
La rehabilitación y remodelación del Planetario de Iruñea tendrá un coste total de cinco millones de euros, ha informado la consejera de Cultura y Deporte del Gobierno de Nafarroa, Rebeca Esnaola, quien ha señalado que el proyecto para acometer dichos trabajos avanza «a muy buen ritmo, con una hoja de ruta clara para este año 2026».
El anuncio de la responsable institucional se ha producido tras la sesión de gobierno del Ejecutivo foral y coincidiendo con el año de un incendio originado por un fallo en el sistema eléctrico y que arrasó la sala Tornamira del edificio, que albergaba la cúpula, el sistema de proyección y el proyector de estrellas.
Las principales actuaciones que se llevarán a cabo serán la rehabilitación y renovación del edificio, la renovación de la sala Tornamira y la puesta en marcha del Plan Estratégico de Planetario, que tiene por objetivo volver a situarlo «como un espacio de vanguardia para la divulgación de la ciencia y de la astronomía, con una propuesta de actividades en coherencia».
En lo que se refiere a la primera intervención, Esnaola ha apuntado que se afronta ya la fase final de la licitación de la redacción del proyecto arquitectónico y la dirección de obra. Así, contempla la remodelación de la envolvente, la redistribución interior del espacio para acoger la nueva actividad del centro; la renovación de equipamientos; y la modernización de equipos e instalaciones.
La obra se aprovechará para la reorganización y optimización de espacios, incluyendo la taquilla, la tienda, las salas de exposiciones, los espacios de mediación y talleres, las áreas privadas de trabajo y las zonas comunes. También se llevará a cabo la urbanización del espacio exterior, eliminando instalaciones obsoletas y proponiendo estructuras flexibles y abiertas para nuevos usos o programas.
Apertura de la azotea
Se habilitarán además nuevos espacios que no eran accesibles al público, como la azotea, cuya incorporación a la actividad divulgativa del centro se considera estratégica. La mejora del espacio exterior se aprovechará para explorar nuevos usos como terraza, cine de verano o gradas. Se espera además contar con un nuevo espacio de cafetería y restauración en el recinto, con proyección al exterior.
La obra consta de dos fases, con un coste de 2,5 millones de euros. La primera, que tiene previsto comenzar en el primer semestre de 2026, se centrará en la envolvente térmica y la cubierta para mejorar la eficiencia energética del edificio. Esta actuación, que se financia en parte con fondos Next Generation a través del Ministerio de Industria y Turismo, tiene un coste de 658.000 euros. La segunda corresponde a las obras en el interior, dirigidas a la redistribución de espacios y renovación de equipamientos e instalaciones.
En paralelo a estos trabajos, se intervendrá en la Sala Tornamira, con un presupuesto estimado de 2,48 millones y un plazo de ejecución de 13 meses. Se aplicará una remodelación completa, que implicará la construcción de una nueva cúpula y la instalación de un moderno sistema de proyección digital inmersiva. El equipamiento previsto incluye un nuevo proyector de estrellas, proyectores digitales de alta resolución para proyección 'fulldome', sistemas renovados de sonido e iluminación y una consola de control de última generación. De este modo, Esnaola ha avanzado que el edificio podría estar ya completo para su reapertura en el primer trimestre de 2027.
Esnaola ha recordado que el Planetario afronta en 2026 «un momento extraordinario», como es el eclipse solar total del 12 de agosto, que se podrá disfrutar especialmente en Erribera, para lo que ya se está trabajando, en colaboración con diferentes departamentos del Gobierno de Nafarroa a través del proyecto Eklipse, que contempla, entre otros eventos, con la realización de diversas conferencias, que se iniciaron este pasado lunes.
Nuevo plan estratégico
La consejera ha presentado también los ejes del nuevo Plan Estratégico del Planetario, una hoja de ruta que se trabajará con las entidades clave del ecosistema navarro de ciencia y divulgación. Así, se han actualizado los objetivos de la entidad, sus públicos, los ejes programáticos, se ha propuesto la nueva marca y un nuevo estilo gráfico, un nuevo modelo de gestión y de estructura ajustada a una programación anual propia, de calidad, que aproveche todos los nuevos espacios para generar un entorno dinámico único.
Esnaola ha destacado la capacidad que se ha tenido para mantener la programación de puertas afuera durante 2025, tras quedar inhabilitadas las instalaciones del Planetario por el incendio. Durante este período se ha podido llevar a cabo la reapertura de la exposición STROM en Baluarte en abril, así como celebrar las habituales ediciones de los programas CANSAT y Tecnociencia, que van a volver a celebrarse en 2026.
También se ha impulsado el nuevo programa ‘Camino de las Estrellas’ de la mano de la Dirección General de Turismo, con experiencias astronómicas y gastronómicas. Se ha renovado además el programa educativo Escuela de Estrellas, que este año se ha hecho itinerante.
Al respecto, la consejera ha afirmado que se apreciaba «cierto agotamiento» en las actividades del Planetario, que estaba afectando a la cantidad de público asistente a las mismas. Por ejemplo, el 'feedback' que se ha recibido era que los contenidos de la Escuela de Estrellas no se adecuaban a la docencia impartida a los alumnos. Por ello, se apuesta por «una nueva concepción de Planetario menos encorsetado a lo que se veía ofreciendo hasta ahora».
Esnaola ha destacado que en este momento ya solo hay una persona trabajadora del Planetario afectada por el ERTE, ya que el resto se han ido incorporando a las nuevas actividades. Además, se ha contratado a cuatro personas de diferentes perfiles.
Cuantiosos daños
El siniestro afectó gravemente a la sala de proyecciones Tornamira, la principal del Planetario, por la que han pasado miles de personas desde su apertura en los años noventa. Las llamas calcinaron la cúpula de la sala y destruyeron el proyector optomecánico Zeiss VI, uno de los pocos que aún permanecían en funcionamiento en el mundo. Los informes técnicos han constatado, además, afecciones derivadas del humo y de las partículas del incendio en otras áreas del edificio, lo que ha obligado a una revisión global del mismo.
En septiembre y octubre de 2025 se llevaron a cabo las labores de desescombro en la zona afectada por las llamas en la sala Tornamira, donde se realizó asimismo un derribo controlado de partes de la cúpula que resultaron comprometidas por las altas temperaturas.
El desescombro ha permitido acceder con seguridad a todos los espacios afectados y avanzar en la revisión de la estructura de la torre y de la cubierta metálica. Los informes periciales han concluido que no será necesario derruir la torre del edificio, ya que la rápida actuación de los equipos de extinción evitó que se alcanzaran temperaturas que pusieran en riesgo su estructura de hormigón.

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