha dicho.
Finalmente, Rubio ha asegurado que EEUU no mantiene tropas en territorio venezolano, aunque ha afirmado que continuará atacando embarcaciones supuestamente relacionadas con el narcotráfico en el Caribe y ha insinuado que podrían continuar las confiscaciones de buques petroleros sancionados que transportan crudo venezolano, una táctica que han empleado en las últimas semanas para presionar a Caracas.

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