
Este martes se han sucedido las declaraciones en el Juzgado de Instrucción número 4 de Gasteiz, que investiga los incidentes registrados el pasado 12 de octubre en la capital alavesa. Cientos de antifascistas se dieron cita en el centro de la ciudad para mostrar su rechazo al acto organizado por Falange frente al Palacio Foral.
El 9 de enero declararon nueve agentes de la Ertzaintza, y hoy lo han hecho una decena, que se han presentado como víctimas ante la jueza. El jefe del operativo ha llegado a afirmar que los jóvenes antifascistas «querían matarnos».
Al igual que ocurrió el día 9, los agentes han vuelto a incidir en que los jóvenes estaban «muy organizados, sabían a lo que iban». «Tenían hasta las zapatillas tapadas con cinta aislante, para que no pudieran ser reconocidos», han detallado.
El abogado de Euspel, José Antonio Bitos, que representa a la mayoría de los agentes, atribuye a los jóvenes delitos de desórdenes públicos, atentado contra agentes de la autoridad agravado, y lesiones; y pide 4 años y 6 de prisión para cada uno de ellos.
También asiste a los ertzainas el sindicato SIPE, que ha criticado al Departamento de Seguridad por mandar «a primera línea» a cuatro agentes de Seguridad Ciudadana.
ELA: «Los fascistas llegaron armados»
La posición de ELA, que también tiene representación en la Ertzaintza, ha sido muy diferente. Ha aseverado que se está enjuiciando «a las personas que decidieron enfrentarse directamente a los fascistas».
La central sindical ha asegurado que Lakua permitió la movilización a un grupo de falangistas «y les ofreció su protección. Los fascistas llegaron armados y golpearon a la ciudadanía de Vitoria».
Según ha informado Europa Press, este martes estaban citados por la jueza en primer lugar seis investigados, que se han acogido a su derecho a no declarar.
Esta tarde ha tenido lugar una concentración para mostrar el apoyo de la ciudadanía a los 19 jóvenes antifascistas imputados.

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