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Con el repliegue del Real Madrid, la FIFA y la UEFA celebran el carpetazo de la Superliga

El miércoles se hacía público el acuerdo entre la UEFA, los Clubes Europeos (EFC) y el Real Madrid «por el bien del fútbol», cuyos principios van a servir para zanjar las disputas legales relacionadas con la Superliga, un proyecto que se ha desinflado desde que se presentó en abril de 2021.

Gianni Infantino, feliz con un acuerdo que manda a la papelera el proyecto de la Superliga.
Gianni Infantino, feliz con un acuerdo que manda a la papelera el proyecto de la Superliga. (DPA vía Europa Press | EUROPA PRESS)

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ha celebrado este jueves el acuerdo firmado 24 horas antes que puso fin al proyecto de la Superliga al que llegaron el presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, con el del Real Madrid, Florentino Pérez, y el del PSG, Nasser Al-Khelaïfi. «El fútbol gana cuando estamos unidos», ha afirmado Infantino, eufórico.

«Tras meses de conversaciones llevadas a cabo en el mejor interés del fútbol europeo, la UEFA, los Clubes de Fútbol Europeos (EFC) y el Real Madrid anuncian un acuerdo de principios para el bienestar del fútbol de clubes europeo, respetando el principio del mérito deportivo con énfasis en la sostenibilidad de los clubes a largo plazo y la mejora de la experiencia de los aficionados mediante el uso de la tecnología», indicaba la UEFA el miércoles mediante un comunicado que anunciaba y celebraba a su vez el acuerdo suscrito.

A raíz de esta entente cordial se pone punto final a un proyecto que se presentó a todo bombo y platillo en abril de 2021, con 12 clubes fundadores: Real Madrid, Barcelona y Atlético de Madrid; Juventus, Milan e Inter, Liverpool, Manchester City, Chelsea, Manchester United y Tottenham, como punta de lanza de una competición con 20 clubes, repartidas en doce plazas fijas, tres invitaciones permanentes y cinco accesos por rendimiento deportivo, bajo la promesa de ingresos cercanos a 400 millones de euros anuales, en el contexto la supuesta «fragilidad económica del modelo futbolístico europeo», agravada tras la pandemia.

Esa presentación supuso un cisma en el fútbol europeo, al punto de que la respuesta federativa y de los aficionados forzaron que los seis equipos pertenecientes a la Premier League se retirasen del proyecto en cuestión de días, con el Atlético Milan e Inter después, mientras que el italiano Andrea Agnelli, que presidía el Juventus, dejó la presidencia de la Asociación Europea de Clubes.

El Barcelona, en principio uno de los más firmes defensores de la Superliga, fue el último en apartarse totalmente, en pleno proceso electoral, con Joan Laporta optando a la reelección, y también meses después de que este hiciera un acercamiento para volver a la Asociación Europea de Clubes (EFC) que dejó al comprometerse con la Superliga, que ya solo apoyaba el Real Madrid.

«El fútbol» como principal ganador

«El fútbol no se compra ni se vende porque es de todos», insiste el presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin. «Hemos tenido algunos desacuerdos con el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, pero nunca nos perdimos el respeto mutuo, ni perdimos el amor por el juego. El único ganador de esta situación es el fútbol, nadie más», ha indicado Ceferin, después de una extraña unanimidad de un mundo en el que los acuerdos y los navajazos debajo de la mesa abundan y en el que el fútbol, como práctica deportiva o siquiera como deporte de masas, es lo que menos cuenta en demasiadas ocasiones.

Por su parte, Gianni Infantino ha aprovechado el inicio del 50 congreso de la UEFA que se celebra en Bruselas para alabar el punto de encuentro al que han llegaron tanto la UEFA, como el Real Madrid y el PSG.

«Tuvimos grandes noticias sobre el acuerdo entre la UEFA, el Real Madrid y el PSG. Quiero felicitar a Aleksander, Florentino y Nasser por haber llegado a este acuerdo. El fútbol gana cuando estamos unidos», ha recalcado.

Para el presidente de la FIFA, la unidad es una de las palabras clave en el actual mundo del fútbol, resaltando que su sentimiento en estos momentos es que «en la vida en general» se tiende a poner el foco «en las cosas negativas y agresivas».

«Todos sabemos que vivimos en un mundo dividido. Hay cosas en las que no estamos de acuerdo. Pero hay muchas cosas en las que sí. Y si hay algo en lo que estamos de acuerdo es en el fútbol», ha recalcado.

Hasta la Unión Europea, en voz de su Comisario Europeo de Equidad Intergeneracional, Juventud, Cultura y Deporte, el maltés Glenn Micallef, se ha felicitado por el acuerdo con el Real Madrid y los Clubes Europeos (EFC), que supone «una victoria para el mérito deportivo y la unidad».

La UE defiende un modelo de deporte europeo basado «en valores, en la diversidad y en la inclusión» y rechaza que «unos pocos clubes ricos y poderosos quisieran romper los vínculos con todo lo que representan las asociaciones»: ligas domésticas, ascensos y descensos y apoyo al fútbol aficionado de base.

El Parlamento Europeo aprobó incluso un informe en ese sentido, elaborado por el exfutbolista polaco Tomasz Frankowski, entonces copresidente del Grupo de Deportes del mismo, que recibió 597 votos a favor, 36 en contra y 55 abstenciones.

Frankowski abogó por un deporte «seguro, accesible, inclusivo e igual para todos» y sostuvo que la Superliga atacaba el sistema actual y «haría un daño importante».

En octubre de 2025 el Parlamento Europeo aprobó otra resolución sobre el papel de las políticas de la UE en el fortalecimiento del modelo deportivo de Europa.

El texto subraya que «el acceso a las competiciones europeas debe ganarse a través del rendimiento anual en la liga doméstica», que debe «salvaguardarse» el «equilibrio saludable entre el fútbol de clubes y el de selecciones» y que los partidos de las ligas domésticas «deben disputarse en sus territorios de origen».

Litigios zanjados

En ese «mundo dividido», destaca que con el acuerdo del miércoles se podrán resolver las disputas legales relacionadas con la Superliga, toda vez que Florentino Pérez, defendió en la última asamblea de socios a finales de noviembre que no se iba a detener y que iba a impulsar la creación de la Superliga, anunciando entre otras cosas una reclamación económica a UEFA por «los daños creados».

También la empresa promotora de la competición, A22 Sports Management, confirmaba el inicio de los trámites previos a la interposición de una demanda judicial por daños y perjuicios contra la UEFA, además de pedir el reconocimiento de la competición.

Ambas actuaciones ocurrieron después del último pronunciamiento judicial del caso, en octubre pasado, cuando la Audiencia Provincial de Madrid desestimó un recurso en su contra.

La Superliga llegó anteriormente al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), en diciembre de 2023, que dictaminó que la UEFA abusaba de su posición de monopolio en el mercado de competiciones europeas de clubes, vulnerando el Derecho de la Competencia de la UE.

En su fallo, avalado el último octubre por la Audiencia Provincial de Madrid, el TJUE exigió a la UEFA la apertura del mercado a terceros organizadores, tales como A22.

En 2025, A22 solicitó formalmente a la UEFA el reconocimiento de la Liga Unify, su propuesta para nuevas competiciones europeas, ajustada a los «requisitos establecidos por la sentencia del TJUE», en un proceso de negociaciones de siete meses de duración (entre marzo y septiembre de 2025), en lo que la empresa entiendió como «un esfuerzo por acordar una solución integral y cooperativa a los litigios en curso» con la UEFA.