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La sequía hunde las cosechas en el Estado francés, pero no hay «aumentos masivos» de precios

La ministra francesa de Agricultura, Annie Genevard, ha indicado este martes que las cosechas este verano «se han hundido» a causa de la sequía y las sucesivas olas de calor, aunque eso no se ha traducido en «aumentos masivos y generalizados de precios» de las frutas y hortalizas.

Maíz afectado por la sequía en el Departamento de Isere.
Maíz afectado por la sequía en el Departamento de Isere. (Romain DOUCELIN | AFP)

«Vivimos un verano terrible», ha subrayado Genevard en una entrevista a la emisora France Info en la que no ha querido cifrar el impacto, en espera de una reunión que mantendrá el próximo día 27 con los prefectos, a los que ha pedido que le describan en detalle la situación en cada territorio y para cada producción.

«Probablemente la factura será muy grande», ha respondido después de haberse negado a cuantificarla, cuando se le ha preguntado sobre las estimaciones del principal sindicato agrícola, que habla de miles de millones de euros de daños que tendrían que ser indemnizados.

Ha avanzado que «la parte más sustancial» de esas compensaciones vendrá del Estado, pero que también tendrán que contribuir los bancos, los seguros, la gran distribución y otras administraciones.

En cualquier caso, ha reconocido que lo que se vive es «una crisis profunda, una crisis climática, una crisis meteorológica» y «todos los territorios y todas las producciones están afectadas, a niveles diferentes».

Un 35% menos de maíz

Por citar un ejemplo, el Ministerio de Agricultura estimó a comienzos de agosto que la producción de maíz este año se hundirá un 35% respecto a 2025, en parte por la sequía y el fuerte calor, pero también por la reducción de las superficies sembradas por los precios, para quedarse en 9 millones de toneladas, y eso significa el menor volumen desde 1980.

No obstante, la ministra Genevard ha insistido en que por ahora no se observa un encarecimiento general de los alimentos en supermercados o hipermercados, y lo ha atribuido en parte a que los grupos de distribución están aceptando frutas y hortalizas con menor calibre, que no han podido crecer tanto por falta de agua, y también han aceptado revisar la remuneración de los agricultores para apoyar al sector.

La ministra ha hablado asimismo de la nueva ley de urgencia agrícola que impulsó su departamento, adoptada definitivamente por el Parlamento en julio, que entre otras cosas contempla duplicar las reservas de agua para el riego porque «en realidad Francia tiene pocas».

A ese respecto, recordó que en el Estado francés se riega únicamente el 7% de la producción agrícola, un porcentaje muy inferior al de otros países mediterráneos europeos.

La cuestión de los embalses

La cuestión de los embalses para la agricultura ha dado lugar a un fuerte debate político entre el Gobierno y algunos partidos de izquierdas, en particular los ecologistas y La Francia Insumisa (LFI), que los rechazan con argumentos medioambientales y porque denuncian que es una forma de privatización de los recursos.

La oposición a esos embalses ha dado lugar también a protestas, en particular una que tuvo lugar en Sainte Soline en marzo de 2023, que dio lugar a una verdadera batalla campal entre miles de manifestantes y las fuerzas policiales, que terminó con decenas de heridos y numerosos destrozos.