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Desestiman la querella contra los bancos por el swap de la incineradora de Zubieta

Un juzgado de Donostia ha desestimado la querella presentada por el Consorcio de Residuos de Gipuzkoa (GHK) contra las entidades Caixabank, Banesto y la consultora Price Waterhouse por la contratación, durante la anterior legislatura, de un producto financiero de riesgo denominado swap en el marco de la financiación de la incineradora de Zubieta.

Ormazabal y Etxezarreta, durante una comparecencia en febrero de 2011. (Andoni CANELLADA/ARGAZKI PRESS)

El contrato fue suscrito por los anterior responsables de GHK, Carlos Ormazabal y Joxi Etxezarreta, en febrero de 2011, tres meses antes de los comicios forales. Ormazabal era a la sazón responsable del Departamento de Medio Ambiente de la Diputación, gobernada entonces por el PNV y H1. El swap era una especie de «seguro» que en teoría garantizaba que las fluctuaciones del Euribor no afectasen a los intereses que se pagasen por los préstamos, pero se trataba de un problema de alto riesgo debido a las pérdidas que podía ocasionar la bajada de este índice, como ha sucedido.

Además el swap contemplaba el pago de unos intereses en función de un calendario de gastos fijado de antemano, independientemente de que luego se correspondiera o no con la realidad, incluso de que se construyera o no la incineradora.

Al ser un producto de riesgo, Caixabank sometió a ambos responsables de GHK a sendos test de conveniencia. El primero concluyó que no se debía recomendar el producto al cliente, porque Ormazabal y Etxezarreta dejaron constancia de no tener experiencia alguna en esos productos financieros, pero ocho días más tarde, tras un segundo examen, recalificaron a Ormazabal como «profesional».

De este modo, el tribunal no ha considerado culpables a las entidades financieras tras el juicio celebrado el pasado febrero, en el que Carlos Ormazabal aseguró no recordar si había sido advertido del riesgo del swap. Fruto de dicho contrato, GHK sufrió una minusvalía de 5,7 millones ya desde la propia firma y posteriormente abona unos 500.000 euros mensuales. Desde la Diputación actual se ha señalado en repetidas ocasiones que la firma de este swap tenía como objetivo convertir en irreversible la construcción de la incineradora.

Fuentes del organismo foral han lamentado la sentencia, ya que entienden que los guipuzcoanos tendrán que seguir pagando unas cantidades desorbitadas debido a la mala praxis de los anteriores responsables de GHK. Sin embargo, han resaltado que el coste sin incineradora será la mitad de lo que hubiera costada el programa que incluía la planta para quemar residuos.