
«La democracia no puede darse por sentada. Vemos ataques al sistema multilateral, un intento tras otro de impugnar reglas del Derecho Internacional y una peligrosa normalización del uso de la fuerza», ha proclamado Sánchez en la cumbre que se desarrolla en Barcelona y a la que han acudido los principales líderes progresistas que quedan en el mundo, entre los que destacan Brasil, México, Colombia, Sudáfrica y Uruguay. Hillary Clinton ha intervenido también, aunque por videollamada.
El presidente español –al que Trump ha vuelto a atacar a través de mensajes en su red, Truth Social– ha resaltado el peligro que suponen los magnates que controlan los medios de comunicación y las redes sociales para los derechos humanos y el progresismo, debido a que son máquinas para la propagación de la desinformación.
Los reunidos en Barcelona sostienen que reforzar la democracia pasa por reforzar la ONU y convertirla de nuevo en el árbitro mundial.
Sánchez ha subrayado que quienes se han reunido en la capital catalana comparten una preocupación y una responsabilidad para hacer todo lo que sea necesario en defensa de la democracia en un contexto de ataques, así como de «un intento tras otro de impugnar las reglas del derecho internacional y una peligrosa normalización del uso de la fuerza».
Más allá de los acuerdos y las proclamas, la Cumbre se ve como una victoria diplomática de Sánchez, que ha conseguido organizar y lanzar el discurso principal de un foro con líderes de más peso, como es el caso del brasileño Lula da Silva –novena potencia mundial– y el de la mexicana Claudia Sheinbaum –12ª economía mundial, tres puestos por encima de la española–.
Precisamente la llegada de Sheinbaum ha sido uno de los logros principales. La líder mexicana había visitado el Estado español hasta esta cumbre y Sánchez y ella han tenido un encuentro privado destinado a la normalización de relaciones tras la petición de disculpas de las autoridades estatales españolas por lo sucedido durante la conquista.
La presidenta mexicana y el español han estado reunidos durante una hora y, a la salida, sus equipos han transmitido la «gran sintonía» entre ambos.
Revitalizar la ONU y no olvidar a Cuba
«La ONU no puede permanecer en silencio y ver lo que está pasando en el mundo», ha defendido Lula durante el encuentro. El líder de Brasil ha manifestado que «ningún presidente de ningún país del mundo, por grande que sea, tiene el derecho de poner reglas a otros países».
«No podemos despertar todos los días por la mañana e ir a dormir por la noche siempre con el tuit de un presidente de la república amenazando al mundo, declarando guerra», ha enfatizado.
Lula ha traído también al debate lo que sucede en Cuba: «Hay que parar con ese bloqueo a Cuba, y dejen que los cubanos vivan su vida. No es posible que nos quedemos en silencio ante eso».
La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, también ha roto una lanza por Cuba y, además, ha recuperado una propuesta ya planteada en el G20 de «destinar el 10% del gasto mundial en armamento, que asciende a miles de millones de dólares, para impulsar un programa global que permita a millones de personas reforestar millones de hectáreas cada año».
«En vez de sembrar guerra, sembremos paz, sembremos vida», ha defendido Sheinbaum.
El presidente colombiano, Gustavo Petro, que ha sido uno de los mandatarios más amenazados por Trump –incluso se ha descubierto un complot en el que participaron narcos aparentemente instigado por la Casa Blanca–, ha considerado que la cumbre «es por una alternativa en el mundo».
Su homólogo sudafricano, Cyril Ramaphosa ha incidido en la necesidad de incluir en el Consejo de Seguridad a países de África y otras regiones del mundo que ahora no están presentes.
La oposición en EEUU, representada por Clinton
En un mensaje por videoconferencia, la líder demócrata estadounidense Hillary Clinton ha dado las gracias a los organizadores de este evento y a sus participantes: «Vuestro compromiso y vuestra entrega importan más que nunca».
«Sigamos defendiendo la libertad, la justicia, la igualdad y una idea muy sencilla, pero muy poderosa: entre todos podemos construir un futuro mejor», ha recalcado.
Hillary Clinton ha destacado que la ciudadanía en todo el mundo «pide más dignidad, seguridad y oportunidades», así como «un futuro mejor» para los jóvenes.
Nafarroa y la vivienda, en los foros paralelos de la cumbre
Además de lanzar los mensajes más políticos, la cumbre de Barcelona ha servido para tejer alianzas más concretas, como la del vicepresidente primero del Gobierno español y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, quien junto a la economista Mariana Mazzucato ha promovido la creación de un Consejo Global para una Economía del Bien Común.

En uno de esos foros ha intervenido la lehendakari navarra, María Chivite, que ha pedido «no ceder a las presiones de lobbies, portales inmobiliarios y fondos de inversión» en materia de vivienda, y ha apostado por llevar a cabo «políticas valientes».
«No debemos olvidar que hay mucho suelo en manos privadas y que para poder dar un impulso al modelo público de vivienda hace falta el compromiso de toda la sociedad y también recursos», ha declarado.
Chivite ha subrayado que si la vivienda «es el principal problema de los ciudadanos, también tiene que formar parte de los puntos principales de nuestras agendas políticas».

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