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El Tribunal Supremo de Israel aplaza la expulsión de Palestina de 35 ONG

El Tribunal Supremo israelí ha aplazado la orden de expulsión que obliga a 35 ONG humanitarias que operan en Gaza y Cisjordania a abandonar esos territorios el próximo domingo, según Médicos Sin Fronteras, que ha asegurado que seguirán prestando servicios en Palestina «mientras sea posible».

Una trabajadora de MSF atiende a un niño herido en una pierna en un centro de Ciudad de Gaza.
Una trabajadora de MSF atiende a un niño herido en una pierna en un centro de Ciudad de Gaza. (Omar AL-QATTAA | AFP)

El Tribunal Supremo israelí ha aplazado la orden de expulsión que obligaba a 35 ONG humanitarias que operan en Gaza y Cisjordania a abandonar esos territorios el próximo 1 de marzo, según ha confirmado este viernes Médicos Sin Fronteras (MSF).

El responsable de medios de MSF en el Estado español, Iván Muñoz García, ha asegurado que el aplazamiento «está confirmado» pero no tienen seguridad sobre lo que va a suceder y se encuentran a la espera de ver cómo evoluciona la situación.

El Supremo de Israel va a estudiar las peticiones de cese de las restricciones a la ayuda impuestas por las autoridades israelíes que presentaron las ONG, ha señalado.

La responsable de políticas de Oxfam Intermón, Bushra Khalidi, ha matizado que «si bien esta noticia es positiva, la situación humanitaria en Gaza sigue siendo crítica».

«Cuando el tribunal emita su decisión definitiva sobre la petición presentada por Oxfam y otras organizaciones, esperamos que reconozca la amenaza real que supone para la vida de la población civil y respete los principios humanitarios y el derecho internacional», ha añadido.

La orden de expulsión, anunciada el 30 de diciembre por Israel, establecía como límite para abandonar el territorio el próximo domingo si las ONG no entregaban a las autoridades israelíes «información completa y verificable sobre sus empleados», lo que ponía en sus vidas en un alto riesgo.

Acoso y reducción de la ayuda

El Gobierno israelí acusa, sin pruebas, a estas organizaciones de que «personas afiliadas» a ellas estaban vinculadas a organizaciones palestinas.

La expulsión afectaba a 37 ONG y entre ellas figuran algunas de renombre como MSF, Acción contra el Hambre, OXFAM, Save the Children o Movimiento por la Paz y Caritas, aunque esta última y una filial suya quedaron exentas en base a los tratados vigentes entre el Vaticano e Israel.

Este acoso coincide con una considerable reducción en las últimas semanas de  la ayuda humanitaria que llega a Gaza mientras en Cisjordania, las necesidades médicas y humanitarias siguen aumentando «en medio de un alarmante incremento de la violencia, de desplazamientos forzados y de ataques armados de los colonos», ha denunciado MSF.

MSF había asegurado que prestará servicios en los territorios palestinos ocupados mientras le resulte posible, en un comunicado en el que ha denunciado una campaña de desprestigio y ha pedido «una ampliación masiva de la asistencia vital y un acceso humanitario sin obstáculos».

«En virtud del Derecho Internacional Humanitario, las autoridades israelíes, como potencia ocupante, están obligadas a garantizar la prestación de asistencia humanitaria», ha reclamado MSF, que ha denunciado que las nuevas restricciones impuestas por el Ejecutivo israelí  amenazan con reducir drásticamente una ayuda que ya es del todo insuficiente".+

«Las necesidades son inmensas y las restricciones drásticas tienen consecuencias mortales. Cientos de miles de pacientes necesitan tratamiento y atención de salud mental y decenas de miles requieren seguimiento médico, quirúrgico y psicológico a largo plazo», ha explicado a directora de la organización en el Estado español, Raquel Ayora.

El Gobierno israelí continúa «restringiendo gravemente, e incluso negando, el acceso al agua, la vivienda y la atención médica», a la vez que «sigue causando muertos y heridos entre la población palestina a diario», ha denunciado.

MSF afirma que permanecerá «todo el tiempo que sea posible»

MSF afirma que permanecerá «todo el tiempo que sea posible» y ha hecho un llamamiento a la comunidad internacional «para que garantice que los palestinos de Gaza y Cisjordania no sean abandonados a su suerte».

La ONG ha criticado que «los nuevos y restrictivos requisitos de registro, utilizados como pretexto para obstaculizar la asistencia, coinciden con una campaña global coordinada de ataques en internet promovida por el Gobierno de Israel contra MSF».

«Constituye una campaña de desprestigio, basada en acusaciones falsas y sin fundamento, que tiene como objetivo desacreditar a MSF, silenciar la voz de la organización y obstaculizar la prestación de asistencia sanitaria», además de «eliminar a más testigos de la violencia y sus prolongados efectos sobre la población», ha añadido.

Equipos locales

Los últimos trabajadores sanitarios internacionales de Médicos Sin Fronteras recogen estos días sus cosas para salir definitivamente de Gaza antes del domingo.

MSF –al igual que han anunciado otras ONG afectadas– seguirá operando en Gaza con su personal palestino, de 1.428 personas. «Hemos decidido continuar las operaciones con nuestros equipos locales y los limitados suministros médicos disponibles mientras sea posible», explica Craig Kenzie, que coordina un hospital pediátrico en Deir al Balah, en el centro de Gaza.

El martes afirmaba que era es su último día al frente del centro antes de dejar Gaza junto con otros 40 trabajadores internacionales de la organización, por el ultimátum israelí.

Su organización, la mayor ONG internacional sanitaria en la Franja, y que lleva operando allí desde 1988, atiende el 20% de las camas de hospitales de Gaza y realiza una media de 2.200 consultas y 60 cirugías diarias. «El año pasado atendimos más de 10.000 partos, más de uno por hora», afirma.

A ello añade su programa de purificación de agua, en el que procesa 4,5 millones de litros al día  en un territorio con gran parte de sus redes sanitarias destruidas.

Kenzie recuerda que Israel no ha dejado entrar suministros para su organización desde finales de 2025 y  que es vital poder contar con expertos internacionales que entren en Gaza, teniendo en cuenta que el Ejército israelí ha matado a 1.700 sanitarios desde octubre de 2023, alrededor de dos al día. Ello ha creado un «vacío inmenso» que solo se puede llenar con médicos de fuera.

Las organizaciones suspendidas por Israel cuentan con décadas de experiencia en la Franja palestina y su salida, según Kenzie, tendrá un impacto inmenso  para los dos millones de gazatíes, con cientos de miles viviendo en tiendas y refugios provisionales.