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Los 27 dan luz verde a la firma del acuerdo con Mercosur tras adoptar salvaguardas agrícolas

Los Veintisiete han dado luz verde a la firma del acuerdo comercial con Mercosur tras adoptar las salvaguardas agrícolas entre protestas de agricultores y ganaderos a lo largo del continente. La decisión se ha adoptado por mayoría cualificada y se ha formalizado este viernes tarde.

Protesta de agricultores franceses contra el acuerdo.
Protesta de agricultores franceses contra el acuerdo. (Thomas Samson | AFP)

Los Veintisiete han dado este viernes luz verde a la firma del acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay), en una decisión por mayoría cualificada que se ha formalizado por la tarde mediante procedimiento escrito, según han informado a Europa Press fuentes europeas.

El visto bueno de los Estados miembro, pese al rechazo de países como el Estado francés y Hungría, se ha producido en una reunión a nivel de embajadores en Bruselas después de que en la misma sesión se aprobaran primero formalmente las salvaguardas negociadas en diciembre para reforzar la protección del sector agroalimentario europeo.

Una vez concluido el procedimiento escrito a las 17.00 de este mismo viernes, se ha constatado el apoyo a la firma por mayoría cualificada (un 55% de los países que representen a un 65% de la población de la Unión Europea). Así, se ha hecho oficial el mandato que permitirá a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, acompañada por el presidente del Consejo Europeo, António Costa, firmar el acuerdo de asociación y el tratado de libre comercio con los socios del Cono Sur. Será el 17 de enero en Paraguay. El Parlamento Europeo deberá dar su consentimiento.

«Tras más de 25 años, las decisiones de hoy marcan un avance histórico en el fortalecimiento de la asociación estratégica de la UE con Mercosur», ha destacado en un comunicado el ministro de Energía, Comercio e Industria de Chipre, Michael Damianos, cuyo país ejerce la presidencia rotatoria del Consejo.

El acuerdo con Mercosur ha dividido a los Estados miembro de la UE y a los agricultores. El Estado francés ha liderado a un grupo de Estados –Polonia, Hungría, Austria y, hasta ahora, Italia– para lograr una minoría de bloqueo, pero Roma ha virado y se ha unido al bando pro-Mercosur, junto a Alemania, Países Bajos, Estado español y los países escandinavos. Bélgica se ha abstenido.

Podrá entrar en vigor de forma provisional tras su ratificación por al menos un país del Mercosur, según fuentes diplomáticas, que recordaron que quedará derogado una vez que los Veintisiete hayan ratificado el acuerdo de asociación en bloque (que además del bloque comercial, tiene otro político y de cooperación).

Gracias a las salvaguardas

La posición favorable a la firma de una mayoría cualificada de Estados miembros ha sido posible por la aprobación de unas salvaguardas en el acuerdo que mejoran la protección de los agricultores europeos, que se han manifestado en contra del pacto.

Los embajadores de los Veintisiete aprobaron cambios respecto al acuerdo político al que llegaron en diciembre con la Eurocámara sobre las salvaguardas ante el potencial impacto negativo del incremento de importaciones de los cuatro países latinoamericanos.

Entonces, ajustaron el margen de incremento de importaciones o de caída de precios de una serie de productos sensibles importados desde el Mercosur que darían lugar a una investigación y posibles medidas por parte de la Comisión Europea.

Bruselas y los gobiernos querían que fuera un 10% y la Eurocámara apostaba inicialmente por un margen más estricto, del 5%. Finalmente, lo dejaron en el 8%, cifra que este viernes ha sido rebajada al 5%.

De ese modo, el Ejecutivo comunitario tendrá que iniciar una investigación si se produce un aumento en las importaciones de los artículos sensibles del 5% en comparación con la media de los tres años anteriores o si, por otro lado, el precio de dichas importaciones es al menos un 5% inferior al del producto europeo comparable.

En los productos sensibles de la lista figuran alimentos como el pollo, la ternera, los huevos, los cítricos y el azúcar.

En el caso de que la Comisión determine que se está produciendo un daño a los productores europeos, se podrían suspender las ventajas comerciales para estas importaciones de manera temporal.

El expediente de las salvaguardas se remitirá ahora al Parlamento Europeo, que debe validar el acuerdo en primera lectura, antes de su validación definitiva por el Consejo.

Críticas de Enba y UAGN

Los sindicatos Enba y UAGN han criticado el acuerdo entre la UE y Mercosur. 

Para Enba, el acuerdo comercial tendrá una «fatídica incidencia» en el sector ganadero de vacuno, en el que «genera un amplio rechazo y mucha inquietud por el modelo de activación de las cláusulas de salvaguarda», además del rechazo del colectivo ganadero, «puesto que los países de Mercosur son unos potentes productores de carne de vacuno», destaca el sindicato agropecuario.

El sindicato agrario alerta de «las posibles consecuencias de un escenario que permitirá la colocación, en los lineales (de los supermercados), de carne procedente de Brasil o Argentina muy por debajo de los costes de producción que tiene una explotación vasca» y advierte de «la gran diferencia de exigencias ambientales, laborales o bienestar animal que operan dentro y fuera de la Unión Europea».

«Tanto desde el punto de vista social, económico y nutricional, pensando en los consumidores, resulta imprescindible un control efectivo sobre la entrada de productos y la colaboración de las grandes superficies para evitar las prácticas engañosas con el fin de ocultar el origen de dichas carnes. Es imprescindible que se aplique siempre el principio de las cláusulas espejo», remarca Enba.

Desde la Unión de Agricultores y Ganaderos de Navarra (UAGN) han alertado del «grave impacto» del pacto y han anunciado que intensificará la presión ante el Parlamento Europeo para frenar su ratificación.

La organización agraria ha expresado su «profunda preocupación» después de que una mayoría cualificada de Estados miembros haya aprobado en el COREPER II la firma del acuerdo, allanando el camino para que la Comisión Europea lo rubrique oficialmente la próxima semana, y ha anunciado que estudiará acciones legales por un presunto delito contra la salud pública contra los eurodiputados del Estado español que voten a favor del acuerdo en sus condiciones actuales.

El presidente de UAGN, Félix Bariáin, ha señalado que la organización no se opone al comercio internacional, pero sí a los acuerdos «sin igualdad de condiciones» para los productores europeos.

«Cumplimos normas muy estrictas de sanidad, sostenibilidad, bienestar animal y uso de fitosanitarios. Permitir la entrada de productos que no cumplen esas exigencias no es comercio justo, es competencia desleal», ha afirmado.

Además, ha advertido de que el acuerdo facilita la entrada de productos elaborados con sustancias prohibidas en la UE, como determinados fitosanitarios o carnes con hormonas de crecimiento, cuya trazabilidad y control no están plenamente garantizados.