
La invitación al Tour de Francia de 2026 supone mucho más que un hito deportivo para el Caja Rural-Seguros RGA. Es la culminación de un proyecto forjado durante más de tres décadas, con profundas raíces en el ciclismo vasco, que ha sabido crecer paso a paso desde el amateurismo hasta instalarse entre las estructuras más sólidas del pelotón profesional europeo.
Así lo ha celebrado el equipo en redes sociales.
푨 풗풆풄풆풔 풍풐풔 풔풖풆풏̃풐풔 풔풆 풄풐풏풗풊풆풓풕풆풏 풆풏 풓풆풂풍풊풅풂풅
— Team Caja Rural-RGA (@CajaRural_RGA) January 30, 2026
@LeTour pic.twitter.com/ghUOIrJrPT
«Para todo el equipo es un orgullo y una ilusión difícil de describir debutar en el Tour de Francia. Somos muy conscientes de lo que representa esta carrera a nivel mundial y del enorme esfuerzo que supone estar en la salida de la prueba más importante del calendario. Llegar hasta aquí es el resultado de muchos años de trabajo, constancia y crecimiento como estructura y valoramos profundamente esta oportunidad que nos brinda ASO», ha declarado el director deportivo José Miguel Fernández.
Así, el objetivo será claro «y realista» ha remarcado Fernández: buscar una victoria de etapa y dejarse ver en la mejor carrera del calendario. «Somos plenamente conscientes de que nos esperan tres semanas durísimas, frente a los mejores equipos y corredores del mundo, pero llegamos preparados, motivados y con la ilusión de aprovechar esta oportunidad histórica».
Los orígenes del proyecto se remontan a finales de los años 80, cuando Caja Rural comenzó a vincular su nombre al ciclismo como patrocinador del Orbean en una época marcada por el auge del ciclismo en Euskal Herria. Aquella apuesta inicial sentó las bases de una filosofía centrada en el desarrollo del talento cercano y en la construcción de una estructura estable, alejada de proyectos efímeros. Ya en el año 1992 nació formalmente el equipo amateur Caja Rural, de la mano del altsasuarra Club Ciclista Burunda, y que pronto se convirtió en una referencia del calendario estatal y en una auténtica cantera para el ciclismo profesional.
Durante esa etapa formativa, el equipo destacó por su capacidad para detectar y pulir jóvenes corredores, muchos de ellos procedentes de Euskal Herria, que más tarde darían el salto al profesionalismo. Chente García, Mikel Nieve, Egoi Martínez, Iker Flores o Aitor González fueron algunos de los más destacados. Esa coherencia permitió que, en 2010, Caja Rural diera el paso definitivo al campo profesional, debutando como equipo continental y, posteriormente, como ProTeam, siempre fiel a una identidad reconocible: combativa, ofensiva y ligada al territorio.
Desde su estreno profesional, los hitos no dejaron de acumularse. Y encima llegaron pronto, con la histórica victoria de Antonio Piedra culminando una fuga en la 15ª etapa de la Vuelta, en un lugar tan icónico como Los Lagos de Covadonga. El equipo se convirtió en habitual de la ronda española, a pesar de no conseguir volver a dar en la diana.

En sus filas dieron las primeras pedaladas en profesionales el excampeón del mundo Michal Kwiatkowski y Hugh Carhty, creció David de la Cruz, luchó Luis León Sánchez y cerró su carrera David Arroyo. Además, muchos de los mejores correrodes vascos de los últimos lustros han vestido el verde: Omar Fraile, Amets Txurruka, Pello Bilbao, Alex Aranburu, Oier Lazkano o Jon Barrenetxea, entre otros.
Nuevo sistema y muchos estrenos
El nuevo sistema instaurado por la UCI, que limita la participación en las grandes vueltas a los 30 primeros equipos del ranking, ha supuesto un arma de doble filo para estructuras como Caja Rural. Por un lado, ha reducido el margen de maniobra y ha endurecido el acceso a las carreras más importantes del calendario, penalizando a proyectos que, como Euskaltel-Euskadi, sin grandes presupuestos, han quedado fuera. Por otro, este mismo sistema ha terminado generando grietas en el modelo tradicional, abriendo escenarios inesperados. La renuncia del Cofidis a disputar el Giro ha liberado plazas que han permitido a equipos ProTeam acceder a pruebas que históricamente les estaban vedadas. De hecho, se rumoreaba con que la escuadra navarra o el Burgo disputasen la Corsa Rosa y quedasen fuera de la Vuelta, pero pocos habrían apostado por que el Caja Rural se llevase el premio gordo del Tour.
La temporada 2026 marcará un punto de inflexión definitivo con la presencia del equipo en el Tour, además de las invitaciones ya conocidas al Tour Auvergne-Rhône-Alpes (nueva denominación del Dauphiné) y las clásicas de Lieja y Flecha-Valona. Pero el Tour es la carrera que representa la cima del ciclismo mundial. Una invitación que reconoce no solo resultados recientes, sino la trayectoria sostenida de un proyecto que ha sabido sobrevivir y crecer en un contexto cada vez más exigente.
Plantilla ambiciosa
La plantilla prevista para 2026 combina experiencia, juventud y una clara apuesta por el talento local. El bloque estará liderado por corredores contrastados como Eduard Prades, referente de veteranía y regularidad, Fernando Barceló, habitual en terrenos quebrados, el italiano Stefano Oldani, ganador de etapa en el Giro y un habitual de las fugas, y el velocista colombiano Fernando Gaviria, llamado a aportar visibilidad y resultados en llegadas masivas, a pesar de que sus mejores días pasaron, o el portugués Iuri Leitao, el otro hombre rápido de la escuadra.
Junto a ellos, destaca una generación joven con amplio margen de crecimiento: Gorka Sorarrain, Gorka Corres, Julen Arriolabengoa, Joseba López, Iker Villar (mostrándose estos días en Arabia Saudí) y el prometedor Ellande Larronde, todos ellos representantes vascos que refuerzan el ADN histórico del equipo. A muchos de ellos quizá les llega demasiado pronto la opción del Tour.
A ellos se suman talentos como Abel Balderstone y Jaume Guardeño, destacados ambos en la última Vuelta, y otros ciclistas que ya están dando un paso al frente como José Félix Parra, Alex Molenaar y Jan Castellon, conformando un bloque amplio y versátil.
La presencia de todos los ciclistas vascos de la plantilla refuerza el vínculo territorial de un equipo que nunca ha renegado de sus raíces. En 2026, cuando el pelotón del Tour del pistoletazo de salida en Barcelona, el verde de Caja Rural no solo representará a un patrocinador o a una estructura deportiva, sino a una manera de entender el ciclismo: la de quienes han sabido esperar más de treinta años para llegar, por fin, a la cima.
Kern-Pharma, a la Vuelta
Asimismo, la Vuelta ha hecho oficial sus invitaciones. Así, el otro equipo navarro, Kern-Pharma, regresará a la prueba en la que brilló con luz propia en 2024, cuando cosechó tres triunfos de etapa. La carrera se disputará entre el 22 de agosto y el 13 de septiembre, y contará con toda la élite del WorldTour y Burgos-Burpellet-BH y Kern Pharma como equipos invitados.

Osakidetza anuncia un paquete de medidas para agilizar la Atención Primaria

Expectación tras hallarse un planeta similar en tamaño y órbita a la Tierra

Muguruza, Rosalía, Guardiola, Amaia, Llach... en un gran festival por Palestina en Barcelona

Pradales también rubricó el PGOU de Zaldibar por el que se imputa a la exalcaldesa de EH Bildu

