
El Gobierno de Gaza ha anunciado este lunes su disolución como parte de los preparativos para el traspaso de poderes al comité tecnócrata pactado al hilo de la propuesta presentada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para el futuro del enclave palestino.
Gaza está gobernada por Hamas desde 2007 y la administración del territorio se encontraba en manos del Comité de Emergencia del Gobierno de Gaza, creado tras el 7 de octubre de 2023 para gobernar la Franja durante la ofensiva genocida israelí. La persona que estaba a cargo de él de forma interina, Muhammad Abdul Jaliq al Farra, también ha presentado su dimisión.
La oficina de prensa de las autoridades gazatíes ha indicado que «durante la última etapa, los organismos de gobierno en Gaza han adoptado pasos prácticos y han declarado de forma reiterada e inequívoca su disposición a entregar las riendas de la gobernanza al Comité Nacional para la Administración de Gaza (CNAG)» y este lunes han traducido esta postura en una acción concreta, su dimisión, «adoptando pasos estratégicos decisivos que allanan el camino en la práctica para cumplir esta obligación nacional».
El Gobierno de Gaza subraya que quiere mostrar así «una seriedad y voluntad total para garantizar el éxito del proceso de organizar el hogar nacional y transferir la administración de la gobernanza en la Franja al CNAG»-
Un paso nacional para mover un genocidio estancado
Se trata de un paso que busca mover la situación estancada en la que Israel aprovecha para ahondar en el genocidio entre la población palestina, con continuos ataques y la fuerte restricción a la entrada de suministros. Por ello, cree que este paso beneficia los intereses del pueblo palestino y ayudará a «aliviar el gran sufrimiento de los ciudadanos ante la continuación del genocidio, los retrasos en el proceso de reconstrucción, la prolongación del cerco y el cierre de pasos fronterizos y la negativa de la ocupación israelí a la hora de retirarse de la Franja».
El Gobierno gazatí ha explicado que los preparativos para el traspaso de poderes ya han sido completados y presentados de forma oficial al equipo nacional que representa a las facciones y fuerzas palestinas en presencia de un observador en representación de Naciones Unidas.
De esta forma, el Comité Gubernamental de Emergencia queda en funciones y los miembros de las fuerzas de seguridad y el Ministerio del Interior seguirán en sus puestos para mantener el orden y la seguridad en el enclave
40.000 funcionarios reclaman sus derechos profesionales y económicos
Por su parte, los trabajadores que quedan en la administración son personal técnico y profesional que continuarán en sus puestos «para garantizar la entrega de servicios a los palestinos y evitar un vacío administrativo o técnico que pueda resultar dañino».
Las autoridades gazatíes han incidido además en que estos empleados «están totalmente preparados para trabajar bajo mando del Comité Nacional para la Administración de Gaza y para aceptar sus directrices y decisiones».
Jalil Hamada, el presidente de Al Risala, el Sindicato de Empleados del Sector Público en Gaz hizo hincapié en que los alrededor de 40.000 funcionarios trabajaron durante los últimos años en circunstancias excepcionales y difíciles intentando mantener una administración entre los actos genocidas de Israel, por lo que reclamó que «es imperativo salvaguardar todos sus derechos profesionales y económicos, y garantizar que no se vean comprometidos».
Apoyo de las facciones palestinas
Mahmud Mardaui, un alto cargo de Hamas ha aplaudido este «paso patriótico» y ha pedido a las facciones palestinas que apoyen los pasos para que el CNAG asuma sus competencias.
El portavoz de Hamas, Hazem Qasem, ha señalado que la medida «es otro paso positivo para acabar con los pretextos de la ocupación», antes de incidir en que Hamas no será parte de los acuerdos relacionados con la gestión de Gaza tras el fin del conflicto y remarcar que «la pelota está en el tejado de Estados Unidos» y los mediadores.
El ya exdirector del Comité Gubernamental de Emergencia, Mohamed Hashem al Farra, ha defendido su dimisión para allanar el camino al CNAG. «Gaza es mayor que mi existencia y, dados los sacrificios que ha realizado, merece que le demos todo lo necesario para superar sus heridas y sufrimientos».
Por su parte, las facciones palestinas han aplaudido la disolución del Comité Gubernamental de Emergencia, que «refleja la seriedad y el compromiso total con el éxito del proceso para organizar la situación interna palestina y traspasar la responsabilidad de la gestión de la Franja al CNAG».
«Este paso nacional constituye una nueva respuesta a los intereses superiores del pueblo palestino y exige que todas las partes interesadas y competentes actúen con rapidez e inmediatez para presionar al enemigo sionista a fin de que permita al CNAG entrar y desempeñar sus tareas, funciones y responsabilidades nacionales», han explicado.
Un vacío de poder a la espera de los pasos de la ocupación y EEUU
El CNAG debe coordinarse con la Junta de Paz encabezada por Trump de cara a la aplicación de la segunda fase de la propuesta de Washington, en la que está previsto que Hamas deponga las armas y que las tropas israelíes se retiren de Gaza, donde una fuerza internacional estará a cargo de mantener la paz durante el proceso de reconstrucción.
Pero, de momento, se ha creado un vacío de poder en medio de una situación de emergencia. El siguiente paso debe corresponder a la ocupación y a los garantes del acuerdo, para permitir el acceso del CNAG a la Franja.
Desde su creación el organismo ha permanecido fuera de Gaza, en parte por el rechazo de Israel a su entrada a Gaza, lo que ha impedido un traspaso de poderes.
De hecho, las autoridades israelíes han reiterado que no permitirán una participación en el Gobierno de Gaza de Hamas ni de la Autoridad Palestina. El movimiento de Hamas, con la dimisión del Gobierno pone la pelota en su tejado o, más bien, en el de Estados Unidos.
El CNAG, dispuesto a asumir el gobierno
Hamas y otras facciones palestinas han mantenido encuentros en Egipto con mediadores durante los últimos meses para acercar posturas e intentar poner en marcha la segunda fase del acuerdo alcanzado en octubre de 2025.
El líder del CNAG, Ali Shaaz, ha asegurado este lunes que sus miembros están «plenamente preparado para asumir sus responsabilidades nacionales tan pronto como se den las condiciones y medidas necesarias para su funcionamiento».
Los requisitos esenciales para el funcionamiento eficaz incluye la existencia de una autoridad de gobierno única que opere bajo un marco jurídico único con un mandato claro, además de «un aparato de seguridad unificado que rinda cuentas ante dicha autoridad».
Shaaz, originario de Jan Yunis (sur de Gaza), ejerció como viceministro de Transporte en la década de los 90 de la Autoridad Palestina.

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