NAIZ

Lo que esconden nuestros dispositivos móviles puede ser una joya de oro de alta gama

La Casa de la Moneda del Reino Unido lleva dos años sustrayendo los materiales de los teléfonos fijos del Banco de Inglaterra, para después conseguir el oro y convertirlos en joyas de alta gama. Para ello utilizan un nuevo método que separa el oro de los dispositivos «a temperatura ambiente».

La Royal Mint llega a recuperar de los dispositivos electrónicos alrededor de 400 kilos de oro.
La Royal Mint llega a recuperar de los dispositivos electrónicos alrededor de 400 kilos de oro. (AFP)

Desde hace dos años, La Casa de la Moneda del Reino Unido, la Royal Mint, sustrae los componentes electrónicos de los teléfonos fijos del Banco de Inglaterra, para después sumergirlos en grandes depósitos con sustancias químicas. El objetivo es conseguir el oro que estos llevan en su circuito eléctrico y transformarlo en joyas.

Según ha explicado el director de desarrollo de la empresa Sean Millard, actualmente esta instalación puede procesar unas 4.000 toneladas de aparatos electrónicos desechados al año y recuperar de ellos alrededor de 400 kilos de oro. Sus instalaciones están situadas en Llantrisant, a unos 15 km al noroeste de Cardiff, en Gales, y la seguridad es máxima, para proteger la tecnología patentada que utiliza la empresa canadiense Excir.

Los teléfonos de escritorio reciclados en la Royal Mint contienen aproximadamente unos 30 miligramos de oro, con un valor de 3 libras; un teléfono móvil moderno contiene una cantidad equivalente a 4 libras. Más allá de su valor económico, el oro es utilizado porque conduce bien la electricidad, y a diferencia de otros metales, no se oxida ni se deteriora con el tiempo. 

No obstante, recuperar este material de los dispositivos electrónicos no es una tarea sencilla. Se trata de un metal poco reactivo, por lo que no se disuelve fácilmente mediantes procesos químicos. 

«A temperatura ambiente»

Tradicionalmente, se han utilizado dos métodos principales para extraer el oro de los residuos electrónicos. El primero consiste en someter los materiales a temperaturas muy altas para separar los metales. El segundo utiliza una mezcla de ácidos muy corrosivos que disuelve el oro, pero puede generar residuos tóxicos y contaminantes.

Sin embargo, el nuevo método utilizado en Gales permite separar el oro de los componentes electrónicos sin necesidad de aplicar altas temperaturas. Para ello, se emplea un líquido químico que «disuelve el oro a temperatura ambiente», lo que reduce el consumo de energía. Además, el mismo disolvente puede reutilizarse varias veces y el proceso genera pocos residuos, explica Kate Griffiths, química de la Royal Mint.

Aunque muchos profesionales tengan la costumbre de fundir todos los materiales juntos, en la Royal Mint primero los separan, y después los funden cada uno por su lado. Estos materiales se venden por separado a empresas especializadas en su reciclaje o reutilización.

Finalmente, el oro extraído se utiliza para fabricar joyas de alta gama de la marca '886', propiedad de la misma Royal Mint. Según un estudio de la ONU, a escala mundial, solo el 22,3% de los residuos electrónicos fue reciclado adecuadamente en 2022. Esa misma investigación explica, además, que su tratamiento inadecuado también puede liberar plomo, mercurio o plásticos y contribuir al calentamiento global.

Para los joyeros que trabajan en este proyecto, el origen del metal no tiene importancia. «No sería capaz de decir si estoy trabajando con material reciclado o no».

«Cuando el precio del oro es realmente elevado, el coste del tratamiento para recuperarlo se vuelve insignificante», añade el profesor de tecnologías químicas sostenibles del Imperial College de Londres, Jason Hallett. Insiste, sin embargo, que este beneficio solo será real si estos nuevos métodos no requieren un consumo excesivo de energía ni generan más emisiones contaminantes.

«Es una situación beneficiosa para todos», afirma este profesor, que añade que la recuperación de oro de los residuos electrónicos puede ser rentable para las empresas.