NAIZ

Los precios se duplican ya en Sevilla para una final a la que apunta el Atlético

Con la incertidumbre todavía de si el partido será el sábado 18 a las 21.00 o el domingo 19 a las 16.00, la afición del Atlético de Madrid se moviliza este sábado para reservar vuelos y alojamientos tras el 4-0 al Barcelona. En Donostia también aumenta la demanda tras el 0-1 en San Mamés.

El Atlético tiene más que pie y medio en la final tras aplastar 4-0 al Barcelona. En la imagen, Julián Álvarez.
El Atlético tiene más que pie y medio en la final tras aplastar 4-0 al Barcelona. En la imagen, Julián Álvarez. (Oscar del Pozo | AFP)

Los billetes de avión con destino a Sevilla y los alojamientos en la capital andaluza han duplicado sus tarifas de cara a la final de la Copa del Rey, que se celebrará, en principio, el próximo sábado 18 de abril en el Estadio de La Cartuja, aunque podría ser también el domingo 19 a primera hora de la tarde.

Según los datos que ha recabado EFE, la alta demanda para esta cita deportiva ha provocado que los precios se dupliquen en apenas unos días, afectando especialmente a las conexiones aéreas desde el centro y el norte de la península, así como a los alojamientos de la ciudad.

En el análisis de la conectividad aérea, las compañías que operan la ruta Madrid-Sevilla han aumentado el precio medio de sus billetes en 155 euros, lo que representa un incremento del 66% en comparación con cualquier otro fin de semana del mes de abril.

La presión sobre la oferta es también notable en el enlace Bilbo-Sevilla, donde el coste por trayecto ha escalado 115 euros, un 45 % más que en fechas convencionales.

Finales en la memoria

Por el momento, las conexiones desde Barcelona hacia la capital hispalense mantienen valores estables sin registrar incrementos significativos. Algo que desde luego no cambiará este viernes después de que el equipo culé haya perdido muchas opciones con el aplastante 4-0 de este jueves en el Metropolitano. 

El Atlético tiene billete y medio para esa final, aunque Hansi Flick ha remarcado que la eliminatoria no está acabada ni mucho menos. El Barcelona necesita una hazaña del nivel de la del 6-1 al PSG en Champions en 2017, superando así un 4-0 en la ida.

En caso de que se clasificara la Real (que ha tomado favoritismo tras el 0-1 del miércoles en San Mamés), se repetiría con ello la penúltima final copera que ganaron los donostiarras, ante el Atlético en Zaragoza allá por 1987. Si fuera el Athletic quien remontara en Anoeta el 4 de marzo, podría tomarse ante los colchoneros la revancha de la final de Europa League en Bucarest en 2012 o la de la final de Copa de 1985 que se decantó con goles de Julio Salinas para los madrileños.

Trenes y hoteles

Dejando de lado los aviones, los servicios ferroviarios, tanto de Renfe como de los operadores privados, no han experimentado variaciones importantes en sus tarifas base, aunque se espera una reducción de la disponibilidad de plazas a medida que se acerque la fecha del encuentro.

El sector hotelero y de apartamentos turísticos es el que registra las subidas más agresivas para el fin de semana de la final.

Según el muestreo realizado por EFE, el coste medio para pernoctar una noche se sitúa en 622,75 euros, lo que supone un incremento del 62% respecto al fin de semana inmediatamente anterior.

Para aquellos aficionados que opten por la estancia de dos noches, la media asciende a 997,16 euros, reflejando una subida del 57%.

Esta escalada de precios responde a las altas expectativas de impacto económico, que el año pasado superó los 75 millones de euros tras la final disputada entre el Barcelona y el Real Madrid.

Según las estimaciones de la Junta de Andalucía, aquella cita batió todas las marcas al generar 25 millones de euros más de lo previsto inicialmente por el Ayuntamiento de Sevilla.

El horario en duda

A la incertidumbre deportiva se suma la del calendario. Y es que la fecha del 18 de abril sigue supeditada a la trayectoria del Real Betis Balompié en la Liga Europa.

El club verdiblanco disputa actualmente sus encuentros como local en La Cartuja debido a las obras de remodelación que se ejecutan en el Benito Villamarín.

Un hipotético pase del Betis a los cuartos de final de la competición europea podría obligar a un reajuste del calendario si coincide con la programación de la final.