Natxo Matxin
Redactor, con experiencia en información deportiva

El clásico copero entre Real y Osasuna mide el efecto Matarazzo y la ineptitud foránea rojilla

Como si fuese una tradición ya consolidada, Real y Osasuna volverán a reeditar duelo copero (Anoeta, mertes, 21.00) por tercer curso seguido, con claro tinte estadístico favorable a los txuri urdines, subidos ahora a la buena ola de la llegada de Pellegrino Matarazzo.

Oskarsson y Boyomo podrían regresar a sus respectivos onces en un duelo copero que se ha convertido en un clásico.
Oskarsson y Boyomo podrían regresar a sus respectivos onces en un duelo copero que se ha convertido en un clásico. (Andoni CANELLADA | FOKU)

El enfrentamiento copero entre Real y Osasuna se ha convertido en una costumbre por estas fechas. Anoeta acogerá la tercera edición seguida entre txuri urdines y rojillos, con manifiesto dominio de los primeros. La escuadra guipuzcoana superó el cruce en los dos últimos precedentes, junto a otras siete ocasiones más en el resto de la historia del torneo del K.O., frente a una única ocasión en la que los navarros han salido airosos.

Los anfitriones buscarán agarrarse al efecto Matarazzo, llegado a finales de diciembre y que ya ha conseguido el objetivo de hacer reaccionar a su vestuario. Con él en el banquillo, la Real todavía no conoce la derrota después de haber empatado frente al Atlético (1-2) y vencer en Getafe (1-2).

Por contra, Osasuna vuelve a navegar por aguas turbulentas. Tras la goleada ante el Alavés (3-0) y el empate contra el Athletic (1-1), un nuevo tropiezo foráneo ante el Girona (1-0) ha vuelto a desatar toda una serie de incógnitas sobre el porvenir del bloque rojillo. Sin duda, pasar a cuartos sería un importante espaldarazo para recuperar la autoestima de manera inmediata.

Las apreturas del calendario, que animan a pensar en que puede haber una importante renovación en los onces de ambos conjuntos vascos, contrasta con el importante premio que hay en juego. La Real se quedó el año pasado a nada de llegar a otra final con la que reeditar el último título de la edición de 2019-20.

Por eso, cabe pensar que haya algunas rotaciones, pero no una revolución en sendos equipos titulares, como podría aventurarse en una fase más temprana de esta competición. Lo cierto es que los técnicos disponen prácticamente de casi todos sus jugadores como para diseñar un once inicial de garantías.

Matarazzo podrá contar con todos sus efectivos más utilizados en ataque, después de la salida de Sadiq rumbo al Valencia, lo que vuelve a dejar fuera de la lista a Karrikaburu y Goti. Zubeldia, Oskarsson y Barrenetxea apuntan a futbolistas de refresco, teniendo en cuenta que el reciente campeón de la Supercopa y líder liguero Barcelona visita este próximo domingo Donostia, en vísperas de la Tamborrada.

A excepción de la baja de larga duración de Iker Benito, Alessio Lisci también tiene a su disposición a toda la plantilla, incluido el regreso de Boyomo tras ser eliminado Camerún en la Copa de África, que ha sido incluido en la convocatoria. 

Lo cierto es que desde la campaña pasada los rojillos siguen sin cogerle el tranquillo a lo de ganar fuera de casa, si bien eso no fue obstáculo para asaltar San Mamés en la edición anterior, ya que la Copa es un torneo que motiva, y mucho, tanto en el vestuario como en la sala noble de la entidad navarra.

También Osasuna tiene un importante compromiso el próximo fin de semana, con la visita a El Sadar de un Oviedo in crescendo en su juego en las dos últimas jornadas. El cuadro carbayón, ahora colista, es un rival directo en la lucha por la permanencia y los tres puntos se presentan como fundamentales.

Explotar las debilidades

Tanto Matarazzo como Lisci han reconocido en sus previas que han preparado a los suyos para sacar partido de las deficiencias del rival. «Sabemos de sus debilidades y queremos explotarlas, tratando de crear espacios para atacar», ha señalado el estadounidense. «Hemos elaborado el partido para incomodarles en las zonas donde pueden sufrir», ha apuntado el italiano.

Y a ambos no les ha hecho mucha falta motivar a los suyos, dada la peculiaridad del derbi copero y lo mucho que hay en juego. Así, el preparador txuri urdin ha comentado que «tienen claro que es un partido único, porque han llegado muy lejos en este torneo en las últimas temporadas». «Solo pensar en poder vivir eso desde dentro es algo que me da piel de gallina», ha coincidido su homólogo en el banco rojillo, respecto a la posibilidad de llegar hasta otra final en un torneo que motiva «mucho» a sus jugadores.

La receta local para superar la eliminatoria es la misma que ha empleado ante Atlético y Getafe. «Hay que defender como grupo los once jugadores, ni un milímetro menos de lo que hemos hecho hasta el momento. Soy optimista en que ganaremos el partido si hacemos eso», ha explicado Matarazzo.

Por su parte, Lisci ha manifestado que no quiere que el bajo rendimiento lejos de El Sadar se transforme en una «obsesión o fobia», defendiendo que el equipo navarro ha generado ocasiones claras en sus desplazamientos, aunque sin ser culminadas por la falta de efectividad.

El míster de New Jersey ha solicitado que la afición se acerque hasta el estadio donostiarra y ha avanzado que puede haber cambios en su equipo inicial, en busca de esa «energía» necesaria para superar a un Osasuna siempre incómodo.

También el preparador rojillo ha desvelado que habrá cambios, con la titularidad segura de Moncayola –no puede jugar en Liga tras ver la quinta amarilla–, porque el envite contra el Oviedo es «muy, muy importante».