Iker Bizkarguenaga
Aktualitateko erredaktorea / Redactor de actualidad

La industria de la guerra rompe todos los registros en un mundo convulso

Vivimos momentos de incertidumbre, desasosiego y miedo, con el autoritarismo más desacomplejado conquistando espacios, una pulsión fascista emergente y los diques de la legalidad internacional saltando por los aires. Un contexto propicio para el sector armamentístico, con ingresos récord en 2024.

Soldados estadounidenses en la feria armamentística Eurosatory, en el Estado francés.
Soldados estadounidenses en la feria armamentística Eurosatory, en el Estado francés. (Eric BERACASSAT - Hans LUCAS | AFP)

Los ingresos combinados por venta de armas de las mayores empresas de armamento y de servicios militares del mundo (las cien principales, según el Instituto Internacional de Estudios para la Paz, Sipri) aumentaron un 5,9% en 2024, hasta los 679.000 millones de dólares. Se trata de la cifra más alta jamás registrada por esta institución con sede en Estocolmo. Durante la década 2015-2024 los ingresos totales por armas de las principales compañías crecieron un 26%.

Según se indica en un reciente informe del Sipri, este alza se debe principalmente al incremento general de los ingresos de las empresas con sede en Europa y EEUU, aunque se produjeron aumentos en todas las zonas geográficas analizadas, excepto en la de Asia y Oceanía, donde se produjo un ligero descenso debido en gran medida a la notable caída de los ingresos por armas de las compañías chinas.

La creciente demanda de equipamiento militar en todo el mundo, vinculada al aumento de las tensiones geopolíticas, aceleró la tendencia ya observada en 2023. De hecho, más de tres cuartas partes de ese centenar de empresas (77) elevaron sus ventas, y 42 registraron un aumento porcentual de al menos dos dígitos. De hecho, dos firmas duplicaron con creces sus ingresos por armas: Czechoslovak Group (+193%) y SpaceX, que pertenece a Elon Musk, con un 103% más.

En este contexto, a medida que los gobiernos de todo el mundo aumentan la adquisición de armamento, muchas empresas han comenzado a poner en marcha medidas destinadas a ampliar su capacidad de producción. Así, al menos 38 se expandieron mediante la creación de filiales, la adquisición de otras empresas o el establecimiento de nuevas plantas o líneas de producción. 17 tenían su sede en Europa, 15 en EEUU, cuatro en Asia y Oceanía y dos en Oriente Medio.

Las más grandes son estadounidenses

Los ingresos -el informe se centra en la venta de armamento- de las cuarenta empresas radicadas en Estados Unidos y Canadá ascendieron a 336.000 millones de dólares. En realidad, Canadá solo aporta una a la lista, y las 39 con sede en EEUU tuvieron ingresos por 334.000 millones, lo que representa casi la mitad de todas las ventas del Top 100. Y es que cuatro de las cinco principales compañías armamentísticas del mundo -Lockheed Martin (1), RTX (2), Northrop Grumman (3) y General Dynamics (5)- son estadounidenses y todas aumentaron sus ingresos en 2024.

General Dynamics registró el mayor incremento, un 8,1%, hasta los 33.600 millones. Esto se puede atribuir principalmente al crecimiento de los ingresos relacionados con los programas de submarinos nucleares de clase Columbia y clase Virginia, aunque en 2024 aumentó la preocupación por los persistentes sobrecostes y retrasos en la producción que afectaban a ambos programas.

Y es que si bien en los últimos años los retrasos y los sobrecostes han sido características de la industria militar a nivel mundial, han sido especialmente pronunciados en EEUU, desviando aún más los recursos del Gobierno de otras prioridades de gasto. Los programas de submarinos son un claro ejemplo: en 2024 se estimó que el programa de submarinos de la clase Columbia superaría el presupuesto inicial en hasta 17.000 millones de dólares, y que la producción del primer buque se retrasaría al menos 16 meses.

Pero no son solo los submarinos. En 2024, Lockheed Martin, el mayor fabricante de armas del mundo, registró su primer aumento de ventas desde 2020, un 3,2%, hasta alcanzar los 64.700 millones de dólares. Se debió en parte a las entregas de aviones de combate F-35, que se habían retrasado desde 2023 debido a contratiempos en la producción de la versión avanzada Block 4. Los 110 F-35 entregados en 2024 sufrieron un retraso medio de 238 días por avión.

Además, el programa F-35 también se ha visto afectado por sobrecostes sistemáticos. La última estimación disponible del Departamento de Defensa, en diciembre de 2023, situaba el coste total de adqui- sición del programa en 485.000 millones de dólares, 89.500 millones más que la estimación de referencia de 2012 y unos 43.000 millones más que la estimación de 2022.

Lockheed Martin es además el principal contratista para el mantenimiento y la conservación posteriores a la producción del F-35, cuyos costes han aumentado igualmente. En 2023, el Departamento de Defensa revisó los costes previstos para mantenimiento hasta casi 1,6 billones, en comparación con la estimación de 1,1 billones realizada en 2018.

Northrop Grumman es el principal responsable del desarrollo y producción de misiles balísticos intercontinentales terrestres en el marco del programa Sentinel de EEUU. La estimación del Departamento en 2024 situaba el coste total del programa en 141.000 millones, lo que supone un sobrecoste del 81% respecto a la proyección original de 78.000 millones realizada en 2020.

Pero aunque el sobrecoste de Sentinel había superado los límites máximos establecidos en la legislación, lo que en la mayoría de los casos habría supuesto su cancelación, el Departamento anunció que mantendría el contrato, ya que no existía ninguna alternativa.

Además, los retrasos y sobrecostes que afectan a la industria armamentística estadounidenses podrían agravar- se en los próximos años como consecuencia de la escasez de materiales esenciales para la producción de equipos avanzados. En sus informes para 2024 varias empresas destacaron los graves riesgos operativos que plantea el acceso limitado a materiales críticos.

BAE Systems, líder europea

Los ingresos por armas de las 26 empresas del Top 100 con sede en Europa (excluida Rusia) aumentaron un 13%, con 151.000 millones de dólares en conjunto. Casi todas (23) registraron un aumento, ya que los gobiernos continuaron invirtiendo en la adquisición de armas. Siete compañías tienen sede en el Reino Unido, entre ellas BAE Systems, que fue la cuarta armamentística más grande del mundo en 2024, lo que supone la primera vez desde 2017 que una empresa con sede fuera de los EEUU se sitúa entre las cinco primeras.

Los ingresos de las cuatro empresas francesas del listado alcanzaron los 26.100 millones de dólares, 12% más que en 2023, y tres de ellas reportaron un crecimiento porcentual de dos dígitos, mientras que la cuarta, Naval Group, mantuvo unos ingresos estables. Thales, la más importante, elevó sus ingresos un 11%, hasta 11.800 millones de dólares, en parte por la creciente demanda de sus tecnologías relacionadas con la inteligencia artificial (IA) y la computación cuántica.

Con todo, la segunda compañía armamentística europea después de BAE Systems es la italiana Leonardo, que aumentó sus ingresos un 10%, hasta los 13.800 millones. En 2024 creó una empresa conjunta con la alemana Rheinmetall para desarrollar un carro de combate principal y un nuevo vehículo de infantería para las fuerzas armadas italianas.

También puso en marcha una empresa conjunta con BAE Systems y varias firmas japonesas, entre ellas Mitsubishi Heavy Industries y Mitsubishi Electric Corporation, para desarrollar un avión de combate de sexta generación.

Rostec, referencia rusa

Por tercer año, solo dos empresas rusas figuran en la lista debido a la falta de datos. Siete de las que anteriormente figuraban de forma independiente integran el holding estatal Rostec: High Precision Systems, KRET, Russian Electronics, Russian Helicopters, United Aircraft Corporation, United Engines Corporation y UralVagonZavod. Y a pesar de que Rostec no tiene capacidad de fabricación directa, el Sipri ha incluido a la empresa en el Top 100 desde 2022 como representante de algunas de las compañías que estaban antes en el listado.

La otra firma rusa es United Shipbuilding Corporation. En 2024, los ingresos combinados de Rostec y USC aumentaron un 23%, hasta una cifra estimada de 31.200 millones de dólares, ya que el fuerte aumento de la demanda interna fue suficiente para compensar la caída de las exportaciones.

La producción rusa se mantuvo en un nivel elevado en 2024, especialmente en sectores como municiones, blindados, artillería, misiles y vehí- culos aéreos no tripulados (UAV). Por ejemplo, Rusia produjo 1,3 millones de proyectiles de artillería de 152 mm en 2024, frente a los 250.000 de 2022, un aumento del 420%. También incrementó la producción del misil balístico de corto alcance 9M723 (Iskander), utilizado ampliamente en los ataques contra Ucrania; de 250 en 2023 a 700 en 2024.

Negocio con el genocidio

Con 31.000 millones de dólares en 2024, nueve empresas con sede en Oriente Medio figuraban entre las cien primeras, el número más alto jamás registrado en la clasificación anual.

Tres de ellas tienen sede en Israel -Elbit Systems, Israel Aerospace Industries y Rafael-, cuyos ingresos aumentaron un 16% hasta alcanzar los 16.200 millones de dólares. Según el informe, este aumento puede atribuirse tanto a la elevada demanda mundial de equipamiento militar israelí como a la actividad del Ejército sionista en Gaza, que ha dejado completamente arrasada.

Hay además cinco empresas turcas, la mayor cifra que jamás haya figurado en esta clasificación. Sus ingresos conjuntos, 10.100 millones, aumentaron un 11%. En la senda, por tanto, de la mayor parte de una industria que medra en la guerra y que, por tanto, observa el futuro con optimismo, al contrario que la humanidad.



Las acusaciones de corrupción lastran a las empresas chinas

En 2024, los ingresos por armas de las 23 empresas del Top 100 con sede en Asia y Oceanía cayeron un 1,2%, hasta 130.000 millones de dólares. Este dato se debió casi en su totalidad a la bajada sustancial de los ingresos de las compañías chinas, un 10%, que aun así representaron el 13% de los ingresos totales de la lista mundial.

Los ingresos combinados de las ocho empresas con sede en China fueron de 88.300 millones tras sufrir el mayor descenso agregado de todos los países con empresas incluidas en el informe. Seis de ellas retrocedieron en medio de múltiples acusaciones de corrupción, lo que provocó retrasos en las nuevas adquisiciones y revisiones de los contratos existentes.

AVIC siguió siendo el mayor productor de armas de China, aunque sus ingresos disminuyeron un 1,3% a consecuencia de la ralentización de las entregas de aviones militares. Norinco, el mayor fabricante de sistemas terrestres chino, sufrió la caída más acusada de todas las empresas del Top 100, un 31%, ya que el Gobierno revisó o retrasó importantes contratos tras la destitución del presidente del consejo de administración y del director de su división militar por acusaciones de corrupción. Asimismo, CASC, el principal fabricante aeroespacial y de misiles del país asiático vio caer sus ingresos un 16%, hasta los 10.200 millones de dólares, en gran medida por el aplazamiento de proyectos de satélites militares y vehículos de lanzamiento tras la destitución de su presidente a finales de 2023, igualmente por acusaciones de corrupción.

Por contra, CSSC, el mayor constructor naval militar del mundo, fue una de las dos empresas armamentísticas chinas que registró un crecimiento en 2024. Sus ingresos por armas aumentaron un 8,7%, hasta los 12.300 millones de dólares.

Por su parte, las cuatro firmas de Corea del Sur aumentaron sus ingresos un 31%, manteniendo la fuerte tendencia al alza del año anterior, y las cinco afincadas en Japón obtuvieron ingresos combinados de 13.300 millones de dólares, un aumento del 40%. Todas tuvieron un crecimiento porcentual de dos dígitos, impulsado por la fuerte demanda interna en el marco del actual programa de refuerzo militar de Japón. Mitsubishi Heavy Industries, el mayor fabricante de armas de Japón, aumentó sus ingresos un 37%, gracias a las ventas de aviones y sistemas de misiles.

La India, con tres compañías, es también una potencia armamentística. I.B